El tango “El choclo” y sus letras

La música y la letra originales de este tango pertenecen a Angel Villoldo (1869-1919).   Posteriormente Juan Carlos Marambio Catán (1895-1973) y Enrique Santos Discepolo (1901-1951) compusieron sendas letras conservando la música de Villoldo.

Letra de Angel Villoldo
El choclo del título y la letra de Villoldo se refieren a la mazorca de maíz:

De un grano nace la planta
que más tarde nos da el choclo
por eso de la garganta
dijo que estaba humilloso.
Y yo como no soy otro
más que un tanguero de fama
murmuro con alborozo
está muy de la banana...1

Hay choclos que tienen
las espigas de oro
que son las que adoro
con tierna pasión,
cuando trabajando
llenito de abrojos
estoy con rastrojos
como humilde peón.

De lavanda enrubia
en largas guedejas
contemplo parejas
si es como crecer,
con esos bigotes
que la tierra virgen
al noble paisano
le suele ofrecer.

A veces el choclo
asa en los fogones
calma las pasiones
y dichas de amor,
cuando algún paisano
lo está cocinando
y otro está cebando
un buen cimarrón.

Luego que la humita
está preparada,
bajo la enramada
se oye un pericón,
y junto al alero,
de un rancho deshecho
surge de algún pecho
la alegre canción.

Otra versión sobre el título del tango dice que Villoldo concurría asiduamente a la fonda “El pinchazo”  –sita en la cortada Carabelas–  en la que se cocinaban unos enormes pucheros en una humeante olla de hierro; además de la sopa, por diez centavos adicionales el comensal podía meter en la olla un largo pincho provisto por la fonda y sacar un ingrediente, siendo el choclo la pieza más codiciada.  Por extraña casualidad, Villoldo siempre le embocaba al choclo.

Años después, Villoldo le adoptó nuevos versos bajo el título Cariño puro:

Ay mi china que tengo mucho que hablarte,
de una cosa que a vos no te va a gustar
Largá el rollo que escucho y explicate
Lo que pases no es tontera,
pues te juro que te digo la verdad.
dame un beso no me vengas con chanela (2)
dejate de tonteras, no me hagas esperar.
Decí ya sé que la otra noche
vos con un gavilán
son cuentos que te han hecho
án.
No me faltes mirá que no hay macanas
yo no vengo con ganas mi china de farrear
Pues entonces no me vengas con cuento
y escuchame un momento que te voy a explicar.
No te enojes que yo te diré lo cierto
y verás que me vas a perdonar
Pues entonces
Te diré la purísima verdad
Vamos china ya que voy a hacer las paces
a tomar un carrindango pa pasear
Y mirar de Palermo
Yo te quiero mi chinita no hagas caso
Que muy lejos querer
el esquinazo
ni golpe ni porrazo…(3)
______________________________________

(1)  Excelente, óptimo, según el Nuevo diccionario lunfardo de José Gobello. Ed. Corregidor. Bs. As., 1998.
(2)  Claro, descubierto, manifiesto, patente (Id.)
(3)  Del Priore, Oscar e Irene Amuchástegui. Cien tangos fundamentales. Ed. Aguilar. Bs. As., 1998,  pág. 24.


Letra de Marambio Catán
Juan Carlos Marambio Catán, ya muerto Villoldo y con autorización de su hermana Irene Villoldo, a fines del 30 escribió nuevos versos para el tango:
 
Vieja milonga que en mis horas de tristeza
Traes a mi mente tu recuerdo cariñoso
Y encadenándome a tus notas dulcemente
Siento que el alma se me encoge poco a poco.
Recuerdo triste de un pasado que en mi vida
Dejó una página de sangre escrita a mano
Y que he llevado como cruz de mi martirio
Aunque su carga infame me llene de dolor.

Fue aquella noche
Que todavía me aterra
Cuando ella era mía
Jugó con mi pasión
Y en duelo a muerte
Con quien robó mi vida
Mi daga gaucha
Partió su corazón
Y me llamaban
El choclo compañero;
Tallé en los entreveros
Seguro y fajador
Pero una china envenenó mi vida
Y hoy lloro a solas
Con mi trágico dolor.

Si alguna vuelta le toca por la vida
En una mina poner su corazón;
Recuerde siempre
Que una ilusión perdida
No vuelve nunca              
A dar su flor.

Besos mentidos, engaños y amarguras
Rondando siempre la pena y el dolor,
Y cuando un hombre entrega su ternura
Cerca del lecho
Lo acecha la traición.

Hoy que los años han blanqueado ya mis sienes
Y que en mi pecho sólo anida la tristeza
Como una luz que me ilumina en el sendero
Llegan tus notas de melódica belleza.
Tango querido, viejo choclo que me embarga
Con la caricia de tus notas tan sentidas;
Quiero morir bajo el arrullo de tus quejas
Cantando mis querellas, llorando mi dolor.

