De: Ricardo Maita
Enviado: Miércoles 14 de Enero de 2004 21:09
Hola, ¿cómo les va? Desearia saber si ustedes me pueden brindar
información sobre el tango "La pulpera de Santa Lucía".
Desearia saber si este tango fue algo creado de un personaje imaginario, o creado
por el autor Blumerg (ese creo que es el nombre),
quién era la pulpera de Santa Lucía, dónde quedaba la pulperia
de Santa Lucía, quién era el payador mazorquero,
y demás historias sobre este tango.
Muchas gracias.
Estimado Ricardo:
"La pulpera de Santa Lucía" es probablemente
la más conocida de las canciones escritas por el poeta y dramaturgo Héctor
Pedro Blomberg en colaboración con el guitarrista y compositor Enrique
Maciel. Son treinta y tres en total, y fueron grabadas en su mayoría
por Ignacio Corsini.
(Tengo en mis manos en este momento el disco de vinilo "Corsini interpreta a Blomberg y Maciel" con su sobre en impecable estado, cuyo anverso está abarcado totalmente por una hermosa foto de "El caballero cantor", slogan de Corsini. En el reverso encuentro una inscripción manuscrita: "21 de octubre 1973, Día de la madre. Cariñosamente, Chichita", porque el disco fue obsequiado en esa oportunidad por mi hermana, la profesora de letras Ana María De Lucia, "Chichita", a nuestra madre, que solía cantar "La que murió en París", acompañada en el piano que tengo en este momento a mis espaldas, por mi papá. Los tres ya han fallecido.).
El longplay fue
editado en 1069 en la serie "Colección Musical" del sello EMI
(Odeón) con el número 4081, y las canciones que contiene son:
La pulpera de Santa Lucía, vals
La mazorquera de Monserrat, tango
La guitarrera de San Nicolás, tango
La viajera perdida, tango
Violines gitanos, tango
Tirana unitaria, vals
La bordadora de San Telmo, vals
La que murió en París, tango
Siete lágrimas, canción
No quiero ni verte, vals
Los jazmines de San Ignacio, canción
La canción de Amalia, vals
El adiós de Gabino Ezeiza, milonga
La china de la Mazorca, canción
En "Dedicatorias
y nombres de canciones" describo en detalle la partitura de "La
pulpera de Santa Lucia", de la que conservo un ejemplar original, e incluyo
también varios datos sobre la gestación de ese vals primera
colaboración entre Blomberg y Maciel, en 1928, sin extenderme en
el comentario de su letra. Lo haré a continuación para complacer
el pedido del señor Ricardo Maita:
Desearia saber si este tango fue algo creado de un personaje
imaginario o creado por el autor Blumerg (ese creo que es el nombre), quién
era la pulpera de Santa Lucía, dónde quedaba la pulperia de Santa
Lucía, quién era el payador mazorquero y demás historias
sobre este tango.
En la época
en que creaban y publicaban sus composiciones, entre fines de la década
de 1920 y comienzos de la de 1930, Blomberg y Maciel eran presentados como "precursores
de la canción histórica de la República", debido a
que la mayoría de las letras se refieren a acontecimientos y personajes
de la época en que don Juan Manuel de Rosas gobernaba la provincia de
Buenos Aires y era el Canciller de la Confederación Argentina.
Así como la Iglesia Católica, cuya religión
era profesada por la mayoría de la población, era la encargada
de registrar nacimientos, bodas y defunciones hasta la creación del Registro
Civil, también las jurisdicciones en que se dividían las ciudades
principales para su mejor administración eran delimitadas por el área
que abarcaban sus parroquias.
Como puede comprobarse en el mapa de la Capital Federal, numerosos
barrios conservan todavía el nombre de las parroquias en torno de cuyos
templos tuvieron origen. En base a estas denominaciones, Blomberg concibió
una serie de hermosas historias relacionadas con mujeres reales o no
que habrían vivido en esas parroquias. Tales una hermosa niña
de quince años cumplidos en 1840: "Cumplió quince años
la primavera del año rojo de la ciudad"; una artesana que llevó
tal vez sus bordados a la quinta de San Benito de Palermo: "Fue la bordadora
del viejo San Telmo la que vino al patio del Restaurador"; una ejecutante
de guitarra de un barrio contiguo a la plaza de Mayo: "Guitarrera, guardé
tu guitarra, porque nadie sus cuerdas jamás pulsará como tú
las pulsabas, en las noches de San Nicolás", o la célebre
rubia de ojos celestes que cantaba como una calandria: "la pulpera de
Santa Lucía".
La parroquia de
Santa Lucía está en el barrio porteño de Barracas, y fue
creada a partir de un oratorio que ya existía en el siglo XVIII. En cercanías
del templo actual, en la esquina de la avenida Caseros y Martín García,
había una pulpería en la que vivía Dionisia Miranda, quien
sería la inspiradora de los versos de Hector Pedro Blomberg.
