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IRAK Y EL DERECHO
El riesgo cierto de una guerra de consecuencias inimaginables
coloca a los abogados en la necesidad de hacer su aporte a la lucha por la
paz desde el campo del derecho.
El acuerdo entre varios jefes de Estado para lanzar una "guerra preventiva"
contra Irak -al margen del derecho internacional- es una asociación
ilícita. Las características y magnitud de la acción
bélica que se prepara, sintetizada con la fórmula "shock
and awe" proveniente del Pentágono (golpe fulminante y pavor),
corresponden a crímenes de guerra y de lesa humanidad:
a) El lanzamiento en las 48 horas iniciales del ataque de 800 misiles sobre
territorio iraquí es el
"shock";
b) Lo que verán los generales iraquíes al concluir el ataque
es "awe": "todas sus divisiones destruídas, y la Ciudad
también"
"No habrá en Bagdad lugar seguro".
Son crímenes de guerra, entre otros, " el ataque lanzado a sabiendas
de que causará pérdida de vidas, lesiones a civiles o daños
a objetos de carácter civil, o daños extensos, duraderos y graves
al medio natural
", "emplear armas, proyectiles, materiales
y métodos de guerra que, por su propia naturaleza
surtan efectos
indiscriminados en violación del derecho humanitario internacional
de los conflictos armados", o "destruir bienes y apropiarse de ellos
de manera no justificada por necesidades militares, a gran escala, ilícita
y arbitrariamente".
Son crímenes de lesa humanidad, entre otros, "los ataques generalizados
o sistemáticos contra una población civil" cometidos "según
la política de un Estado". En similares ataques anteriores (guerras
del Golfo y de Kosovo) los mismos agresores presentaron como "daños
colaterales" los ocasionados a población y objetivos civiles durante
ataques masivos. Pero el Estatuto del Tribunal Penal Internacional considera
conducta intencional la de quien, "en relación con una consecuencia,
se propone causarla o es consciente de que se producirá en el curso
normal de los acontecimientos" (art. 30).
Resulta entonces -atendiendo a sus objetivos- que la asociación ilícita
descripta ha sido concertada por jefes y altos funcionarios de varios Estados
para cometer crímenes de lesa humanidad. En tal caso, su sola concertación
es, en sí misma, un crimen de derecho internacional ya consumado (Fallo
de la Cámara Federal Penal de la Capital sobre la Operación
Cóndor, que por ello dispuso la prisión preventiva y/o pedido
internacional de captura de los ex jefes de Estado Videla, Pinochet, Banzer
y Stroessner).
Los altos funcionarios públicos que ahora preparan la guerra contra
Irak deben ser juzgados con igual criterio y por los mismos delitos. El terrorismo
internacional de uno o varios Estados no se legitima con el pretexto (real
o falso) de combatir a otro terrorismo. El derecho de gentes es una barrera
infranqueable en el seno de nuestra civilización.
Buenos Aires, Febrero 12 de 2003