Bomberos Voluntarios de Ingeniero White
                                           Libro del Centenario
                                                                 1907 - 2007

                                                                                                                   por Conrado De Lucia

Segunda Parte - Cronología

Los primeros pasos de la institución (1907-1909)

Las primeras asambleas en las que participaron los integrantes de la nueva entidad se realizaron en las siguientes fechas:

27 de octubre de 1907. Asistieron a esta reunión los señores Ángel Sclavi, Domingo Gavellotti, Indalecio Ruiz, Luis Rocca, Carlos Weiland y Ricardo Festa, bajo la presidencia de Antonio Valle. En el acta correspondiente se señala: "Una vez cambiadas varias ideas se resuelve levantar la sesión en vista de la poca concurrencia, acordando invitar nuevamente para el 31 del cte. A las 8 de la noche, en la casa del Sr. Antonio Valle."

31 de octubre de 1907. Se dio a conocer el importe de la suscripción realizada, que superó los mil quinientos pesos, y se nombró una comisión para hacer efectivo el cobro y dar comienzo a los trabajos. Se trató sobre los útiles a adquirir y se decidió en qué lugares debía comenzar la construcción de pozos y la colocación de tanques. También fue nombrada una comisión para revisar las ofertas de tanques y caños y aceptar las que fueran más convenientes.

El punto sexto del acta dispuso, textualmente, "dar por constituida la sociedad y establecer la cuota mensual que debe fijarse por socio". Finalmente, se convocó a asamblea general para el 10 de noviembre a las 14 en el local de la Sociedad Italiana.

21 de noviembre de 1907. La asamblea programada en la reunión anterior se realizó recién en esta fecha. En ella se resolvió dar por constituida definitivamente la "Sociedad de Bomberos Voluntarios de este Puerto", con la firma de todos los presentes. Se confirmó por unanimidad a los miembros de la primera comisión y se resolvió nombrar a José Fuentes como nuevo vicepresidente, por inasistencia del anterior a las reuniones. Se designó también a Víctor Fortunato como vicesecretario, y se fijó una cuota social mensual de "un peso y medio", a cobrarse desde el año siguiente.

5 de diciembre de 1907. En el libro de actas consta "Reunidos en la fecha, 5 de diciembre de 1907", pero el resto de la página está en blanco. La naciente asociación encontraba dificultades para conseguir la asistencia y participación del vecindario, y la reunión siguiente se realizó el 22 de agosto de 1908, casi ocho meses después.

22 de agosto de 1908. En esta reunión se resolvió por unanimidad "seguir adelante hasta conseguir los fines para los que ha sido creada la sociedad", y se nombró una nueva comisión encargada de la recolección de fondos, integrada esta vez por Antonio Valle, Victor Fortunato, Domingo Gavellotti, José Fuertes y Florencio Rodriguez.

17 de octubre de 1908. Se consideró la compra de materiales: una bomba de la que ya se tenía información, marca "Italia", y otra bomba de mano de la que también se disponía de "croquis", con manga, lanza, uniones y demás accesorios. Se dispuso también emplear los fondos restante en la compra de algunos útiles indispensables, como hachas, escaleras, púas y mangueras.

2 de noviembre de 1908. Se autorizó al presidente Valle a viajar a Buenos Aires para hacer la compra decidida en la reunión. Se le encomendó examinar otros materiales y a su regreso informar sobre los datos conseguidos y la cuenta de sus gastos. Como resultado de su gestión, a principios de noviembre los flamantes bomberos ya disponían de "una bomba chica, 600 metros de manguera y las lanzas correspondientes."

La gran longitud de mangueras que se adquirió se debe a que el pueblo carecía entonces de redes de agua corriente, y este elemento debía ser traído desde las tomas del ferrocarril, que en algunos casos estaban a centenares de metros del lugar del incendio.

A la entrada del cuartel actual puede verse una vieja bomba manual "Peugeot" -el león que simboliza la marca está grabado en su parte superior-, que es probablemente la "bomba chica" aludida en el acta. Durante muchos años fue utilizada no sólo por los bomberos sino también por quienes la requerían para desagotar excavaciones, que por la proximidad del mar se inundan con rapidez. Ya radiada de servicio, fue prestada a Víctor "Vitín" González, quien tras repararla y utilizarla la devolvió recién pintada con el clásico color rojo.

16 de noviembre de 1908. El presidente Valle informó sobre la compra realizada en Buenos Aires y sobre las características de la bomba "Italia", de la que se decidió su próxima adquisición. Se autorizó la construcción de un armazón para el tanque de depósito, la manga y sus accesorios. El presidente Valle presentó la cuenta de $ 78.10, cuyo importe donó a la Asociación. Se le agradeció con una nota, extensiva a Gerónimo Usandizaga por motivos similares.

Pocos días después de contar con los nuevos materiales, el 22 de noviembre de 1908 "ocurrió el incendio de la casa de comercio de don Víctor Celentasio." (Probablemente la grafía correcta sea Celentano, apellido de una antigua familia whitense). Los bomberos recurrieron a un tanque de agua particular de propiedad de don Luis Rocca -uno de los miembros fundadores, el comerciante que edificó el "Mercado Rocca" sobre las calles Elsegood y Siches-, y también conectaron sus mangueras a las bocas de incendio del Ferrocarril del Sud.

A raíz de este siniestro los bomberos reiteraron su solicitud a las autoridades del Ferrocarril para que autorizara en forma permanente la utilización del agua de sus bocas de incendio, pedido que esta vez fue resuelto de modo favorable.

6 de diciembre de 1908. En esta reunión Antonio Valle presentó el borrador de Estatuto, que fue aprobado, y se decidió encomendar "a un abogado o escribano" la gestión para obtener personería jurídica para la "Asociación de Bomberos Voluntarios del Puerto de Bahía Blanca". Algunos miembros de comisión no asistieron, por lo que se les agradeció por nota los servicios prestados hasta ese momento, y se decidió reemplazarlos y distribuir los cargos vacantes en una próxima reunión, convocada para el 10 de diciembre de 1908.

10 de diciembre de 1908 De acuerdo a lo decidido en la reunión anterior, se constituyó una nueva comisión, integrada por los siguientes vecinos:

Presidente: Antonio Valle
Vice presidente: Francisco Lemus
Secretario: Florencio Rodriguez
Vice secretario: Víctor Fortunato
Tesorero: Gerónimo Usandizaga
Protesorero: Domingo Gavellotti
Inspector: Francisco Sablich
Revisor de Material. Francisco Domenech
Revisores de cuentas: Indalecio Ruiz y Fernando Martinez
Síndico: Esteban Vignale
Vocales: Luis Rocca, Alejando Campaya, y Alejandro Dignani,
Suplentes: Carlos Weiland, Erasmo Forte, Luis Giglio y Ricardo Festa.

Al pie del acta de esta reunión aparece por primera vez un sello fechador ovalado con la inscripción "Sociedad Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Puerto de Bahía Blanca, 10 Dic. 1908".

16 de diciembre de 1908. Se resolvió reiterar una nota anterior a don Arturo H. Coleman, Superintendente del Ferrocarril del Sud, requiriéndole una contestación concreta sobre "si podemos (en caso de siniestro) hacer uso del agua de la empresa, hasta tanto tengamos aguas corrientes".

29 de diciembre de 1908. Se designó una comisión para agradecer a Mr. Coleman el permiso concedido para hacer uso del agua del ferrocarril en caso de un siniestro. La integraron Antonio Valle, Gerónimo Usandizaga, Florencio Rodriguez y Francisco Sablich.

A las once de la noche del 30 de diciembre de 1908 se incendió "la casa de fierro y madera" de la "Società Italiana di Mutuo Soccorso 'Unione Operai'", en donde los bomberos habían depositado los materiales llegados precisamente ese día desde Buenos Aires. Enfrente del local, en la casa de don Antonio Valle, estaban reunidos los miembros de la Comisión Directiva, quienes rápidamente pudieron poner a salvo los materiales, y trabajando con sus precarios medios hasta pasadas las tres de la mañana consiguieron circunscribir el incendio -que destruyó el local y cinco casillas linderas- y evitar que se propagara al resto de la manzana, "apretada de casas de madera".

2 de enero de 1909. Se designó a un miembro de la comisión para gestionar la adquisición de una casa -de la que no se indica la ubicación-, que había sido con anterioridad el local de la comisaría. Se acordó la formación de un cuerpo activo de bomberos, para lo que se decidió convocar al pueblo por medio del envío de un texto impreso. La convocatoria resultó exitosa, y el primer Cuerpo Activo se constituyó con un comandante, un teniente, ocho sargentos, tres cabos y treinta y un bomberos. Estos cuarenta y cuatro miembros fueron los siguientes:

Comandante: Francisco Sablich
Teniente: Cayetano Valle
Sargentos: Juan Facio, Martín Lacunza, Sebastián Lorenzo, José Iglesias, Luis Rocca (h), Palmiro Fanessi, Antonio Inchauspe y Manuel Lado
Cabos: Francisco Forte, Pablo Morlaas y Pedro A. Valle

Bomberos: Juan Morlaas, Manuel Iglesias, Herminio Gadetti, Emilio Torno, Américo Moroni, José Spiritu, Andrés Mazzone, Adolfo Bugatti, Silvestre Bonfatti, Sinodio Martínez, José Viozzi, Manuel Otero, Feliciano Gernot, Bruno Fanessi, Pedro Facio, Ciriaco González, Adolfo Fabbri, Benito F. Martínez, Salvador Mendelle, Juan Hermida, Emilio Tort, Luis Bray, Cayetano Forte, Rafael Spinelli, Alfredo Mezzanzani, Luis Arcuri, Vicente Otegui, C. de Gregorio, Sebastián Giglio Antonio Castelli y Pedro Bertieri.

El primer comandante del Cuerpo Activo, Francisco Sablich, fue reemplazado el 17 de noviembre de 1909 por Vicente Ninno con el rango de Jefe.

Lo sucedió interinamente Cayetano Valle, hasta que el 9 de septiembre de 1917 se hizo cargo de la jefatura del cuerpo Olderico Quatrini.

En 1920 fue reemplazado por Pedro Valle, y en marzo de 1922 asumió Nazareno Poloni.

El 9 de marzo de 1925 lo reemplazó Fortunato T. Valle, que permaneció en el cargo hasta el 10 de julio de 1927.

En esa fecha asumió como Jefe Amado Gómez, quien en 1957, año del cincuentenario de la institución, cumplió treinta años ininterrumpidos en el cargo.