Por otra parte,
corresponde señalar la escasa importancia que tiene para el hecho artístico
es decir, universal en tanto que tal el intento de ir en estos casos más
allá de lo anecdótico. Abocarse a la búsqueda de datos
que trascienden el contexto histórico de una obra de arte, significativo
en la medida en que puede contribuir a su valoración y comprensión
para perseguir inciertos testimonios, es un despropósito que se asemeja
a la pugna de tantas damas por reivindicarse a sí mismas como la Malena
del tango de Manzi: Tanto "Malena" como "María" son
la mujer que, desde su propia vivencia real o soñada, imagina cada uno
de quienes escuchan esos tangos magistrales. La referencia a la propia subjetividad
no excluye por supuesto la contemplación admirativa de esas obras considerándolas
como fuente de un elevado placer estético, al margen de circunstancias
reales y de connotaciones personales.
Aunque en algunos
casos es posible precisar nombres, personajes o lugares concretos, se trata
en realidad de arquetipos, por lo que resulta discutible el empeño de
presuntos "investigadores" por averiguar, por ejemplo, el apellido
de quien Cátulo Castillo dijo: "acaso te llamabas solamente María".
(Por lo demás, ante la pregunta de un periodista bahiense, el autor le
respondió que la protagonista de ese tango en realidad se llamaba Laura.)
La pulpera de Santa Lucía puede ser, por lo tanto,
cualquier mujer que haya atendido una pulpería en alguna parroquia de
cualquier pueblo o ciudad, del mismo modo que el payador mazorquero pudo ser
cualquier miembro o mero simpatizante de la Sociedad Popular Restauradora que
haya despuntado su afición por la payada en alguna pulpería.
La historia transcurre
"cuando el año cuarenta moría", el decir, a fines de
uno de los años de represión política más sangrienta,
1840. Este verso fue adoptado por el habla popular, como ha sucedido con otras
frases de canciones, para indicar un acontecimiento sucedido hace muchísimo
tiempo: "¡Eso fue cuando el año cuarenta moría!",
solía decirse. Incluso esa expresión se fue alterando, hasta convertirse
en la frase sin sentido "cuando el año cuarenta María".
(En "Dos tangos burreros que cantó
Gardel" se mencionan frases similares empleadas en la conversación
familiar, que han sido tomadas de la popular letra del tango "Palermo")
Con respecto a
la letra de este precioso vals canción, cabe señalar que como
suele suceder algún copista, razonando con lógica abstracta
pero sin sentido poético, cambió un par de palabras en el primer
verso de la sexta estrofa: "No volvieron los trompas de Rosas", es
una bella imagen que alude a los soldados-músicos que tocaban
ese instrumento, utilizado para impartir órdenes en el campo de batalla.
En la mayoría de los textos ha sido modificado por "No volvieron
las tropas de Rosas", que no es una imagen sino un concepto
abstracto algo totalmente alejado del lenguaje poético.
Transcribo por
último la letra de "La pulpera de Santa Lucía" tal como
aparece en la partitura original y como la cantó Ignacio Corsini. Cabe
mencionar que el trío de guitarras que lo acompañó en "La
pulpera de Santa Lucía" y demás canciones de Blomberg, estaba
integrado por el propio Enrique Maciel, Eduardo Pagés y Rosendo Pesoa.
(El apellido del segundo guitarrista suele aparecer como "Pagez",
con "z" y por consiguiente sin acento, pero en el museo
de la Academia Nacional del Tango, ubicado en la planta alta del ya centenario
"Café Tortoni" Avda. de Mayo 825, encontré
una fotografía del trío, autografiada, y la firma correspondiente
dice "Pagés", con "s" y acento ortográfico.).
La pulpera de Santa Lucía
Era rubia y sus ojos celestes
reflejaban la gloria del día
y cantaba como una calandria
la pulpera de Santa Lucía.
Era flor de la vieja parroquia
¿quién fue el gaucho que no la quería?
Los soldados de cuatro cuarteles
suspiraban en la pulpería.
Le cantó el payador mazorquero
con un dulce gemir de vihuelas.
En la reja que olía a jazmines
en el patio que olía a diamelas:
"Con el alma te quiero, pulpera
y algún día tendrás que ser mía",
mientras llenan las noches del barrio
las guitarras de Santa Lucía.
La llevó un payador de Lavalle
cuando el año cuarenta moría;
ya no alumbran sus ojos celestes
la parroquia de Santa Lucía.
No volvieron los trompas de Rosas
a cantarle vidalas y cielos;
en la reja de la pulpería
los jazmines lloraban de celos.
Y volvió el payador mazorquero
a cantar en el patio vacío
la doliente y postrer serenata
que llevábase el viento del río :
"¿Dónde estás
con tus ojos celestes
oh pulpera que no fuiste mía?
¡Cómo lloran por ti las guitarras,
las guitarras de Santa Lucía!".
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