Conservadores


La edición del diario La Nación del 16 de marzo de 2003 publicó con ese título la carta del lector Hugo Gambini en la que detalla los nombres de los "conservadores que se pasaron directamente al peronismo": Héctor J. Cámpora, Manuel Fresco, José Emilio Visca, Ramón Carrillo, José Arce, Jerónimo Remorino, Uberto Vignart, Edmundo Sustaita Seeber, J. Morrogh Bernard, Adrián Escobar, Oscar Ivanissevich y Ramón J. Cárcano.

A esa lista deben agregarse los nombres de Angel J. Miel Asquía y de Hipólito J. Paz.

Entre los conservadores "que no aceptaron el convite peronista y decidieron militar en la oposición", Gambini menciona a Vicente Solano Lima, aclarando que "en 1947 debió exiliarse en Montevideo, perseguido por Román A. Subiza, el secretario de Asuntos Políticos de Perón". La persecución de Subiza le impidió a Solano Lima volcarse en ese entonces al peronismo, lo que hizo años después como Vicepresidente.

En la edición del 29 de marzo, el citado periódico publica una carta del lector Pablo González Bergez rectificando parcialmente a Gambini indicando que Adrián Escobar " no se arrimó nunca a Perón", y que "en la lista de los que no se entregaron" falta mencionar a Rodolfo Moreno.

Por su parte, en su carta del 30 de este mes, Horacio Manuel Resta aclara que su abuelo materno Manuel Fresco fue peronista sólo por 90 días.

Se ha dicho que los militantes de otros partidos que emigraron al peronismo eran "la resaca de esos partidos". En el Partido Conservador siempre militaron más caciques que indios por lo que, tal vez, ese descalificativo no sea aplicable a la totalidad de los dirigentes mencionados los que, más que por reacción al "injusto repudio" a integrar la Unión Democrática -como dice González Bergez en su aclaración- se pasaron al peronismo por ser dirigentes de segunda línea conscientes de que deberían postergar sus ambiciones de ocupar posiciones de primer nivel o de que su partido accediera al gobierno.

Ese arribismo es lo que los ha llevado a algunos dirigentes conservadores a aceptar los ministerios o embajadas que les ofrecieron los distintos gobiernos o las dictaduras de turno.


Carlos A. Manus
Marzo 30, 2003

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