Los Jefes siguientes y las fechas de inicio y de finalización de su gestión fueron:

Andrés Vidal (5 de septiembre de 1957 al 22 de agosto de 1974).
Velimir Radulovich (8 de marzo de 1975 al 4 de abril de 1990).
Julio Alberto Grillo (4 abril de 1990 - Fallecido el 20 de septiembre de 1990) (Se lo apodaba "Valussi", por el célebre zaguero izquierdo de Boca Juniors).
Jorge Grecco (1990, a cargo interinamente).
Norberto Luciani (4 de diciembre de 1990 al 12 de mayo de 1993).
Adrián Troisi (29 de septiembre de 1994 al 6 de febrero de 1996) (Debió renunciar por radicarse en otra provincia).
Miguel Ángel Mishevitch (7 de febrero de 1996 al 5 de marzo de 1997) (A cargo interinamente).
Carlos Berruet (14 de marzo de 1997 al 10 de agosto de 2000).

Desde el 11 de diciembre de 2000 y hasta la fecha encabeza el Cuerpo Activo, con el grado de Comandante Mayor, Néstor Eduardo Magno.


El 16 de enero de 1909 a las siete de la tarde se declaró un incendio en el aserradero y depósito de maderas de la firma Juan y José Drysdale, en el paraje "El Guanaco". Utilizando un gran tanque de la propia empresa, con 250.000 litros de agua, los bomberos pudieron extinguir el fuego a las tres de la mañana e impedir que se quemaran las grandes pilas de madera existentes en el lugar.

La "Asociación Voluntaria de Bomberos del Puerto Comercial de Bahía Blanca" quedó definitivamente constituida el 17 de febrero del año 1909, con la aprobación de sus estatutos y el inicio del cumplimiento de todos los requisitos legales de una sociedad civil.

El 24 de marzo de 1909, por decreto firmado por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, don Ignacio D. Irigoyen y por el Secretario de Gobierno, doctor Emilio Carranza, fue otorgada la personería jurídica a la Asociación.

El primer ejercicio abarcó desde el 1º de mayo de 1909 hasta el 30 de abril de 1910. Se conserva un ejemplar de la primera Memoria, donado por Fortunato Valle en 1957, y varios ejemplares de los Estatutos, que en número de mil fueron impresos por los talleres de "La Nueva Provincia" con un costo de ochenta pesos.

En la Memoria de este ejercicio se menciona la reunión realizada el 8 de septiembre de 1907 para constituir la asociación, y la primera suscripción de fondos para poder iniciar las actividades, que se realizó entre los vecinos presentes.

La primera gran dificultad que se debió solucionar fue la falta de agua corriente en la localidad. Había algunos pozos pero resultaban insuficientes, por lo que se solicitó al Ferrocarril del Sud poder utilizar "las cañerías de dicha Empresa". La respuesta, "á causa de la poca cantidad de que disponían", fue negativa.

Se pidió entonces presupuesto "para la construcción de pozos y tanques adecuados", pero resultaban demasiado costosos para los fondos de que se disponía, "y á más (sic) había que luchar con la indiferencia pública que consideraba una utopía la realización de esta obra".

El domingo 9 de mayo de 1909 se incendió nuevamente el depósito de la firma Drysdale, y al llegar los bomberos encontraron ardiendo cuatro enormes pilas de madera, y una más comenzando a quemarse. Otras empresas cercanas suministraron el agua de sus depósitos, y con la colaboración de personal del Ferrocarril del Sud, el lunes a mediodía se consiguió extinguir el fuego.

En su edición del 13 de mayo, el semanario "Puerto Comercial" daba elogiosa cuenta de la labor cumplida por los bomberos, que habían evitado la propagación del fuego al resto de las instalaciones y herramientas y a otros grandes depósitos de maderas vecinos.

19 de julio de 1909. Se consiguió un 40 % de rebaja en la provisión de gas para el cuartel y la secretaría de la entidad. Ingeniero White disponía de este combustible, que era utilizado para la iluminación de algunos domicilios y de las calles de la localidad, con faroles ubicados en las esquinas que eran encendidos cada noche por un operario -el "farolero"- que recorría el pueblo con su pequeña escalera de mano.

La fábrica de gas se encontraba en el "Paraje Spurr" -Villa Rosas- junto al "Parque de la Empresa Eléctrica" (actualmente "Parque Illia"), y pertenecía a la misma firma inglesa propietaria de la usina eléctrica ("Empresa Eléctrica") y de la red domiciliaria de agua ("Aguas Corrientes"). Nacionalizados en 1948, todos estos servicios fueron privatizados nuevamente en la última década del siglo.

En la reunión del 17 de abril de 1909 se había resuelto iniciar la construcción del cuartel en una fracción del terreno fiscal ocupado por la Curia Eclesiástica, la que aprobó que el gobierno nacional lo cediera a los bomberos. Varios miembros de la Comisión Directiva donaron partidas de ladrillos, y el edificio pudo construirse rápidamente e inaugurarse el 25 de julio de 1909. Estaba compuesto por una cuadra para vehículos y equipos, una secretaría, un gran salón social y una vivienda para el sereno del cuartel, quien era encargado además de dar la alarma mediante una bomba de estruendo.

El 2 de agosto de 1909 la Comisión Directiva se reunió por primera vez en el edificio propio. Don Gerónimo Usandizaga destacó que menos de un año antes, el 22 de agosto de 1908, se había realizado una reunión para resolver, ante los numerosos inconvenientes que paralizaban a la entidad, si se continuaban las actividades o se disolvía la asociación. En esa reunión se había resuelto "seguir adelante", y como resultado del esfuerzo y la perseverancia de todos en pocos meses ya disponían de local propio y de los elementos indispensables para la lucha contra el fuego, por lo que propuso ponerse de pie y hacer un brindis para celebrar el logro alcanzado.

El 4 de octubre de 1909 se designó secretario rentado a José Gestido, con una retribución de treinta pesos mensuales, en reemplazo de Juan A. Chaves, que renunció. En febrero de 1910 se aumentó su asignación a cuarenta pesos.

Por inasistencia a sus funciones, el 17 de noviembre de 1909 fue reemplazado el comandante del cuerpo de bomberos, y se designó en su lugar a Vicente Ninno. En esa misma reunión Antonio Console, a quien se había encargado realizar el escudo de la asociación, comunicó que dejaba a criterio de la Comisión Directiva el importe a percibir. Se resolvió abonarle veinte pesos, dejando constancia de que por el trabajo realizado la suma debería ser mayor.

El 16 de mayo de 1910 se solicitó al gerente de la Compañía de Aguas Corrientes -entonces de propiedad británica- la instalación gratuita de una canilla en dependencias del cuartel, decidiéndose que en caso de negativa se la colocaría igualmente por cuenta de la Asociación.

El domingo 10 de junio de 1910 a las 2.40 de la madrugada, se recibió aviso de un incendio en la denominada "Colonia de Solteros" del Ferrocarril del Sud -llamada popularmente hasta hoy "Las catorce provincias"-.

En 1911 fue adquirido en 200 pesos un caballo con sus correspondientes aperos, para que en caso de incendio un jinete diera aviso por las calles dando toques de clarín. Se emplearon otros quince pesos para construir una caballeriza de madera. y en 1914 se agregó un segundo caballo para tirar del carro de transporte adquirido ese año.

El 11 de noviembre de 1912 se formó el primer grupo de señoras y señoritas de la localidad dispuestas a colaborar con la institución realizando actividades sociales y de promoción y aportando una fuente más de ingresos para afrontar los gastos de mantenimiento del cuartel. Esta primera comisión de damas fue presidida por la señora Marta Trotti de Orzali.

En la Memoria de 1914 se anunció que para el 25 de mayo "se espera disponer de un carro de transporte de primer orden" que podrá prestar "innumerables servicios al pueblo". Se destacaban también los grandes esfuerzos que debían realizar los bomberos en sus intervenciones, a causa de la carencia de estos elementos indispensables para su labor.

Según la siguiente memoria, el carruaje de transporte que se adquirió despertaba admiración por su presentación y ligereza. Era tirado por dos caballos, los que al oír la primera bomba de estruendo de la alarma acudían espontáneamente a colocarse a ambos lados de la vara para que les colocaran sus aperos. Uno de ellos se llamaba "Bonito", y había sido adquirido al señor Pablo Spinola, propietario de la estancia "La Enriqueta".

Hasta 1915 las memorias llevaban pie de imprenta de los talleres de "La Nueva Provincia". La de 1916, de cuidada presentación, dice en su portada "Imprenta Ninno, Calle Siches 224, Puerto Bahía Blanca". La memoria incluye el detalle mensual de los ingresos y egresos de dinero, y en el mes de mayo consta el pago de 45 pesos a Vicente Ninno -que era Vocal de la Comisión Directiva-, por "300 convocatorias y 300 memorias". Este dato ofrece una indicación sobre el número de socios, que no consta en la memoria, con que contaba la entidad.

El sencillo "Balance" consiste solamente en un resumen de las cifras totales de cada mes y declara, sin mayores detalles, un capital en muebles y útiles de veintiún mil pesos, y un depósito en el Banco de Italia y Río de la Plata por otros dos mil. La sucursal de este banco, el primero que tuvo la localidad, estaba en el edificio que más tarde ocupó la cantina "Micho", de propiedad de Otilia Salas de Muñoz y Demetrio Cavadas, y que es hoy la marisquería del mismo nombre.

La sucursal bancaria, cuyo gerente era Nino Olivetti, se trasladó posteriormente a un edificio de dos plantas contiguo que aún existe en estado ruinoso, después de haber sido el hotel "Juventud" y posteriormente el bar nocturno "Pety". Durante la crisis de la década de 1930 el banco fue cerrado definitivamente y su personal fue trasladado a la sede bahiense de Chiclana y Donado, actualmente Banco HSBC.

Durante 1915 se acudió a tres siniestros: El 16 de agosto a mediodía los bomberos de Bahía Blanca requirieron colaboración para extinguir un incendio declarado en el Molino "América". Posteriormente su propietaria, "señora Viuda de Long", envió una nota agradeciendo y elogiando "la conducta de nuestros socios activos", como se denominaba entonces a los integrantes del Cuerpo Activo.

El 23 de agosto a las once de la noche se trabajó en la extinción de un incendió en "la casilla del señor Langoni", y el 1º de septiembre a las dos de la mañana se tuvo aviso de que "se había incendiado la casilla del señor Carlos Reali (antigua casa de baños)", en donde colaboraron bomberos del Ferrocarril del Sud y de la Subprefectura. La denominación "casilla" en ambos casos, indica la condición humilde de las viviendas rescatadas del fuego.

Al aproximarse la fecha del 9 de julio de 1916, centenario de la Independencia, los bomberos se dispusieron a participar en las celebraciones estrenando dos nuevas banderas, una social y otra argentina. Previamente se procedió a su bendición por el cura párroco, en una ceremonia que se realizó en el nuevo templo construido dos años antes por don Antonio Valle.

Fueron designados como padrinos de las banderas doña Matilde Ruiz Hidalgo de Usandizaga y don Antonio Valle. Se dispuso además que en el desfile patriótico del 9 de julio los estandartes con las banderas fueran llevados por dos integrantes del Cuerpo Activo, Antonio Dodero y Pablo Stacco.

