From: Jaime Goldstein
Lunes 10 de Septiembre de 2001 11:16 AM
Amigo Conrado:
Gracias por su amabilidad de escuchar mis versos y por favor, le suplico, haga las correcciones necesarias.Tuve 2 maestras que influyeron en mi vida, la de 5º grado (Sra.de Arcuri) y la de 6º grado, que aún vive en la misma casa donde la conocí (Rivadavia 535, Las Flores, Pcia de Bs.As.,2244) y se llama Rosa Blanca de las Nieves Calles.¡Qué privilegio haberlas tenido como maestras!. En una anterior le comenté de mis nostalgias de inmigrante, que me hacían escribirle a mi vieja, un poco porque era lo que sentía, además de escudarme en los limitados conocimientos
que mi madre tenía del castellano.Me vino a visitar y se quedó por "tres meses y cinco días", entonces el título:

TRES MESES Y CINCO DÍAS

Tres meses y cinco días              Los números se escriben como palabras
fue que la tuve a mi lado,            Fue, monosílabo, no lleva acento
junto a mi esposa, mis hijas,
mi corazón y mi hermano,           Faltaba una sílaba
los familiares y amigos                Sobraba una sílaba
que a diario nos visitaron.
Tres meses y cinco días
ya pasó en el calendario.
Hoy se vuelve mi viejita
y quedamos de este lado            Sobraban varias sílabas
queriendo apurar los meses        Cambiado para correlacionar con lo anterior
hasta su vuelta a estos pagos
con Ire, el gran compañero,       La aposición (repetir el sujeto) va entre comas
para nunca separarnos.              Sobraba una sílaba
Tres meses y cinco días
ya pasó en el calendario.
Ya no hay dolor en mi pecho,    Para reemplazar un término más prosaico
ya no hay tristeza en mi canto,    Para proseguir con la rima asonante
sólo la fuerte esperanza              Con acento cuando equivale a "solamente"
de que todo lo pasado
nos una más, si es posible,         El comentario va entre comas
para ya no separarnos.              Sobraban sílabas
Ahora otra vez a esperar,
sufrir de nuevo el calvario:         Dos puntos para anunciar el remate final
Tres meses y cinco días
se los tragó el calendario.

Gracias, amigo Conrado. Le admiro la voluntad que tiene para corregir a estos pseudo poetas.
Salud,
Jaime

Querido Jaime:
Un par de veces al año paso por la periferia de Las Flores, cuando voy en auto a Buenos Aires con mi familia. ¿Cómo es que usted vivía allí?
Me cuenta que su mamá conocía poco el castellano. ¿Hablaba en yidisch? Mi papá vivió varios años de soltero en Villa Crespo, en casa de una familia de apellido Velenky, en donde tomaba borsch y comía kígale, o algo así (unos fideos con pasas de uva), además de aprender malas palabras que le enseñaba el benjamín de la casa. Sentados a la mesa, le preguntaba: "Conrado, hotz nails?" "Io", contestaba mi papá, y la respuesta era "crosen tujes and ... (algo que he olvidado y que quería decir "chupate el dedo"...
Me reconforta que usted diga que fue un privilegio haber tenido a las maestras que tuvo. Como le he dicho anteriormente, hoy no abundan los discípulos, y mucho menos los discípulos agradecidos.
Yendo a nuestro trabajo, está muy lindo el poema que le dedicó a su mamá. Es un romance, o sea una tirada de versos octosílabos con rimas alternadas, que dura todo lo necesario para que uno diga lo que quiere decir. Esta forma era usada los trovadores para contar algo a su audiencia, sin preocuparse por la extensión. Cuando se escribe un soneto, por ejemplo, hay que meter todo el asunto y resolverlo exactamente en catorce versos.
Mi profesor, Homero Expósito, nos instaba a escribir sonetos sobre cualquier tema, para acostumbrarnos al rigor formal indispensable si uno quiere escribir también letras de canciones.
Le mando el romance corregido. Usted tendrá que cotejarlo con el que me envió, y puede escribir una nueva versión, reemplazando las palabras que yo puse tentativamente, para darle idea de la forma correcta, pero que probablemente no expresan adecuadamente su pensamiento.
Hay que animarse a modificar lo que uno ha escrito. Los poetas escriben y reescriben continuamente, a veces mucho tiempo después. He leído poesías de Baldomero Fernández Moreno -cuya lectura le recomiendo, porque lo hallará próximo a su manera de sentir y de expresarse-, que este gran poeta reelaboró, aunque eran formalmente perfectas, para ajustarlas mejor a lo que quería expresar. Y lo hizo muchos años después de haberlas publicado.

Mientras corregía su trabajo -y mi señora Nora Oliveto (la secretaria que aparece en una de las fotos, en la página "Historia del programa" me traía la pava y el mate- se me ocurrió que voy a poner un nuevo "botón" (o sea una nueva página) en el sitio, y lo voy a titular "Taller de Textos" En la primera página pondré algo como: "En esta página aparecen los trabajos que nos envían quienes desean mejorar su escritura. No publicamos el texto enviado, para que no teman exponer sus errores -pueden además firmar con seudónimo- sino una versión corregida, con acotaciones que sirvan de ejemplo para otras personas interesadas."
(Yo mismo corregí estos cinco renglones varias veces, y todavía no sé si no requerirán mayor pulimento)
Amigo Jaime, si usted me lo autoriza, el poema que me envió va a ir en esa futura página. Por lo tanto, no lo voy a poner en "Mensajes recibidos", y lo firmará "Jaime", a menos que a usted no le parezca mal poner su nombre y apellido.
Para iniciar la página, tengo que recuperar primero algunos cuadernos de mis alumnos del taller literario que ya concluyó (porque casi nadie podía pagar los cinco dólares por cada clase de dos horas, más la tarea de corregir sus trabajos, que me llevaba cuatro horas semanales), porque tienen varias cosas con utilidad didáctica. (es más dulce aprender de errores ajenos).
Ya ve, amigo Jaime, que su interés y su entusiasmo animan a su maestro.
Afectuosamente,
Conrado
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