Si bien la letra de Marambio Catán menciona dos veces la palabra ”choclo” no lo hace refiriéndose a la mazorca de maíz.  Irene Villoldo le informó a aquél que “El choclo” era un malevo y “fioca” que había sentado sus reales en las inmediaciones de Lavalle y Junín, a quien se lo apodaba así por el color de sus cabellos (“me llamaban el choclo compañero”).


Letra de Discepolo
Escrita en 1947 a pedido de Libertad Lamarque, la letra de Discepolo tampoco hace referencia a la mazorca:

Con este tango que es burlón y compadrito 
Se ató dos alas la ambición de mi suburbio
Con este tango nació el tango como un grito
Salió del sórdido barrial buscando el cielo.
Conjuro extraño de un amor hecho cadencia
que abrió caminos sin más ley que su esperanza
mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia,
llorando en la inocencia de una ritmo juguetón.

Por tu milagro de notas agoreras,
nacieron sin pensarlo las paicas y las grelas,
luna en los charcos, canyengue en las caderas
y un ansia fiera en la manera de querer…

Al evocarte
Tango querido
Siento que tiemblan las baldosas de un bailongo
Y oigo el rezongo de mi pasado
Hoy que no tengo
Más a mi madre
Siento que llega en punta de pie para besarme
Cuando tu canto nace al son de un bandoneón.

Carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera
y en un pernó mezcló a París con Puente Alsina
fuiste compadre del gavión y de la mina,
y hasta comadre del bacán y la pebeta.
Por vos shusheta, cana, reo y mishiadura,
se hicieron voces al nacer con tu destino
misa de faldas, kerosén, tajo y cuchillo
que ardió en los conventillos y ardió en mi corazón.

En su versión, Discepolo cita a un personaje llamado Carancanfunfa.  En el citado Nuevo Diccionario Lunfardo, José Gobello menciona que, en el lenguaje de los compadritos, “carancanfunfa”, o su apócope “carancanfún”, es el baile del tango con corte y quien lo danza diestramente.

Explica Ricardo García Blaya en el sitio www.todotango.com (21/02/2009),  que el término corresponde a  una partitura de  Juan Maglio (Pacho) dedicada a Casimiro (El vasquito) Aín que hacía unos movimientos que acompañaba con el “caracafú” (taconeo).  Aín fue el decano de los bailarines argentinos que enseñaron a bailar el tango en Europa.  Se agrega en el sitio que, en su show, “El vasquito” se envolvía con la bandera argentina (“se hizo al mar con tu bandera”).

N.B.: Conrado De Lucia supone que "carancanfunfa" podría ser simplemente una interjección –una onomatopeya o término expresivo–, intercalada remedando ese taconeo al que se refiere Ricardo García Blaya:

           ¡Carancanfunfa...!
           Se hizo al mar con tu bandera,
           y en un pernod mezcló a París con Puente Alsina...

Algunos intérpretes suelen exclamarla acompañándola incluso con su propio taconeo.
También Cátulo Castillo, en "La calesita", la emplea como una interjección que otorga mayor viveza a la imagen de la danza:

          ¡Carancanfún!... vuelvo a bailar,
           y al recordar una sentada,
           soy el ranún que en la parada
           de tu enagua almidonada
           te gritó: ¡Carancanfún!...



Intérpretes de “El choclo”
La letra de Villoldo la cantó Pepita Villanueva, célebre cupletista y tonadillera de principios del siglo XX.  Cariño puro fue entonada por Los Gobbi (Alfredo Eusebio Gobbi y Flora Rodríguez).  Con la orquesta de Angel D’Agostino, Angel Vargas cantó la letra de Marambio Catán.   La letra de Discépolo fue estrenada en 1947 por Libertad Lamarque en la película mexicana Gran casino dirigida por Luis Buñuel.   Con el acompañamiento de Francisco Canaro lo cantaron Tita Merello y Alberto Arenas.   También lo interpretaron Raúl Berón con la orquesta de Aníbal Troilo, y Alberto Castillo, Charlo, Virginia Luque y María de la Fuente y, en forma instrumental, Roberto Firpo, Juan D’Arienzo, Carlos Di Sarli, Alfredo de Angelis, Horacio Salgán y Armando Pontier.

Fue interpretado por Milva, con letra traducida, y por Julio Iglesias, y lo bailaron Rudolf  Nuréyev en la película Valentino dirigida por Ken Russell, y Gina Lollobrigida en la película La belleza de Hipólita.   En 1952 la melodía fue adaptada por Lester Alien y Robert Hill con el título Kiss of fire,nombre con el que lo grabó Louis Armstrong en cuya versión se cita como autores a Villoldo, Marambio Catán y Santos Discépolo.

“El choclo” es uno de los tangos más escuchado en todo el mundo, preferencia compartida  con “Caminito”, “La cumparsita”, “Adiós muchachos” y “A media luz”.

Carlos A. Manus
Octubre 1º, 2011
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