El costo de las banderas y de los uniformes de gala requeridos para participar dignamente de los actos en celebración de la Independencia desequilibraron sensiblemente las cuentas de la institución, pero posibilitó la asistencia "en corporación" de casi todos los miembros de la Comisión Directiva y del Cuerpo Activo a los distintos actos programados.

El 3 de diciembre de 1917 los bomberos concurrieron a extinguir un incendio en los galpones de la firma Sanday y Cía, que posteriormente envió una carta de agradecimiento acompañada con una donación de cien pesos.

El 28 de febrero de 1918, a las 20:30 se recibió aviso de un incendio en los depósitos de la Cervecería Quilmes, en Bahía Blanca. En apenas 20 minutos el Cuerpo Activo llegó al lugar, donde ya se encontraban en acción los Bomberos de Bahía Blanca. Aportando sus mangueras se pudo traer agua desde cercano Molino "América" de la firma Morixe, y en dos horas de labor conjunta se pudo extinguir el fuego.

El mensaje con que comienza la Memoria de 1919 se refiere al estado de crisis y apremio económico general, que se refleja en las dificultades de la entidad para cumplir con su cometido, pues los habitantes de casas de madera, que son la mayoría, "al oir cualquier detonación o disparo de arma creen ser alarma de incendio", por lo que se exhorta al mayor esfuerzo de colaboración "para que el vecindario, en lugar de alarmarse, diga: Aunque por desgracia ocurra algún incendio no debemos de temerle, pues contamos con un cuerpo de bomberos bien preparado y con elementos para sofocarlo sin mayores consecuencias."

Una segunda parte de la memoria se titula "Siniestros", y en ella se consigna: El 23 de marzo de 1918 incendio en una pila de bolsas de trigo que la firma Luis Dreyfus tenía estibada en la playa ferroviaria; el 27 del mismo mes incendio en la oficina de Resguardo de Aduana, ubicada en el muelle del Ferrocarril del Sud.

El 6 de enero de 1919, un principio de incendio en el comercio de Pascual Grecco, en Siches y Cárrega fue sofocado rápidamente. El 11 de marzo se incendió el comercio de Manuel Bancalá, en Siches entre Cárrega y Harris (actualmente Brown), y el fuego se extendió a la vivienda de Francisco Lemus y amenazaba propagarse a otras casas vecinas, lo que pudo ser evitado mediante tres líneas de mangueras.

El 17 de mayo de 1919 se acudió a extinguir un incendio en el depósito de la firma Sanday y Cía, ubicado en el puerto, y se tropezó con la grave dificultad de la falta de presión en las tomas del ferrocarril, por lo que se debió traer el agua desde una de las tomas de las calles del pueblo mediante una línea de manguera de más de trescientos metros de largo.

El 17 de septiembre de 1920 pasadas las dos de la tarde se recibió aviso del incendio de un taller mecánico en la calle Dorrego, de Bahía Blanca. "Una vez hecho el disparo de bomba reglamentario se reunió el cuerpo activo y se trasladó al lugar del siniestro", pero los bomberos encontraron que el fuego, iniciado a las 11, ya había sido extinguido por los bomberos bahienses, pues el llamado había sido hecho con tres horas de demora.

El 6 de marzo de 1921 a las once de la noche se incendió la vivienda del señor Benito Rodríguez, y el fuego tomó tales proporciones que amenazó propagarse a las casas linderas de madera. Con tres líneas de manguera los bomberos lograron extinguirlo a la una y media de la madrugada, con "la eficaz cooperación de los marineros de la subprefectura local."

En el detalle de gastos del período abarcado por la Memoria de 1922 constan reiteradas compras de carradas de pasto -cada una, de 80 kilogramos, costaba cinco pesos-, de fardos de pasto que costaban tres pesos, y de herraduras para los caballos a ochenta centavos cada una. Faltaban todavía dos años para la adquisición del primer vehículo automotor.

Por primera vez el texto de la Memoria de 1922 incluye, tal como se estila actualmente, la convocatoria a Asamblea General Ordinaria, que en los años anteriores se enviaba por separado a los asociados. Al pie del llamado a asamblea aparecen las firmas del "Secretario Honorario" Vicenciano Villa y del presidente Antonio Valle.

Don Vicenciano Villa fue uno de los destacados maestros que tuvo Ingeniero White. Poeta y escritor, su libro de lectura Proyecciones y sus textos con ejercicios de castellano y de matemáticas eran utilizados por los alumnos del colegio "Presidente Sarmiento", dirigido por el severo maestro José Gejo. Otra distinguida maestra era la señorita Rita Canevaro, posteriormente esposa de Santos Stacco -titular con sus hermanos Pablo y Nazareno de la firma "La Porteña del Sud", conocida como "la Quilmes"-.

Durante el ejercicio 1921-1922 se produjeron cinco siniestros: El 23 de agosto de 1921 se incendió la casa de la señora Magdalena Ortina de Giglio, en la esquina de Cárrega y Plunkett. En dos horas de labor los bomberos pudieron apagar el fuego "consiguiendo salvar casi intacta toda la planta baja del edificio", lo que indica que -como la de la familia Rubinich, ubicada en la misma cuadra- se trataba de una de las raras construcciones de madera de dos plantas.

El 26 de septiembre de 1921 -aunque entonces no se lo celebraba, era el día en que Ingeniero White cumplía treinta y seis años- se incendió "el Molino sito en Puerto Galván." La memoria siguiente consignó: "Debido al gran rodeo que es necesario para llegar al punto indicado, cuando se llegó al lugar del siniestro éste estaba ya sofocado, razón por la que la C.D. ha solicitado y conseguido de Mr. Harding Green, superintendente del F.C.P. que en lo sucesivo, si en Puerto Galván se produjese algún incendio, se mandaría a Garro una máquina con una chata para transportar los elementos necesarios: bomberos, mangueras, etc." (La sigla "FCP" se refiere al Ferrocarril BAP -Buenos Aires-Pacífico-, o sea el Ferrocarril Trasandino que todavía hoy no ha llegado a concretarse.)

El 15 de noviembre de 1921 se incendió, sin mayores consecuencias, una pila de leña junto al galpón de máquinas del Ferrocarril del Sud, próximo al paraje denominado "El mercadito", por un comercio de almacén y despacho de bebidas que estaba situado frente al acceso a la playa ferroviaria.

El 5 de abril de 1922 a medianoche se incendió el Bar Alemán ubicado en la esquina de Torres y Cárrega. El fuego fue atacado con tres líneas de manguera y extinguido en poco más de una hora, "después de salvar casi intacta toda la parte alta, y en la baja casi toda la parte exterior."

Se trataba del comercio denominado más tarde Hotel y Bar "Unión", en el que durante la Segunda Guerra Mundial bebían cerveza juntos los tripulantes de barcos pertenecientes a dos de las naciones en conflicto: Alemania y Gran Bretaña. En la planta alta se encontraban las habitaciones del hotel, que posteriormente fueron destruidas por otro incendio. En sus últimos años el bar perteneció a la firma Capomassi y Antonelli, y en la actualidad en esa esquina está ubicado el bar "Tío Piraña".

En la década de 1920 seguían produciéndose frecuentes incendios en viviendas y comercios. Su número recién comenzó a disminuir después de 1932 con el advenimiento de la iluminación eléctrica, que eliminó buena parte de los peligros de faroles, lámparas y velas.

El 6 de junio de 1925, minutos antes de las cinco de la tarde, hubo un principio de incendio en la "Alpargatería y salón de lustrar" del señor José Martínez, que estaba ubicada en Elsegood 72 -años después estuvo en ese local el bar de Vicente Carbonara- En la esquina de Siches y Elsegood había una toma de agua que no llegó a utilizarse, porque en pocos minutos los bomberos pudieron sofocar el fuego a baldazos.

El 18 de junio se incendió el Bar Whitense, que estaba en Elsegood y Siches. Se utilizó la toma de agua de esa esquina y otras dos cercanas: la de Dasso y Torres y la de Cárrega y Torres. Colaboraron bomberos de Bahía Blanca y del Ferrocarril del Sud y el fuego fue extinguido en menos de tres horas.

El 4 de julio de 1925 se produjo un incendio en la "Farmacia Internacional" de propiedad de Ángel Orbea, ubicada en la calle Elsegood. Se utilizaron dos líneas de manguera, y fue apagado en media hora de labor.

En la portada del folleto con la Memoria de 1928 puede leerse: "Asociación Voluntaria de Bomberos del Puerto Comercial de Bahía Blanca." "Constituida definitivamente el 17 de febrero del año 1909" "Memoria y Balance Anual correspondiente al XIX ejercicio, del 1º de mayo de 1927 al 30 de abril de 1928."

Y al pie: "1928 - Imprenta E. Bautista - Bahía Blanca" Cabe consignar que en los gastos de mayo de 1927 figura: "Eladio Bautista, impresión de Memorias, $ 40", y seis meses después, en el mes de noviembre dice: "Donación del señor Eladio Bautista, $ 20", de modo que el impresor otorgó a la entidad una bonificación del cincuenta por ciento.

Entre los activos del balance aparece el aporte mensual de 220 asociados, que abonan una cuota de un peso por mes. Algunos socios benefactores y protectores figuran hasta con cuatro pesos cada uno, y una sola socia abona media cuota, como es usual en la contribución femenina requerida por sociedades y clubes.

Se convocó a asamblea en el propio local de Lorenzo Mascarello 343. Todavía no se había ordenado la nueva numeración de las calles del ejido a partir de la Plaza Rivadavia, y los números se iniciaban en las calles Guillermo Torres y Antonio Rubado. Probablemente haya un error en el número, ya que correspondería a la vereda de enfrente de la Asociación.

La memoria comienza con una página redactada por el presidente don Antonio Valle, quien expresa su satisfacción por los logros materiales y humanos alcanzados en los diecinueve años que ha cumplido la Asociación, que lo cuenta entre sus fundadores.

Antes de pasar al minucioso detalle de los ingresos y egresos de cada mes, la memoria incluye una referencia a varios siniestros a los que han debido acudir los bomberos, los dos primeros en el depósito de maderas de la firma Drysdale y en el depósito de Hardcastle, al que se logra estinguirlo (sic) en cuatro horas de labor.

Dos semanas después, nuevamente en los depósitos de Hardcastle que se encontraban en el paraje "El Guanaco", hubo un incendio de "enormes proporciones" -dice la crónica- y con gran riesgo para los bomberos por la presencia de combustibles y otros materiales muy inflamables. En esta oportunidad "los valientes jóvenes voluntarios" recién regresaron al cuartel tras veinticuatro horas de lucha contra el fuego.

Cabe recordar que el riesgo físico, imposible de eliminar totalmente aún hoy de la tarea del bombero, se veía agravado en ese entonces por la inexistencia de vestimenta confeccionada con materiales resistentes al fuego como los que se utilizan actualmente.

