Garúa
Por el doctor Eduardo Giorlandini
Comúnmente se ubican las palabras en determinado tiempo y lugar y se
pierde de vista que el mundo es grande, en cierto sentido; que la gente transita
y se comunica de muchos modos.
De manera que cuando hablamos de lunfardismos y de argentinismos -como podríamos
hacerlo de indigenismos, salteñismos o americanismos- lo hacemos de
modo provisional, con fines pedagógicos y al efecto de transmitir conceptos
para ser aprehendidos en cierta dimensión y con las reservas de cada
caso; asimismo, con el fin de explicar, dentro de lo factible, un sentido
o significación prevalente y nunca absoluto.
Otra notación previa consiste en que cuando nos remitimos al Diccionario
de la lengua española, de la "Real Academia Española",
no lo hacemos para sujetarnos dogmáticamente a sus contenidos, sino
para comparar y con el objeto de nutrir el comentario, en la búsqueda
de la verdad y de fronteras intelectuales más amplias que la casilla
de un diccionario, cualquiera sea.
Y esto viene a cuento porque el vocablo garúa es vinculado a
diversas comunidades, civilizaciones y culturas.
La fontana española
En el venero español, la palabra garúa es derivada del
portugués dialectal -hasta podría haberse dicho de la giria-caruja-,
que significa 'niebla', sosteniéndose además que se trata de
un americanismo con el sentido de "llovizna".
No lo veo en algunos diccionarios de giria brasileira, o de tupiportugués,
o tupi-guaraní-portugués, o diccionarios brasileros de proverbios,
locuciones y dichos curiosos, o diccionarios de regionalismos de Brasil (como
el bahianés o bahiano, por ejemplo); sí, en cambio en las obras
de regionalismos de Río Grande del Sur y con la misma grafía
que la nuestra, pero sin acento. Veamos un poco esto último, relacionado
con una zona próxima, lindera, a la Argentina.
En el Diccionario de regionalismos do Rio Grande do Sul, de Zeno Cardoso Nunes
y Rui Cardoso Nunes, se consignan indistintamente garua y garoa:
GARUA, s. O mesmo que garoa.
GARUAR, v. O mesmo que garoar.
GAROA, s. Chuvisco. (É vocábulo de origem peruana, garúa,
usado também no Chile e em outros países hispano-americanos).
GAROAR, v. Chuviscar.
Agrego que chuviscar, en el Diccionario portugués-español
de Júlio da Conceiçao Fernandes, es 'lloviznar', 'llover poco'.
¿Un americanismo?
En la obra de Alfredo N. Neves, Diccionario de americanismos, figuran las
siguientes voces:
GARÚA (voz quechua). f.am. Llovizna. Acad.
GARÚA. f.P. Rico. Alboroto, tumulto, pendencia, pelea.
GARUADA o CARUGADA. f. Arg., Chile y Perú. Acción de garuar
o garugar.
GARUAR.f. Am. Lloviznar. Acad.
Ampliamos, aquí, como ejemplo de obras representativas, el Diccionario
de americanismos dirigido por Marcos A. Morínigo, con el que se amplía
el concepto:
GARÚA. (Del portugués dialecta caruja, niebla, que dio garuja
y garúa en garúa en Canarias.) f. Amer. Centr., Amér.
Merid. y Cuba, Llovizna.//P. Rico Alboroto, tumulto.//Arg. Esa garúa
no moja. Esa reprimenda no tendrá consecuencias.
GARUAR. intr. Amér. Centr., Amér.Merid. y Cuba. Lloviznar.
Importa destacar que Martín Alonso, en su Enciclopedia del idioma la
considera como voz quichua y, cuando anota con respecto al uso argentino,
consigna la expresión ya citada, "Esa garúa no moja",
que él explica distinto: "Tal advertencia no es temible".
Vocablo indígena
Como lo hemos transcripto, en diversas fuentes se admite, entre otros orígenes,
la procedencia indígena. Igualmente, Fernando Hugo Casullo, en Voces
indígenas en el idioma español, escribe:
GARUA. (Voz quichua). Común de toda la América Meridional, significa
llovizna. Empero, existe discrepancia sobre su origen. Para unos es de procedencia
portuguesa, para otros, vasca. Después de muchos estudios podemos sostener
que proviene efectivamente de la voz quichua "garuana", con idéntica
significación. "La garúa desmenuzada que irisaba su traje
iba oscureciendo poco a poco el asfalto". De la voz "garúa"
nace el verbo "garuar", con el significado de 'lloviznar', conocido
en toda América Meridional. "¡Qué manera de garuar!"
(Juan Carlos Dávalos, "Airampo", 1946, pág. 76)
Debo observar un dato: así como algunos indigenismos -no sabemos cuántos-
pasaron al idioma español, es posible que otros hayan pasado al portugués.
Con el mismo significado de llovizna, Julio Aramburu incluye "garuar"
en su libro Voces de supervivencia indígena.
Seguidamente, otra digresión para puntualizar que la presencia o ausencia
de las palabras en los diccionarios no define la cuestión, esto es,
no aclara en casos la etimología y la semántica (cuando figura)
ni tampoco la pertenencia o no a determinada área idiomática;
en ambos casos, se trata de situaciones para considerar, computar y ponderar.
No es superfluo señalar que la voz aparece en otras lenguas aborígenes
y a este respecto consigno la referencia lexicográfica que surge de
la obra de Antonio Ortiz Mayans, Diccionario español-guaraní:
GARÚA. Jhaiví-ru-í.
