Las Orquestas Típicas del '40

From: Marisa Núñez
Sent: Miércoles 18 de Junio de 2003 23:37

Hola, buenas noches, necesitamos por favor informacion sobre las Orquestas Típicas de los años
30 y 40 para un trabajo del colegio de mi hijo. Espero su respuesta y desde ya muchas gracias.

Estimada Marisa:
El tema es muy amplio, y no me aclara se se trata de hacer una cronología, una enumeración o una descripción. Dada la finalidad buscada, me limitaré a ubicar la época y algunas de sus orquestas, y a describir sus estilos.
Cronológicamente es casi arbitrario determinar las diferencias de una década a otra, porque sus protagonistas extienden su obra y su influencia desde antes de la década del '20 hasta, en algunos casos, cuarenta y cincuenta años después.
La década del '30 pertenece en su totalidad a la Guardia Nueva, iniciada con el sexteto de Julio De Caro hacia mediados de los '20. Es la primera orquesta que emplea el arreglo escrito previamente para cada instrumento, en vez de tocar "a la parrilla", o sea (como lo he visto hacer en LU3, en 1965 al Trío Estable de la emisora: Avelino Priccolo en piano, Luis Bonnat en bandoneón y José Balda en violin) leyendo todos la misma y única parte para piano, puesta sobre un atril -la "parrilla"-, y casi improvisando el arreglo.
El sexteto de De Caro establece también la forma clásica de la "orquesta típica porteña" -como se la presentó alguna vez en Europa, con músicos vestidos de gaucho-: dos bandoneones, dos violines, piano y contrabajo. En el sexteto usualmente lleva la melodía el bandoneón, con pasajes a cargo de los violines o el piano. Este último y el contrabajo marcan el compás. En algunas orquestas -la de Carlos Di Sarli, por ejemplo- la melodía es cantada casi siempre por los violines, con algunos pasajes de bandoneón.
El contrabajo, y sobre todo el piano, llevan el ritmo, en este caso el excepcional ritmo marcado por la mano izquierda de su director.
En la orquesta de Juan D'Arienzo, que se inicia en la segunda mitad de los '30, la melodía está a cargo de los bandoneones, el piano marca el ritmo de una manera característica -creada por Rodolfo Biagi, Juan Polito y Fulvio Salamanca-, y el violín del propio D'Arienzo canta notas largas que parecen planear por sobre los demás instrumentos.
Volviendo a las épocas, puede decirse que la célebre "década del '40" se fue manifestando como expresión de madurez del género desde mediados de los '30, y desembocó en un período de casi quince años en el que se produjeron sobresalientes músicas, letras y orquestaciones, a la vez que en el tango cantado surgían o se consagraban voces excepcionales.
Se pueden recordar algunas de tantas excelentes orquestas, comenzando con la del omnipresente aún hoy Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli, Osvaldo Pugliese, Alfredo Gobbi, Angel D'Agostino, Alfredo De Angelis, Ricardo Tanturi. Ya en plena época triunfal de la orquesta típica, se pueden enumerar las de Miguel Caló, Osmar Maderna, José Basso, Carlos Figari, Héctor Stamponi, Francini-Pontier, Héctor Varela, Mariano Mores, que incluyen una lista interminable de excelentes músicos y cantores.
La modalidad definitiva del tango cantado también había sido establecida en los '30, por obra de un solo un intérprete -caso excepcional en un género musical-: Carlos Gardel. Desde que él fijo el modo de frasear, la dicción, la forma de resolver los pasajes, y todos y cada uno de los detalles de la intepretación de un tango, solamente unos pocos cantores han proseguido con la única otra modalidad tanguera aceptada: la de Ignacio Corsini, Agustín Magaldi, Enzo Valentino, de estilo más hispano y quejumbroso, y con menor influencia criolla campera y de romanza francesa e italiana.
Hacia mediados de los '50 es notorio el agotamiento del impulso creador agestado en los '30 y llevado a su plenitud en los '40. La música se vulgariza, las letras se adocenan, los cantores declinan, y el tango
emprende otro de sus lentos períodos de ocaso. Cuando resurge, lo hace en el marco acuñado a comienzos de los '50 por Horacio Salgán, Astor Piazzolla y otros innovadores, y se desarrolla hacia una modalidad instrumental cada vez más compleja, y con predominio de los instrumentos de cuerda, que agregan a los violines la viola y el violoncelo.
Por último, en la época actual se opera un falso resurgimiento que refleja y expresa la crisis de nuestra sociedad y nuestros valores. Continúan surgiendo por doquier oportunistas, seudo innovadores, y comerciantes de toda laya que solamente intentan obtener beneficios económicos a costa del tango.
Finalmente dejarán de servirse del tango como objeto de consumo tantos impostores, cesarán las contorsiones de una danza inauténtica que intenta esconder tanto vacío existencial, y cuando se haya superado el ocaso actual de nuestra patria el tango se recuperará como parte fundamental de la cultura argentina.

Espero que estas breves consideraciones formuladas al correr de las teclas sean útiles para la tarea de su hijo, y la saludo afectuosamente.
Conrado

Viernes 20 de Junio de 2003
Estimado Señor Conrado
Muchas gracias por su celeridad y por la claridad del relato; es perfecto lo que necesitaba.
Gracias nuevamente.
Marisa B. Núñez

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