En el mes de noviembre la firma Juan y José Drysdale envió una nota, acompañada con un cheque, agradeciendo la tarea realizada por los bomberos en un incendio producido en sus depósitos el 18 de octubre.

A fines de diciembre de 1927 se acudió también al aviso de un principio de incendio en una vivienda de Villa Rosas, que fue sofocado por sus propios moradores.

La crónica concluye relatando que en la madrugada del 26 de febrero de 1928 se acude y estingue (sic) un incendio en el domicilio de doña Ramona Domínguez, en Elsegood 170. De acuerdo con la numeración de la época, el edificio estaba a la vuelta del cuartel -hoy su dirección sería Belgrano 3631-, en el lugar donde estuvo muchos años la "Despensa Vidal", de propiedad de una hermana de Andrés Vidal, que fue posteriormente jefe del cuerpo activo.

El 12 de septiembre de 1928 se incendió en el Bulevar Juan B. Justo un zanjón que corre a lo largo de esa calle junto a las vías, en el que el ferrocarril volcó durante décadas residuos de petróleo y que hasta años recientes motivó intervenciones de los bomberos. Otro incendio frecuentemente reiterado ha sido el del llamado "tanque negro", un gran depósito de combustible perteneciente también a la empresa ferroviaria.

El cuadernillo de veinte páginas de la Memoria y Balance Anual prosigue luego con el detalle de las modestas sumas de los ingresos y egresos de la entidad. Se percibieron algunos importes por el alquiler del salón social a varias instituciones de la época: El Centro Español, la agrupación de Boy-Scouts, el "Comité Amor y Caridad", la Sociedad "Brisas del Sud", la Liga de Damas Católicas, la Cooperadora de la Escuela Nº 40, el Club Comercial, el Club Huracán y hasta cierta "Confederación Mixta", de la que no se dan mayores detalles.

Además de un subsidio municipal y de donaciones de firmas que reconocían con ese aporte la invalorable colaboración de los bomberos en la protección de sus bienes: Drysdale, International Harvester, Massey Harris, se consigna en el Balance la contribución en combustible por parte de West India Oil (actualmente, Shell) y Palavecini -probablemente un distribuidor mayorista-. Ambas firmas entregaban "un cajón de nafta por mes", y la empresa petrolera bahiense La Isaura, "un barril de 200 litros de nafta cada cuatro meses".

Los cajones de nafta mencionados eran esqueletos de madera que contenían dos latas de sección cuadrada de veinte litros cada una. Faltaban algunos años para que se instalaran en la localidad los primeros surtidores manuales de nafta. Uno estuvo ubicado en la vereda del almacén de Gabriel Moralejo, en la esquina de Guillermo Torres y San Martín; otro, atendido por Mario Camagni, en la vereda de su quiosco metálico, en el Muelle Nacional, enfrente del actual edificio del Consorcio de Gestión del Puerto, y un tercero en la vereda del frigorífico Giorgetti, en la calle Belgrano al 3400, donde se encuentra actualmente el mercadito de Hipólito "Poli" Diareis.

En 1928, luego de servir durante más de dos décadas a la institución por él creada, don Antonio Valle, quien ya contaba 76 años de edad, presentó su renuncia a la presidencia de la Comisión Directiva. En la asamblea anual realizada el 3 de junio de 1928 el señor Auday, en nombre del Cuerpo Activo, propuso que se otorgara a don Antonio el título de "Presidente Honorario" de la entidad, lo que fue aprobado de inmediato entre aplausos de todos los presentes.

En reemplazo de Antonio Valle fue designado Alejandro Sardi, próspero comerciante que compartía con Enrique Lombardo la propiedad de viñedos en Mendoza y de la vinería de Elsegood 3641.

Posteriormente funcionó allí durante muchos años la cantina de los hermanos José y Mario Di Meglio. El slogan de este local, afamado por la calidad de su menú, era: "Cantina 'Tulio', donde Humberto cocina para ustedes". Se trataba del oficial del Cuerpo Activo Humberto Sposito, quien en más de una ocasión atravesaba el salón a la carrera, todavía con su delantal y su gorra de chef, para acudir al llamado de la sirena de alarma del cuartel cercano.

Alejandro Sardi desempeñó el cargo de presidente de la Comisión Directiva durante casi dos décadas, hasta el año 1946 en que lo reemplazó Carlos Rapetti.

Luego de servir a la entidad durante más de veinte años, el 7 de enero de 1929 presentó su renuncia al cargo de Tesorero uno de los fundadores de la entidad, Gerónimo Usandizaga, quien ese mes llegaba a los sesenta y tres años de edad.

Durante el ejercicio 1928-1929 se adquirió un camión International modelo 1928 y una motobomba Renault dispuesta sobre ruedas, necesaria para elevar la escasa presión disponible en la red de agua corriente.

Casi treinta años después, en la década de 1950, todavía era habitual en los incendios la utilización de estos elementos -el camioncito llevando a remolque la motobomba-, junto con la autobomba Dodge modelo 1936, que todavía se conserva en impecables condiciones.

El "International" tenía detrás de su cabina descubierta una escalera dispuesta horizontalmente y flanqueada por lustrosas barandas de bronce, a las que solían asirse precariamente los bomberos mientras terminaban de acomodarse los pantalones y el chaquetón, y el vehículo se dirigía hacia el lugar del incendio.

Al igual que el camión Fiat adquirido en 1923, el International tuvo que ser utilizado enseguida. El 20 de enero de 1929 se incendió un comercio ubicado en la calle "22" del Bulevar Juan B. Justo -como varias calles de Ingeniero White, todavía no tenía nombre-. El 15 de Marzo hubo un incendio en el negocio de Marcos Chapunoff, y el 17 de Abril otro en la carpintería de Gilfredo Mercanti, en la calle Knout -conocida como "Kunot" o "La calle de los perros"-, que pudo ser extinguido rápidamente.

El 28 de diciembre de 1929 se incendió en Villa Serra una casa de propiedad de Lorenzo Pichinas, que alquilaba Alberto Castañón. Pese a la labor de los bomberos, que utilizaron agua extraída de un pozo y también baldes con arena, la vivienda quedó totalmente destruida.

El 16 de septiembre de 1930 se produjo un incendio en el comercio del señor Julio Rubaja, en la esquina de Siches y Elsegood. Los bomberos lograron extinguirlo en una hora y media de labor.

En 1933 se decidió erigir una torre de hierro para el secado de las mangueras de tela, debido a que la humedad las deterioraba rápidamente. Fue construida por la empresa Pilotes Franki, y se la habilitó al año siguiente, el 4 de febrero de 1934.

El 7 de agosto de 1935 falleció, a la edad de ochenta y tres años, el iniciador y fundador del cuerpo de bomberos, don Antonio Valle. Sus restos fueron despedidos en la necrópolis con palabras del profesor Mario Teobaldelli y del Jefe del Cuerpo Activo, Amado Gómez.

En la primera página de la Memoria del año 1936 aparece una fotografía de Antonio Valle anciano, de traje y corbata, anteojos con cristales sin marco y grandes bigotes canos al igual que su barba, que se prolonga en las sienes con el cabello ya escaso. Es una copia reducida de la misma hermosa fotografía que preside actualmente la oficina de la Comisión Directiva. El porte digno y a la vez humilde de su gesto y la serenidad que expresa su mirada, hablan de un hombre que espera el inevitable final como el capitán de una majestuosa nave que por fin está llegando a puerto.

El exiguo número de asociados a comienzos de 1935, apenas un par de centenares, aumentó durante este ejercicio a más del doble, 446 socios, lo que evidencia una mayor conciencia, por parte de la población, de la necesidad de apoyar económicamente a su cuerpo de bomberos. Influye probablemente en el aumento de la cantidad de asociados el anuncio de la inminente compra de la primera autobomba, que iba a tener un costo de diez mil pesos -lo que costaba en esa época construir una casa de más de cien metros cubiertos-.
La casa importadora encargada del equipamiento de la unidad prometió entregarla para agosto de 1936.

Otro nuevo emprendimiento fue el proyecto de refacción y ampliación de las instalaciones. Se necesitaba disponer de un salón para reuniones, de un guardarropa "y de cómodos baños con servicio de agua caliente para que cuando los voluntarios regresen al cuartel después de haber actuado en un siniestro puedan hacerse el aseo personal que en tales casos se requiere."

Los miembros de la Escuadra de Reserva -y en particular sus sufridas esposas-, recuerdan el estado calamitoso en el que retornaban al hogar los bomberos por falta de instalaciones para poder higienizarse en el cuartel: llegaban empapados, sucios de barro, hollín o petróleo, y apestando a humo o al hediondo líquido emulsor de la espuma química -cuando no estaban además con quemaduras o lastimados-.

El terreno ocupado por la institución había sido cedido para su uso por el Episcopado, pero como ocurría con infinidad de solares, su propiedad era fiscal. Se inició la tramitación para que fuera escriturado gratuitamente a nombre de la entidad, y el vicegobernador de Buenos Aires, doctor Aurelio F. Amoedo, obtuvo la aprobación del proyecto de ley necesario por la Cámara de Diputados, y sólo quedó pendiente la ratificación por el Senado Nacional.

Se solicitó también al Ministerio de Gobierno provincial la provisión de uniformes de gala, "pues los que actualmente existen, dado su estado por los años de uso, se emplean para el servicio de incendio."

La memoria de 1935-1936 concluye con una serie de agradecimientos:

A los doctores Manuel R. Molina, Esteban E. Achinelly y Juan Carlos Achinelly por la atención médica gratuita a los integrantes del Cuerpo Activo.

Al Superintendente de Tráfico del Ferrocarril del Sud, Arturo H. Coleman, por la donación de cien pesos.

Al señor Silverio Mazzello y a la companía Unión Telefónica, por sendas donaciones de cincuenta pesos.

Al Club Atlético Libertad y a la Comisión de Jóvenes del Bulevar Juan B. Justo por la realización de kermeses a beneficio de la "Caja Pro Accidentes" de la entidad.

Al señor Dionisio Bruzzone, propietario de la cochería "Londres" -actual Bonacorsi- por la donación del servicio fúnebre con motivo del fallecimiento de don Antonio Valle.

La preocupación por el movimiento de asociados, cuyo aporte era indispensable para costear los gastos de la entidad, se evidencia al ser uno de los primeros temas que trata la Memoria de 1937. Pese a haberse incorporado unos treinta socios nuevos, su número había descendido de 446 a 425. Las bajas están relacionadas con el desempleo ocasionado por la crisis económica de la década.

Durante 1936 se consiguió que la Cámara de Diputados de la Nación aprobara la adjudicación gratuita del terreno que ocupaba la entidad, y se logró el pronto despacho complementario en el Senado, por intervención del diputado don Samuel Allperín a instancias de los señores Ramón Zabala y Daniel Villar.

