Carnaval
y tango
| En
la antigua Roma se rendía culto a Momo, dios de la locura
y de las burlas, que con sus bromas, ocurrencias, críticas
sarcásticas y mímica grotesca divertía a los dioses que
moraban en el Olimpo. Se lo representaba enmascarado y vestido de arlequín, acompañando sus manifestaciones con un rústico palo terminado en una cabeza de muñeco, símbolo de la locura. Por aquello que "de poeta y de loco, todos tenemos un poco" no es de extrañar, entonces, que el dios Momo fuera considerado protector de escritores y poetas. | ![]() |
Durante el Virreinato del Río de la Plata, los festejos del carnaval se alternaron entre autorizaciones y prohibiciones. Retomando el enjundioso estudio Breve Historia del Carnaval Porteño de Enrique Horacio Puccia (Cuadernos de Buenos Aires XLVI, MCBA, 1974), Cristina Ambrosini destaca la cualidad del carnaval de haber sido desde hace siglos "una historia de prohibiciones y censuras, primero en decretos de virreyes, y luego de dictadores".
El ya clásico trabajo de Puccia fue publicado también por la Academia Porteña del Lunfardo (Buenos Aires, 2000) con el título Historia del Carnaval Porteño. En el capítulo XV, "La ciudad canta al carnaval", entre tangos, valses, milongas, candombes, shimmys, pasodobles y marchas, se mencionan los nombres y los autores de más de 80 composiciones dedicadas al carnaval, de las cuales he seleccionado las siguientes:
Avlis, seudónimo de Erasmo Silva Cabrera, es el autor de la letra de "Esta noche en Buenos Aires" en cuyos versos dice:
Almanaque alegre, signos
de colores,
noches bulliciosas, Carnaval sonriente,
hoy se olvidará
de su dolor la gente
risa y cascabel habrá en sus corazones
.
¡Esta
noche en Buenos Aires!
¿Quién de mí se acordará
si
el alegre Carnaval
ha de llevársela al baile?
¡Esta noche en
Buenos Aires!
Papelitos de color
aunque no quiera olvidarme
cubrirán
su corazón
En "Cascabelito", dice Juan Andrés Caruso:
Entre la loca alegría
volvamos a darnos
cita
misteriosa mascarita
de aquel loco Carnaval
Emilio Fresedo canta en "Siempre es Carnaval":
Y siempre es Carnaval.
Van
cayendo serpentinas,
unas gruesas y otras finas
que nos hacen tambalear.
Y
cuando en tu disfraz
la careta queda ausente
en tu cara de inocente,
todo
el año es Carnaval.
¡Y viva el Carnaval!
Vos ves siempre lucecitas,
sos
la eterna mascarita
que gozás con engañar...
Tres
tangos dedicó Francisco García Jiménez a las carnestolendas.
En "Carnaval" dice:
¡Qué progresos has hecho,
pebeta!
Te cambiaste por seda el percal
Disfrazada de rica estás
papa,
Lo mejor que yo vi en Carnaval
En "Siga el corso" canta:
Cruza del palco hasta el coche
la serpentina
nerviosa y fina;
como un pintoresco broche
sobre la noche
del Carnaval
............
¡Sacate
el antifaz!
¡Te quiero conocer!
Tus ojos, por el corso,
va buscando
mi ansiedad.
¡Tu risa me hace mal,
mostrate como sos!
¡Detrás
de tus desvíos
todo el año es Carnaval!
............
Bajo
los chuscos carteles
pasan los fieles del dios jocundo,
y le va prendiendo
al mundo
sus cascabeles el Carnaval.
Y en "Otra vez Carnaval" dice:
En los ojos llevaba la noche,
y el amor en la
boca
Carnaval, en su coche,
la paseaba triunfal.
..
Otra
vez Carnaval,
en tu noche me cita
la misma bonita
y audaz mascarita
Otra
vez Carnaval,
otra vez, como ayer,
sus locos amores
le vuelvo a creer.
Y
acaso la llore
mañana otra vez
En "Abuelita Dominga" (o "Rosa Morena"), nos dice Héctor Pedro Blomberg:
Abuelita
Dominga era muy vieja
y vivía en el barrio de los candombes.
Del
Carnaval de Rosas no se olvidaba
al cantar esta copla roja de amores
Canta
Emilio Falero en "Pobre colombina":
La fiesta está en su
apogeo,
la eterna faz se quebranta
Las mascaritas sus voces levantan,
el
dios Momo canta,
ríe el dios Orfeo
En "Después del Carnaval" dice José Amuchástegui Keen:
Se
fueron las horas de algarabía
que Momo brindara con alegría;
callaron
las risas de Colombina,
Pierrot agoniza entre serpentinas.
Murió
Carnaval, y su cortejo
de alegre y loca bullanguería,
cornetas y
gritos, se escucha lejos,
vibrando las almas al recordar.
Mas
el encanto de aquellas horas
al morir Momo se disipó,
y con mi dolor,
a solas,
lloré la muerte de mi ilusión
Afner Mauricio Gatti canta en "Serpentinas de esperanza":
Esta noche,
bajo el arco de la vida,
va paseando su locura el Carnaval;
suena el mundo
la corneta de su risa
y se ha puesto una careta de bondad
Ataviada con su
luz de piedras falsas
pasa alegre y sugestiva la ilusión,
enredando
serpentinas de esperanza
en la tierna mandolina de un pierrot.
..
Con
mis versos tiraré papel picado
para que se haga menos triste nuestro
adiós,
porque aún el Carnaval no ha terminado
y prosigue en
el alma de los dos.
Carlos
A. Manus
Abril
2006
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