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Israel,
un Estado terrorista
Por Adolfo Pérez Esquivel
ALAI AMLATINA, 14/07/2006,
Buenos Aires.- Siempre he apoyado al pueblo judío; un pueblo que sufrió
el Holocausto,
la diáspora, persecuciones, torturas y muerte, pero
que tuvo dignidad, resistió a la opresión y luchó por sus
valores religiosos,
culturales y unidad del pueblo.
He señalado en forma reiterada, y sumado mi voz a muchas otras en el mundo, que el pueblo de Israel tiene derecho a su existencia; pero que también tiene los mismos derechos el pueblo palestino, hoy oprimido y masacrado por el Estado de Israel.
Es doloroso tener que señalar los comportamientos aberrantes que el Estado de Israel viene cometiendo contra el pueblo palestino, atacando, destruyendo, oprimiendo y masacrando a la población, mujeres, niños, jóvenes son víctimas de esas atrocidades que no podemos callar y debemos denunciar y reclamar ¡ BASTA!
Se derribó el Muro de Berlín, pero se levantaron otros muros como el que Israel levantó para dividir al pueblo palestino. Creyendo que eso les da más seguridad, por el contrario genera mayor enfrentamiento, dolor y división.
Pero los muros más
difíciles de derribar son los que existen en la mente y el corazón,
los muros de la intolerancia y el odio.
Los ataques, la destrucción
y muerte en Gaza y el Líbano y las amenazas permanentes a otros pueblos,
han llevado al Estado
de Israel a transformarse en un Estado terrorista, utilizando
las torturas, los ataques a la población civil donde la víctimas
son
mujeres y niños. ¿Hasta cuando continuará esa política
del terror?
Sabemos que no todo el pueblo de Israel está de acuerdo con la política de destrucción y muerte llevada adelante por el gobierno israelí, apoyado por los Estados Unidos y el silencio de los gobiernos europeos; cómplices del horror desatado en Medio Oriente. Están aquellos, tanto dentro de Israel y de Palestina, que desean el diálogo, la resolución del conflicto y el respeto a la existencia de los dos pueblos.
Eso es posible si existe la voluntad política y de los pueblos en lograrlo, con el apoyo de la comunidad internacional.
Lamentablemente las Naciones
Unidas han perdido presencia, coraje y decisiones para poder aportar a la solución
del
enfrentamiento entre los dos pueblos, situación que pone en serio
riesgo la Paz mundial. La ONU fue avasallada por las grandes potencias y la usan
cuando responden a sus intereses y no a las necesidades de la humanidad. Es necesaria
una reforma profunda y democratizar sus estructuras y hacerlas más operativa
y eficaz en bien de los pueblos.
Es cierto que hay ataques y hechos de violencia
desatados por sectores del pueblo palestino que reclaman sus derechos.
No
es a través de la violencia, que genera más violencia entre las
partes, como se resolverá el conflicto. El Mahatma Gandhi decía
que si se aplica el "ojo por ojo, terminaremos todos ciegos".
Los gobernantes del Estado de Israel se están quedando ciegos y arrastrando al pueblo al abismo.
Es necesario que la comunidad internacional reaccione
y detenga la locura de los gobiernos, antes que sea tarde. Pero más
necesario
es que los israelitas y los palestinos reaccionen y comprendan que no pueden seguir
matándose. Los responsables
de la barbarie tienen que parar la locura
en que se encuentran, sin salida alguna. Deben hacerlo en bien de los pueblos
y la
humanidad.
Buenos Aires, 14 de julio del 2006
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