En agosto de 1936, al cumplirse un año del fallecimiento de Antonio Valle, fundador y primer presidente de la Asociación, se realizó una ceremonia ante su sepultura, en la que colocó una placa conmemorativa, y se refirieron a su personalidad y su obra el profesor Mario Teobaldelli, integrante de la Comisión Directiva, y el Comandante del Cuerpo Activo, Amado Gómez.

En octubre de 1936 fueron homenajeados cuatro de los integrantes del Cuerpo Activo con más de diez años de servicios consecutivos: El comandante Amado Gómez, el Teniente Segundo Bugarini y los bomberos Pablo Campobasso y Bernardo Porta.

Este último se desempeñaba también como sereno de la institución, por lo que residía con su familia en dependencias internas del cuartel. Sus hijas Mafalda, Elsa y Nelly colaboraban activamente en la Comisión de Damas y se ocupaban del mantenimiento del orden y la limpieza de las dependencias. El hijo varón de don Bernardo, Eleuterio Porta -apodado "El Gato"-, había nacido en 1929 y era la mascota del Cuerpo Activo, por lo que en distintas celebraciones vestía un uniforme de gala confeccionado a su medida de niño.

La Memoria del ejercicio 1936-1937, agradecía finalmente a favorecedores de la Asociación, en especial a los médicos doctores Manuel R. Molina, Esteban E. Achinelly y Juan Carlos Achinelly y al Superintendente del Ferrocarril del Sud don Arturo H. Coleman, quien dispuso que se trasladara gratuitamente la nueva autobomba desde Buenos Aires.

Con el mismo formato de cuadernillo de diez años antes, pero ahora realizado por Panzini Hermanos en su taller de Donado 28 -un bello edificio coronado por una escultura que aún se conserva, y en donde ahora se ofrecen hamburguesas-, la Memoria de 1938 refleja el progreso de la institución, tanto en el número de integrantes de su cuerpo activo, que incluye ahora una brigada de bombas y otra de cadetes, como en su comisión directiva,
integrada por los prósperos comerciantes Alejandro Sardi, Felipe Cot y Pablo Stacco, el práctico de ría Cayetano Forte, el profesor de filosofía Mario Teobaldelli, el vicecónsul italiano Conrado De Lucia, los médicos Manuel Molina y Esteban y Juan Carlos Achinelly, y caracterizados vecinos como don Manuel Isidro y Nieto, don Pacífico Cappelli y don Juan Bozzetti.

La intensa actividad social de la época queda reflejada por la importancia de la Comisión de Damas, en la que participaban varios grupos de hermanas: Constantina e Isabel Ufano, Rosa y María Amatucci, María y Julia Neme, Sara y Pura García, Josefina, Mercedes y Julia Vitale, y otras señoritas y señoras de tradicionales apellidos whitenses: Santiago, Isidro, Villalba, Cuchán, Vidal, Filinich, Carayanis, Capella, Fernández, quienes se ocupaban de organizar exitosos festivales y veladas danzantes a beneficio de la institución.

La Memoria se inicia con palabras del presidente, Alejandro Sardi, quien menciona la aspiración de ampliar y reformar el cuartel y adquirir nuevos elementos, y consigna que la demora en decidir tales realizaciones está motivada por el deseo de no adquirir nuevos compromisos que puedan resentir las finanzas de la institución.

La década del '30 se inició con la crisis económica mundial de la que el país recién comenzaba a recuperarse, y aunque el número de asociados ha pasado en diez años de 220 a 380, el Balance indica que los recursos siguen siendo escasos. En 1937 se ha otorgado el título de socio honorario a don Gerónimo Usandizaga, pionero de la institución, y se consigna su gesto de continuar aportando, como socio benefactor, una cuota superior a la ordinaria, junto a un reducido número de asociados que integran importantes instituciones y empresas.

En la Memoria de 1937 se anuncia un importante logro: la escrituración del terreno que ocupa la institución, que como tantos otros solares whitenses formaba parte de tierras de propiedad fiscal o pertenecientes al Ferrocarril del Sud. Con tal motivo, el agasajo anual que se ofrece tradicionalmente a los miembros del cuerpo activo se ha hecho extensivo a los señores Guillermo Scheverin y Samuel Allperín, gestores de la ansiada escrituración.

Un indicador de la importancia asignada al desarrollo edilicio de la institución lo da el Balance, en el que de un capital neto de 84.700 pesos, 12.000 están constituidos por un depósito en el Banco de Italia en la cuenta especial Pro-Edificio.

La Memoria consigna un hecho afortunado, que comparado con el presente, en que casi a diario es requerida la intervención de los bomberos en toda clase de siniestros, señala la menor complejidad de la vida de entonces. El texto consigna: "Poca actividad tuvo en el presente ejercicio el Cuerpo Activo. Sólo en tres ocasiones fueron requeridos sus servicios, siendo llamadas sin importancia. Es de hacer destacar la rapidez y el entusiasmo, característico en los componentes, siempre que hubieron de hacerse presentes en el cumplimiento de su deber."

Hasta 1938 en los documentos aparece como dirección de la entidad "Mascarello 343". En 1939 se estrena la numeración actual, Mascarello 3845, que se origina en la intersección con la calle Chiclana al 3600 -entonces imaginaria, pero que actualmente corresponde al barrio "5 de Abril"-.

Una de las mayores preocupaciones de la entidad seguía siendo el escaso número de asociados, que había descendido en tres años de 446 a 362. En 1938 se menciona entre las causas de esta disminución "la situación crítica por falta de trabajo".

Ese mismo año se obtuvo por intermedio de la escribanía Palmeiro la escritura del terreno ocupado por la Asociación, y de inmediato se constituyó la Subcomisión Pro Edificio, que se abocó al estudio de las posibilidades y alternativas para su construcción.

En procura de mayores ingresos, la Comisión de Damas y la Comisión de Fiestas del Cuerpo Activo organizaron con éxito varios festivales, a los que asistieron numerosas familias y vecinos de la localidad.

El Cuerpo Activo tuvo durante el ejercicio cuatro intervenciones, dos en incendios de compañías de cereales, y los restantes en domicilios particulares.

El acostumbrado agradecimiento al apoyo del periodismo, incluye ahora también al nuevo medio radiotelefónico, y se hace mención de las dos emisoras bahienses de entonces, LU2 Radio Bahía Blanca y LU7 Radio General San Martín.

En 1939 las repercusiones económicas del estallido de la Segunda Guerra Mundial obligaron a postergar la proyectada refacción y ampliación del cuartel, y se optó por seguir capitalizándose mediante la adquisición de títulos emitidos por la Nación con una tasa de interés preferencial, para constituir con ellos un Fondo Pro Edificio.

La Comisión Directiva resolvió que todos los años en el mes de noviembre, en fecha a establecer posteriormente, se festeje el Día del Bombero. Actualmente se lo celebra el 2 de junio, fecha en la que, en 1884, se creó en el barrio porteño de la Boca del Riachuelo el primer cuerpo de bomberos voluntarios del país.

En 1942 se consideró la necesidad de dotar al cuerpo activo de uniformes de gala para que sus integrantes pudieran hacerse presentes en actos oficiales, conmemoraciones patrióticas y otras ocasiones semejantes con una vestimenta adecuada a las circunstancias. Por ese motivo se encomendó a los señores Domínguez e hijo la confección de los trajes y se adquirieron en Buenos Aires las gorras, jinetas y demás complementos, con un costo total de poco más de dos mil quinientos pesos,

La comisión de damas organizó el 19 de abril de 1942 un matinée danzante al que asistió una gran concurrencia, y en el transcurso de la fiesta se realizó la ceremonia de entrega de los nuevos uniformes a los integrantes del cuerpo activo.

En la oportunidad se recaudaron doscientos ocho pesos, que la comisión de damas destinó a la confección de una bandera reglamentaria con sus inscripciones bordadas en oro, la que posteriormente fue entregada al cuerpo activo.

El material para combatir incendios fue modernizado con la incorporación de un equipo para producir espuma, que costó más de setecientos pesos. La memoria justifica el gasto consignando que se trata de un "implemento que en la actualidad poseen todos los cuerpos de bomberos voluntarios". En cambio se consideró excesivo el importe requerido para la renovación de mangueras, que triplicaba el precio de años anteriores, por lo que se optó por hacerles una cuidadosa revisación y en los casos necesarios aplicarles parches vulcanizados.

Una vez más hubo ese año un incendio en los depósitos de la firma Hardcastle, y la empresa manifestó su reconocimiento a los bomberos con una donación de cien pesos. También la compañía "Unión Telefónica" donó, como en el año ese año la suma de cincuenta pesos.

Nuevamente fueron pocas las oportunidades en que debieron intervenir los bomberos, y son enumeradas en la Memoria: En octubre de 1941, incendio en Villa Rosas. En noviembre,
incendio en la obra en construcción de los Elevadores de Granos. En diciembre de ese mismo año, el incendio en Hardcastle que motivó en agradecimiento a los bomberos la donación mencionada. En febrero hubo una falsa alarma en el Bulevar Juan B. Justo, y ese mismo mes, también el bulevar, los bomberos fueron requeridos para solucionar un percance característico de la época: sacar un equino que había caído en una zanja.

En el mes de abril el bombero Nicolás Gruicich fue requerido por las firmas Walsh y Dreyfus y Cía., para asesorar como técnico en la extinción del incendio de una pila de trigo en la localidad de Abramo, Territorio de La Pampa, en donde permaneció durante doce días. Se trataba de otro siniestro típico, un foco ígneo interno originado por la fermentación del cereal.

El balance del ejercicio no ofrece mayores particularidades. No existe ningún pasivo, y continúa aumentando la cantidad de dinero y de títulos pro-edificio depositados en los bancos Nación e Italia.

En la memoria de 1944 se reproduce una carta de agradecimiento del vecino Joaquín Rossi, con motivo de un incendio registrado el 22 de febrero de ese año en una vivienda contigua a la suya que, así como las de los demás vecinos, resultó indemne gracias a la intervención de los bomberos. La nota fue acompañada por una donación de cincuenta pesos. Cabe señalar que en esa época un sueldo típico era de cien pesos, y que ese año la entidad recibió solamente otra donación, proveniente de la Compañía "Unión Telefónica" y también de cincuenta pesos.

La comisión de damas realizó un nuevo matinée el 18 de junio de 1944. Las firmas de la presidenta Constantina Ufano, de la tesorera Mafalda Porta de Vignoni y de la revisora de cuentas Teresa Peña aparecen al pie de las cuentas cuidadosamente detalladas en un humilde cuaderno. Los ingresos por buffet, entradas, rifas y venta de "chocolatines" y de "moñitos" fueron de $ 439,40 y los pagos a los proveedores y gastos por derechos e impuestos sumaron $ 223,95 con lo que se produjo un "líquido" de $ 215,45 para la institución.