Sin embargo, este tipo de referencia solamente indica que el mismo fenómeno
tiene una palabra con la cual se lo designa, pero no es la misma palabra ni
tiene grafía parecida. En la lengua pampa, la palabra con que se designa
a la garúa es faynú (ver Federico Barbará, Manual de
la lengua pampa); asimismo trucurmagun (ver Juan Manuel de Rosas, Gramática
y diccionario de la lengua pampa).
Tan solo se trata de ejemplos, dado que las citas -que ya son excesivas para
la lectura, pero no superfluas como antecedentes para la labor investigativa-,
no permitirían cambiar lo que ya se ha sostenido en cuanto al origen
quichua de la palabra garúa. Sin embargo, en el quichua santiagueño
"llovizna" es páray (ver Domingo A. Bravo, Diccionario castellano-quichua
santiagueño).
El uso rural
No ha de negarse que gran cantidad de indigenismos pasaron al vocabulario
gauchesco y de aquí al lunfardo, por la coexistencia de comunidades
y gentes y por la migración interna del campo a la ciudad, en el caso
de la Argentina.
Por lo cual no extraña que aparezcan en las fuentes literarias populares
respectivas. Sin perjuicio de ello, en la bibliohemerografía consultada,
con correspondencia al tiempo de posible incorporación al vocabulario
rural argentino no he hallado referencias por el momento, excepto en La guerra
gaucha, de Leopoldo Lugones, donde leemos: "Mientras el cielo amortajábalos
en garúa...", y en las obras de Juan Carlos Guarnieri, Diccionario
de lenguaje rioplatense y Diccionario del lenguaje campesino rioplatense.
Sí he encontrado en la literatura popular urbana.
En el tango y el lunfardo
Con el significado de "lloviznar en forma muy menuda a manera de niebla"
aparece "garuar" y sus sinónimos "garbiar" y "garugar"
en la obra de Tino Rodríguez, Primer diccionario de sinónimos
del lunfardo.
En "Arrabal Salvaje", de Bartolomé R. Aprile, con estudio,
notas y vocabulario de Enrique Ricardo del Valle, académico de número
de la "Academia Porteña del Lunfardo", se incluye:
"GARUGA. Epéntesis de Garúa."
Y, en los versos "Cayecita de mi Barrio":
"la encontré ya moribunda
una noche que caía
fina garuga d'invierno
y se fué al amanecer...".
Se registra como "llovizna" o "lluvia fina y persistente"
en varios diccionarios de lunfardo y afines, como El habla del boliche, del
uruguayo Juan Carlos Guarnieri; Sociología y vocabulario del habla
popular argentina, de Guillermo Alfredo Terrera, con el sentido de 'débil
llovizna', destacando que los paisanos dicen: "está garugando",
recalando, finalmente, en el vehículo que más difundió
el vocablo, que es el tango "Garúa", de Enrique Cadícamo
(letra) y Aníbal Troilo (música), con la exacta transcripción
hecha por José Gobello en su libro Tangos, letras y letristas:
"Mientras tanto la garúa
se acentúa con sus púas
en mi corazón...";
y después:
"¡Garúa!...
Solo y triste por la acera
va este corazón transido..."
"...Garúa...tristeza...
¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!".
Carlos Gardel no cantó este tango porque Garúa se estrenó,
según José Gobello, en el Tibidabo y Francisco Fiorentino (Fiore)
lo grabó con Aníbal Troilo el 4 de agosto de 1943, así
que no escuchamos la palabra "garúa" en la voz del "Zorzal".
Yo no recuerdo, según mis lecturas, que haya estado en su vocabulario
porteño, familiar o cotidiano, pero César Tiempo, en El último
romance de Gardel lo pone en su expresión oral, en una novela con ingredientes
reales o verdaderos; al confesarle a Riverol su amor a una muchacha de un
pequeño pueblo, Riverol trata de hacerlo desistir de su idea de casarse
con ella. "El Morocho del Abasto" se ofusca un poco, se pone de
pie y le dice:
"- Hasta mañana, viejo. ¡Que te garúe!...".
"Que te garúe finito" significa 'que te sea leve'; que te
garúe (a secas), 'que te sea leve pero no tanto'. A veces tiene la
intención de neutralidad, no expresa deseo de que a alguien le vaya
bien o mal.
Epílogo y conclusión
Durante la conquista, los contingentes de españoles procedentes del
Perú ocuparon la actual República Argentina. Parte de este territorio
dependía del Virreinato del Perú. Había en América
dos virreinatos: el de Nueva España (México), creado en 1535,
y el de Perú, establecido en el año 1544. Luego se crearon otros
dos: Nueva Granada (1718) y el del Río de la Plata (1776).
"Quechua" o "quichua", era probablemente -dice la Real
Academia de la Lengua- el nombre de una tribu peruana. "Quechua"
es asimismo el indígena que al tiempo de la colonización del
Perú habitaba la región del Cuzco; por extensión dícese
de otros indígenas pertenecientes al imperio incaico.
Los antecedentes que mencionó el Académico de Número
don Enrique Ricardo del Valle (ver Comunicación N° 1.013, de la
"Academia Porteña del Lunfardo"), radican la palabra garúa
-con el significado de 'llovizna' o 'neblina', en distintas instancias históricas-
en Perú, al menos con respecto al origen conocido.
Por todo ello y por lo expuesto líneas arriba, en términos de
actualidad, "garúa" es común en un vasto teritorio
del que forma parte la República Argentina.