Se recibían en esa época dos subvenciones anuales, una del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, de dos mil pesos, y otra del Ministerio de Hacienda de la provincia, de mil seiscientos veinte. Ambas figuran en la cuenta de Ganancias del Balance de 1944.

El Cuerpo Activo acudió solamente a tres llamados por incendios. Los otros servicios que se le requirieron fueron: el 3 de octubre de 1943, para auxiliar a una ambulancia encajada en el barro, y el 16 de octubre para colocar el cordel del mástil en la sede de la Agrupación Scout "Don Ernesto Pilling".

En abril de 1944 se produjo una gran inundación causada una vez más por la marea y la sudestada, que abarcó gran parte de las calles del pueblo y anegó muchas viviendas, por lo que los bomberos tuvieron que realizar numerosos salvatajes empleando incluso canoas y otras embarcaciones pequeñas.

En 1946 se anunció la constitución de una comisión "para que con el asesoramiento de un técnico presenten planos y presupuestos para la construcción de nuestro anhelado Edificio."

El número de asociados ascendía entonces a trescientos veintiséis, de los cuales treinta y dos eran socios protectores y beneméritos, que contribuían con una suma mensual mayor.

Durante el ejercicio 1945-1946 el cuerpo activo recibió seis llamados por incendio, que se enumeran sin mayores detalles: En el Bar Bugarini; en el Muelle Nacional; en Bahía Blanca, pedido de cooperación en el incendio del Frigorífico Muscillo; en la Cooperativa Obrera; en un campo cercano a Puerto Galván, y en el vapor "Manchuria", también en Puerto Galván.

En página aparte se destaca que el 7 de abril de 1946 ha cumplido veinticinco años de servicio continuado el comandante del cuerpo activo, Capitán Don Amado Gómez, por lo que la comisión directiva, el cuerpo activo y la comisión de damas preparan un homenaje en su honor.

El balance del ejercicio presenta ingresos de poco más de once mil pesos, de los que la mitad corresponden a las cuotas abonadas por los socios, y el resto a subvenciones y a intereses de varias cuentas bancarias, que incluyen depósitos en títulos Pro-Edificio por cuarenta y dos mil pesos. Los gastos han sido de más de siete mil pesos, por lo que el ejercicio concluye con un superávit de casi tres mil quinientos pesos.

Entre 1946 y 1947 los integrantes del Cuerpo Activo debieron acudir a una docena de llamados por incendios en Ingeniero White, el bulevar Juan B. Justo y Villa Rosas.

El 2 de junio de 1946 se agasajó con un lunch al Comandante del Cuerpo Activo, Amado Gómez, al cumplir veinticinco años de servicio como bombero. El vicepresidente Román Mendizábal pronunció elogiosas palabras dirigidas "al incansable y querido Vasco" , y se le hizo entrega de una medalla conmemorativa.

Una de las necesidades más imperiosas que debía resolverse era la edificación de nuevas instalaciones para el cuartel. En 1947 el diputado Eduardo J. Forteza había conseguido que con esa finalidad se otorgase a la institución un subsidio de cincuenta mil pesos. El proyecto pudo comenzar a concretarse en 1950, y en la memoria de 1951 se consigna que muchos asociados concurrían a conocer las nuevas dependencias y comodidades y se destaca el esfuerzo realizado por los hombres y mujeres -la Comisión de Damas es mencionada especialmente- de la entidad.

El gobierno nacional había denominado a 1950 "Año del Libertador General San Martín", por lo que todas las instituciones debían participar en distintos homenajes en su honor. Los miembros de la comisión directiva y del cuerpo activo colocaron ofrendas florales en el monumento del Parque de Mayo.

La memoria de 1950 consigna un hecho de interés para la historia whitense: El 20 de agosto se realizó en Ingeniero White un acto durante el cual "se procedió al cambio de nombre de tres calles." Se trataba de José Harris, que pasó a llamarse Almirante Brown; Edmundo Elsegood, que se cambió por General Belgrano, y la avenida Santiago Dasso, que desde esa fecha se llama General San Martín.

Sin que implique cuestionar lo merecido del homenaje a estos tres próceres, el reemplazo de los nombres originales de las calles le quita a una localidad parte de su fisonomía propia, y empobrece el recuerdo de quienes como los capitanes de cabotaje Harris, Dasso y Elsegood contribuyeron en su época a forjar la historia de Ingeniero White, al igual que Antonio Rubado, Juan Siches, Juan Knout, José Sisco, DionisioBrihuega, José Avenente, Juan Plunkett, José María Cárrega y Lorezo Mascarello, cuyos nombres afortunadamente se conservan hasta hoy.

La celebración del 43º aniversario de la institución incluyó un festival cinematográfico que se realizó en el Cine Monumental. Con este nombre se conocía al salón de la "Sociedad Recreativa Coral y Musical 'La Siempre Verde', que lo alquilaba a un empresario particular para la exhibición de películas. Actualmente el salón ha sido refaccionado totalmente por otra antigua institución whitense, la "Asociación Scout Don Ernesto Pilling", que lo utiliza para toda clase de festivales y reuniones.

Entre otras actividades sociales, los bomberos participaron de un torneo relámpago de "juegos de salón y otros" que se realizaron en el Club Social e Instructivo (sic) Almafuerte. Se disputó un trofeo donado por el intendente municipal, ingeniero Norberto E. E. Arecco, que quedó en manos de los integrantes del club anfitrión.

Se destaca también que en el mes de abril de 1951, cumplió treinta años de labor ininterrumpida en la institución el Capitán del cuerpo activo don Amado Gómez, oriundo de España y sobrino de uno de los miembros fundadores y socio honorario de los bomberos, don Gerónimo Usandizaga.

La Memoria detalla varias contribuciones y donaciones de particulares, entre ellas la de veinte kilos de pan dulce con motivo de las celebraciones de fin de año por parte de la Cooperativa Obrera, obsequio que se reiteraba anualmente.

La intervención del cuerpo activo fue requerida en una decena de oportunidades. Se concurrió a sofocar cuatro incendios y también a auxiliar a automotores atascados en el barro de las calles de la localidad, entre ellos el ómnibus Nº 9 de la Compañía "La Unión", empantanado en la calle Vélez Sársfield, "situada en las afueras de la localidad". Este detalle permite apreciar el desarrollo urbano acontecido desde entonces, que ha convertido a esa avenida en uno de los principales accesos a la zona portuaria.

El 8 de julio de 1950, sin duda ante la necesidad de izar la bandera en el acto patriótico del día siguiente, fue solicitado el auxilio de los bomberos para instalar en el mástil de la Escuela Nº 21 del Bulevar Juan B. Justo la cuerda correspondiente. Acudió una dotación al mando del tercer oficial Andrés Vidal, quien años después llegaría a ser el Comandante del cuerpo activo.

En cuanto al emprendimiento mayor del ejercicio -la construcción y de nuevas instalaciones y la refacción de las ya existentes-, se consigna que se constituyó una Comisión de Finanzas, integrada por los señores Andreanelli, Liberti, Berg, Vignoni, Ruiz y Mazzone, a lo que se sumó el asesoramiento técnico del constructor don Alberto Comigniani y la colaboración de otros profesionales, instituciones y empresas.

Al cierre del ejercicio se llevaban invertidos alrededor de cincuenta y cinco mil pesos. Se estimaba que el costo total de las obras podría llegar a setenta y cinco mil pesos, y el balance refleja por primer vez un pasivo de cierta significación, al adeudarse más de veintitrés mil pesos a distintos proveedores y contratistas.

Se contaba con tres subsidios: Cien pesos mensuales de la Municipalidad, doscientos pesos mensuales de la Provincia, y un tercer subsidio de la Nación, del que se señala que, ante la imposibilidad de cobrarlo, su importe de casi cinco mil pesos ha sido absorbido por la cuenta Pérdidas y Ganancias.

El hecho más relevante de 1952 fue la conclusión de las obras de ampliación y remodelación de la sede de la institución. La entrada y salida al sector de vehículos y equipos tiene ahora dos grandes persianas, y a su derecha se encuentra el salón social, con una puerta doble y dos ventanas con vidrios repartidos, que conservan el clásico estilo de las viviendas de madera de décadas anteriores.

En un aviso destacado es ofrecido en alquiler a "precios módicos" el nuevo salón, del que se menciona que cuenta con un "equipo transmisor -un amplificador para voz y música- en óptimas condiciones", y se comenta que es "especial para despedidas, casamientos, lunchs, etc."

Efectivamente, durante muchos años toda clase de celebraciones de las familias whitenses se realizaron en "los bomberos", como alternativa a los salones del club "Sportivo Whitense" o de "La Siempre Verde". El club "Uitense" tenía detrás de su cancha de básquetbol un gran salón de madera, y sus instalaciones estaban al cuidado de Brasil Crescitelli, siempre curiosamente calzado con zapatos a los que le había cortado la puntera, según él para mayor comodidad.

"La Verde" alquilaba su salón al "Cine Monumental", y para las reuniones sociales, los bailes de carnaval -que competían con los del club "Comercial", en el salón de la "Sociedad Italiana"-, las fiestas de aniversario y el así llamado "Baile de la Flor", sus filas de butacas eran trasladadas a los patios laterales bajo el cuidado de don Francisco Stira, Franyí, quien llevaba siempre en la boca su toscano "Avanti", con el que una vez por año, el 20 de junio, encendía las bombas en las procesiones de San Silverio.

La memoria de 1952 señala la difícil situación financiera en la que se encuentra la institución tras el esfuerzo edilicio realizado, y propone para superarla el aumento de la cuota que abonan mensualmente sus poco más de mil asociados. La subvención nacional, declarada incobrable en el ejercicio anterior, ya no se menciona. En cambio, se prosiguen contabilizando los doscientos pesos mensuales de la subvención provincial, y se destaca que, a propuesta del concejal whitense doctor Adolfo A. A. Cappelli, la municipalidad ha quintuplicado su subsidio, llevándolo de cien a quinientos pesos mensuales.

En 1953, y pese al aumento de la cuota social y a la estricta economía practicada en los gastos, el ejercicio concluyó con un resultado deficitario, por lo que se debieron postergar trabajos imprescindibles como la refacción y pintura de la torre.

La asamblea general ordinaria del año 1952, prevista para el 27 de julio, fue postergada hasta el 17 de agosto por el fallecimiento de la señora Eva Perón. La asociación adhirió a los treinta días de duelo nacional y a distintos homenajes en su memoria.

Ese año se produjo también el prematuro fallecimiento de uno de los médicos de la institución, el doctor Patricio Reyes.

La memoria de 1954, impresa en los talleres de La Piedad, incluye por primera vez varias páginas de avisos comerciales, que han permitido mejorar su presentación gráfica y aumentar su extensión. En los avisos de comercios situados en Guillermo Torres se advierte el cambio de nombre por Avenida Eva Perón, y por su numeración, que llega al 7000 en la esquina con Cárrega, se puede deducir que su trayecto abarca también las actuales Avenidas General Arias y Bulevar Estrada.

La memoria incluye el texto de la reforma de los estatutos solicitada en 1952 y el decreto de su aprobación, firmado por el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Coronel Domingo A. Mercante.

El artículo primero declara como fecha de constitución de la Asociación Voluntaria de Bomberos del Puerto Comercial de Bahía Blanca el día 17 de febrero de 1909, fecha en que se otorgó a la entidad su personería jurídica.

El artículo segundo establece dos finalidades para la Asociación: "Acudir en caso de incendio o de cualquier calamidad pública o privada que requiera sus servicios", y "Promover y fomentar por todos los medios posibles a su alcance, el espíritu de fraternidad y altruismo entre sus asociados". Esta declaración estatutaria simplemente corrobora la actitud que ha mantenido la entidad durante sus cien años de vida.

El hecho más importante que se produjo durante el ejercicio 1954 fue la concreción del nuevo servicio de ambulancia. En la portada de la Memoria y Balance se presenta la nueva actividad de la asociación: como "Anexo ambulancia", y aparece una fotografía del vehículo.

Se consignan en página aparte los esfuerzos realizados para adquirirlo y equiparlo adecuadamente con la colaboración económica de la población y de sociedades, clubes, sindicatos y firmas comerciales. El 29 de septiembre de 1954 se realizó la transferencia legal del vehículo a la asociación por parte de la Comisión Ambulancia, que se había constituido para conseguir los fondos y disponer los trámites correspondientes.

El primer día de marzo de 1954 falleció el Segundo Jefe del cuerpo activo, don Américo Bugarini. La crónica necrológica, acompañada por su fotografía, señala que se recordará su memoria imponiendo su nombre a la ambulancia.

Durante 1954 se ofreció también un agasajo a don Felipe Cot, quien llevaba entonces treinta y ocho años al servicio de la institución y acababa de cumplir veinticinco años en el cargo de tesorero.

Otra de las actividades de la entidad fue la participación en el Primer Congreso Nacional de Sociedades de Bomberos Voluntarios, que se realizó en Buenos Aires en enero de 1954.

En la memoria de ese año se anuncia también el propósito de realizar una gran rifa y de adquirir un camión tanque, así como de dotar de uniformes de gala a los integrantes del cuerpo activo. Como una fuente adicional de ingresos, el salón social estaba siendo alquilado con mayor asiduidad que en años anteriores.

En lo que respecta al Balance, el aumento en la cuota social, las donaciones y el bono contribución destinado a la ambulancia, cuya adquisición ha incrementado el capital en veintiocho mil pesos, han permitido que el ejercicio concluya con un superávit de casi treinta y siete mil pesos.

Alcanzado el propósito de dotar a la población del servicio de ambulancia, el siguiente objetivo que anuncia la Comisión Directiva en esta Memoria es el de adquirir un camión cisterna, indispensable dada la frecuente escasez de agua en las redes domiciliarias. La gestión iniciada entonces pudo alcanzar su finalidad recién en 1957.

En el período 1954-1955 hubo pocas salidas con motivo de incendios, pero a causa de las persistentes lluvias los bomberos debieron acudir a auxiliar a numerosos vehículos atascados en el barro de las calles whitenses.

En el mes de julio de 1954 fue designado Socio Honorario de la institución don Felipe Cot, y el 19 de septiembre se ofreció un homenaje al veterano miembro de la Comisión Directiva, quien a partir de 1955 fue reemplazado en su cargo de tesorero por Antonio Fontán, propietario junto a su hermano Luis del popular bar "Curacó", actual sede del gremio ferroviario "La Fraternidad".

El 30 de enero de 1954 se había realizado en la Capital Federal un Congreso de Bomberos Voluntarios, en el que se instituyó el 2 de junio como "Día del Bombero", en recuerdo de la fecha de creación de la entidad pionera de La Boca, constituida el domingo 2 de junio de 1884.

Desde entonces, cada 2 de junio se conmemora la fecha con la entrega a los integrantes del Cuerpo Activo de estrellas por antigüedad en el servicio, almuerzos de camaradería y otras ceremonias y actividades que se inician a mediodía con un toque de la sirena del cuartel.

Hasta el año 1954 la alarma de incendio se efectuaba con el disparo de dos bombas de estruendo que producían un ruido característico precedido por el de algunos petardos, para diferenciarlas de las que se utilizaban en otras ocasiones como la festividad de San Silverio o los corsos de carnaval. Dos gruesos caños de acero hincados en el piso de cemento del patio del cuartel servían como morteros para el disparo de las bombas.

Mediante gestiones realizadas en Buenos Aires por el representante gremial de "La Fraternidad", Victorio A. Cappelli, ante el Administrador General del F. C. Gral. Roca, Tomás Gouk, fue cedida a la Asociación, en carácter de préstamo sine die -un virtual comodato perpetuo- la sirena que se encontraba, fuera de uso, en el edificio de la División Eléctrica del Departamento de Mecánica -conocido como "la usina de la bajada del puente La Niña"-. Se la ubicó sobre el techo del cuartel, en la esquina de Mascarello y Muñoz, y se iniciaron los trabajos para ponerla en funcionamiento.

La siguiente sirena que la reemplazó y se sigue utilizando actualmente, fue facilitada por la Dirección de Defensa Civil, que había depositado varias en el cuartel de bomberos de Lanús Este para que fueran entregadas a distintas entidades. El 23 de octubre de 1960 por la noche viajaron a Buenos Aires para recibirla los bomberos Antonio Colacce, Pedro Santiago y Néstor Anizán.

Antes de partir para Buenos Aires, ese mismo domingo por la tarde Colacce había jugado en la cancha de Comercial un partido que fue suspendido durante el intervalo por el fallecimiento de los vecinos Celani y Ribot, cuando la policía arrojó gases lacrimógenos hacia la tribuna colmada de público. El periódico "Mundo Whitense" tituló en su primera página "Ingeniero White de duelo", y en la de deportes "Criminal agresión policial", por lo que su director, Conrado De Lucia, fue citado a la Unidad Regional 5ª de Policía, en donde se le expresó el malestar de la repartición.

En la torre del cuartel hay instaladas actualmente dos sirenas. En la plataforma superior está la facilitada por Defensa Civil, que fue retirada de su ubicación original al construirse las nuevas instalaciones del cuartel, y a media altura otra de sonido más agudo, marca King Vox, que fue adquirida por la institución en la década de 1980. Ambas funcionan simultáneamente para que la alarma pueda oírse a mayor distancia, por haberse extendido el área poblada de la localidad.

En 1956 la Memoria mencionaba el éxito que había alcanzado el nuevo salón social entre las familias whitenses, que lo requerían cada vez con mayor frecuencia para celebrar casamientos, aniversarios y toda clase de fiestas, lo que producía un significativo aumento de los ingresos obtenidos por su alquiler.

Por segunda vez se celebró el Día del Bombero, instituido el año anterior. Se embanderó el frente del cuartel y se invitó al vecindario a visitar sus instalaciones. También se realizó un almuerzo de camaradería, que a partir de ese año se constituyó en una celebración tradicional, precedida por la entrega de estrellas por antigüedad a los integrantes del Cuerpo Activo. Se envió también un telegrama de salutación a la entidad matriz de La Boca.

En reemplazo de las dos bombas de estruendo tradicionales para convocar al Cuerpo Activo, ya se utilizaba la sirena de alarma conseguida el año anterior, pero se la empleaba conjuntamente con el disparo de una bomba, para familiarizar gradualmente a la población con el nuevo medio de alarma.

En la Memoria de 1956 se transcribe también un artículo del semanario local "Mundo Whitense" -dirigido en esa época por su fundador, Aníbal Fernández- que se refiere al esforzado desempeño de los integrantes del Cuerpo Activo a cargo de la ambulancia, como consecuencia del pésimo estado de las calles del pueblo.

El periódico comenta: "El sábado último, en circunstancias en que un vecino recurrió a los servicios de la ambulancia de la Asociación Voluntaria de Bomberos, prestamente ésta intentó concurrir al lugar, pero los abnegados servidores del pueblo debieron conformarse con dejar estacionado el vehículo en la calle empedrada (la avenida Guillermo Torres) y proseguir de a pie por Cabral al fondo, ubicar al enfermo en la camilla y trasladarlo, ante la curiosidad de los transeúntes, a pulso durante el recorrido de varias cuadras."

Y la nota concluye: "Hace algunas semanas un hecho semejante se había registrado en el Bulevar Juan B. Justo, poniendo ambos en evidencia dos cosas completamente dispares: Por un lado el total abandono en que se halla sumido nuestro pueblo, y por el otro la abnegación, el entusiasmo, la dedicación, el amor por sus semejantes, que palpitan en todos los corazones de los esforzados miembros del Cuerpo Activo de los Bomberos Voluntarios, cuyo accionar nos complacemos en señalar a la consideración pública."

Seguía siendo un objetivo pendiente el de adquirir un camión tanque para suplir la escasez de agua en las bocas de incendio de la localidad, y su escaso número. En septiembre de 1954 la Comisión Directiva había iniciado gestiones ante las autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales para obtener la cesión gratuita de un camión tanque o por lo menos su venta a un precio preferencial. Transcurrieron más de dos años hasta que la empresa, el 14 de marzo de 1957, comunicó a la entidad que disponía de un camión tanque sin motor para su venta por el precio de cinco mil pesos.

Ese día se produjo precisamente el fallecimiento del presidente en ejercicio, don Román Mendizábal. Se dispuso que una guardia de honor integrada por miembros del Cuerpo Activo permaneciera en su velatorio, y que los restos del presidente de la Comisión Directiva fueran despedidos ante las puertas de la institución con palabras del Jefe Amado Gómez.

En homenaje al directivo que había tornado la iniciativa de gestionar su adquisición, se impuso al camión tanque el nombre de "Presidente Román Mendizábal".

El 22 de noviembre de 1959 la entidad entregó una medalla de plata al Oficial 2º Pedro Argentino Santiago, por su acto de arrojo realizado en Coronel Suárez "salvando la vida de un semejante y arriesgando la suya, ya que tuvo que hospitalizarse durante 2 meses." Por su parte, la Liga Patriótica Argentina le hizo entrega en la misma oportunidad de un "Diploma de Honor al Arrojo".

En 1961 la memoria consigna que "Después de una prolongada inactividad vuelve a funcionar nuestro servicio de ambulancia con la eficacia acostumbrada. El viejo vehículo, sometido a reparaciones generales financiadas en su totalidad con fondos de la Institución, cumple su cometido merced al esfuerzo y a la competencia del Cuerpo Activo que tiene a su cargo la delicada e importante tarea de su atención."

Como en años anteriores, se continuaban recibiendo dos subvenciones mensuales, una provincial de ocho mil pesos y otra municipal de tres mil. Se iniciaron también los trámites para hacer efectivo un subsidio de 160.000 pesos otorgado por el gobierno bonaerense para las obras de ampliación y refacción del cuartel.

La primera etapa, terminada en 1961, incluía salas de reuniones para la Comisión Directiva y el Cuerpo Activo y sala para la comandancia; dos dormitorios destinados al personal de guardia de la ambulancia, refacciones en la amplia cocina, vestuarios con veintidós placares, y baños para la higiene de los bomberos luego de prestar servicios.

Colaboraron gratuitamente en la obra el constructor Erasmo Salvucci, los electricistas Domingo Mauri y Carmelo Lorré, el gasista Luis Pagotto y el albañil Francisco Cichelli, además de varios miembros del Cuerpo Activo que trabajaron de acuerdo a sus distintos oficios.

Durante el ejercicio se produjeron los fallecimientos de Gerónimo Usandizaga, socio fundador y honorario de la entidad; de Alcides López, ex integrante de la Comisión Directiva, y de Nazareno Poloni, Jefe del Cuerpo Activo entre 1922 y 1925.

En 1961 se celebró el cincuentenario de la creación del cuerpo de bomberos voluntarios de Quilmes, institución vinculada estrechamente con la de Ingeniero White. Respondiendo a su invitación, una delegación de miembros de la Comisión Directiva y del Cuerpo Activo asistió a las celebraciones, e hicieron entrega de una placa y un pergamino a la entidad hermana.

En 1960 el gobierno de la provincia había donado a la entidad un automóvil Chevrolet usado, modelo 1937, cuya venta fue dispuesta por la Comisión Directiva para obtener fondos. Fue subastado el 28 de mayo de 1961 en la suma de cincuenta y cinco mil pesos.

En el año 1961 se produjo el fallecimiento de uno de los médicos de la institución, el doctor Domingo C. Ighina, de destacada trayectoria tanto en Ingeniero White como en Bahía Blanca, en donde se desempeñó durante más de una década como presidente del club Olimpo.

Con la finalidad de reunir fondos para adquirir una nueva autobomba, por primera vez en 1965 la entidad realizó una rifa cuyo primer premio fue un automóvil Ford Falcon. El resultado fue exitoso y permitió cubrir casi totalmente el costo de la futura unidad -más de un millón y medio de pesos de la época-, que se encontraba en construcción en Buenos Aires.

En 1965 se produjo el fallecimiento de don Felipe Cot, quien durante más de veinticinco años se había desempeñado como Tesorero de la institución.

En 1966 se incorporó al servicio activo la nueva autobomba Ford F-600, equipada para afrontar todo tipo de incendios con agua, espuma mecánica y gas carbónico, y una capacidad de bombeo de ciento cincuenta mil litros por hora. Junto con la todavía muy eficiente autobomba Dodge modelo 1936, "verdadera joya mecánica", además de "los dos camiones tanque, la motobomba y el transporte" la institución quedó en excelentes condiciones de equipamiento.

En la memoria de 1975 se consigna que los bomberos Raúl Viala y Rubén Omar Aceituno -quien perecería en el siniestro del 13 de marzo de 1985- tenían licencia en el Cuerpo Activo por estar cumpliendo con el Servicio Militar.

La Rifa municipal realizada en 1975 produjo un beneficio neto de 1.900.000 pesos. Se percibieron además cuotas de los asociados por 68.000 pesos y subsidios de 15.000 pesos del Municipio, 20.000 de la Provincia y 25.000 de la Nación.

Se adquirieron nuevos cascos para todo el Cuerpo Activo, además de botas, camisas, pantalones y birretes. Además del habitual mantenimiento de los automotores en perfectas condiciones de servicio, se adquirieron máscaras para humo, filtros, equipos de supervivencia, lanzas, boquillas, conductos y toda clase de herramientas.

Durante este ejercicio los bomberos prestaron sus servicios en 187 incendios, salvatajes y otras emergencias. En el mes de diciembre de 1975 fueron llamados para acudir a treinta y tres incendios. Uno de ellos, tuvo características espectaculares: en la planta de combustibles de YPF, frente al actual edificio del Consorcio de Gestión del puerto, se incendió un camión tanque lleno de nafta.

Tras alejar el acoplado, que también estaba lleno de combustible, los bomberos pudieron sofocar el incendio luego de que desde todo el pueblo se viera cómo un gran globo de fuego, de nafta volatilizada, ardía en el aire entre una humareda negra y ascendía lentamente en el cielo del anochecer.

Afortunadamente no faltaban jóvenes dispuestos a capacitarse y asumir las riesgosas responsabilidades de un bombero, y ese año se incorporaron catorce nuevos cadetes.

El 11 de abril de 1976 falleció don Victoriano Bartolomé, ex 2º Jefe y miembro de la Escuadra de Reserva.

El 20 de abril de 1976, luego de varios días de lluvia, viento y temporal marítimo, hacia la medianoche se comenzó a producir la inundación más grave que se recuerda: En muchas viviendas a las que jamás había alcanzado la marea, el agua de mar en su interior alcanzó medio metro de altura, y en casas construidas en niveles más bajos la situación se tornó crítica y requirió que sus habitantes fueran evacuados.

Los bomberos trabajaron durante más de treinta horas consecutivas realizando salvatajes, desagotes y otros servicios, y en los días subsiguientes la institución se hizo cargo también de organizar la distribución entre los damnificados de las donaciones de víveres, calzado y ropa efectuadas por la Cámara Marítima y Portuaria, la Cooperativa Obrera Limitada, la empresa Alpargatas S.A. y numerosos particulares que hicieron diversos aportes.

Desde la habilitación en 1958 de la central telefónica automática en el edificio de la calle Mascarello que había pertenecido a la Unión Telefónica, el clásico número 115 del cuartel pasó a ser 70115, y ya no se escuchó más, ante la maquinal pregunta: "¿Número...?" de los telefonistas Ricardo Berg, Berto G. Warton o Rosa Spadavecchia de Somoza, la ansiosa respuesta: "¡Déme con los bomberos...!"

En 1976 los bomberos obtuvieron una nueva línea telefónica para uso administrativo, el número 71268, y el 70115 -actualmente ampliado a 4570115- quedó reservado exclusivamente para llamados de auxilio.

El 21 de enero de 1978 se produjo un incendio en el depósito de fuel-oil del Galpón de Locomotoras -"el tanque negro"- que en esta oportunidad adquirió grandes dimensiones y ocasionó pérdidas importantes en el equipo de los bomberos, por lo que se solicitó a las autoridades del Ferrocarril Roca hacerse cargo de su costo de reposición, que la entidad estimó en más de dos millones de pesos -alrededor de tres mil dólares de la época-.

El 20 de junio de 1978 se realizó la tradicional procesión al puerto con la imagen de San Silverio, patrono de los pescadores whitenses. Ese año se celebraba el cincuentenario de la "Sociedad San Silverio", por lo que los bomberos adhirieron a la festividad enviando una especial salutación al presidente de la Sociedad, don Andrés Spósito, y encabezando la procesión con la autobomba Dodge 1936, modalidad que se repitió desde entonces.

En julio de 1978, tras evaluar las necesidades de transporte de la institución se realizó la venta de una pick up Ford F-100 modelo 1964 y de otra marca Dodge D-200 modelo 1973, y se adquirió una Ford F-100 modelo 1974 provista de cúpula.

Se renovó también la vestimenta de los integrantes del Cuerpo Activo, con la adquisición de cincuenta sacos de cuero y treinta pares de botas, además de un expansor hidráulico, mangueras y otros implementos .

En el mes de agosto de 1978 el Automóvil Club Argentino realizó una caravana de automotores antiguos denominada "Paseo del Recuerdo", que el sábado 19 por la tarde recorrió las calles de Bahía Blanca y el domingo 20 por la mañana se reiteró y abarcó también las calles de Punta Alta, para concluir con un almuerzo ofrecido por las autoridades del ACA. Los bomberos whitenses participaron con la autobomba Dodge, que despertó la admiración y el habitual aplauso del público.

Luego de casi tres décadas de realizar gratuitamente el balance anual de la institución, en 1978 el contador Felipe Ernesto Cappelli fue reemplazado en esa función por la contadora Nora Norma Meschini.

Ese mismo año 1978 se inició un nuevo proyecto de remodelación y ampliación del edificio del cuartel. En su primera etapa se construyó la gran cochera actual, su taller adyacente y otras dependencias menores, que fueron inauguradas en el 72º aniversario de la entidad, el 8 de septiembre de 1979. Durante el ejercicio siguió aumentando la cantidad de servicios requeridos a los bomberos, que totalizaron 349 salidas.

Para optimizar el beneficio obtenido por las rifas realizadas por la entidad, se asumió la gestión y organización propia de todo lo concerniente a su financiación y administración. Con los ingresos obtenidos la entidad adquirió un camión nuevo marca Ford F-600, modelo 1979, con el propósito de carrozarlo posteriormente como autobomba y poder atender con mayor eficiencia los requerimientos de su jurisdicción,.

En 1978 Bahía Blanca cumplió 150 años. Por tal motivo,"Institutos Sarmiento" encuestó a 25.000 personas para que eligieran a la institución más prestigiosa de la ciudad, y la más votada fue la asociación de bomberos whitense. El 10 de noviembre, en un acto realizado en el Teatro Municipal, los representantes de la entidad Roberto Iannamico y Carlos Grecco recibieron de manos de Aníbal Trobbiani, director de Institutos Sarmiento, el "Diploma al Mérito Institucional - Sesquicentenario de Bahía Blanca".

El 20 de abril de 1979 los bomberos de Quilmes enviaron en obsequio para equipamiento del cuartel una partida de decenas de sábanas y fundas y más de un centenar de toallas. Además de su valor material, el gesto señaló una vez más el permanente lazo de amistad y cooperación mutua con los integrantes de la institución quilmeña.

El 27 de julio de 1979 falleció el integrante de la Escuadra de Reserva Pascual Andreanelli.

Un hecho auspicioso para la institución lo constituyó, en enero de 1980, el ingreso de once nuevos aspirantes a bomberos. Ese mismo mes se renovó el vestuario con la adquisición de 60 pantalones de fajina, se adquirió un equipo generador de espuma por un precio de
$ 5.011.200 -2950 dólares- y posteriormente se compró una partida del líquido emulsor requerido por este equipo para la extinción de incendios de hidrocarburos.

Se estaban iniciando grandes actividades industriales en la localidad, por lo que para aumentar la capacitación técnica del Cuerpo Activo se establecieron contactos con varias empresas, entre las que se encontraban Esso, Shell y Petroquímica Bahía Blanca. Con la misma finalidad se adquirió material didáctico consistente en nuevos manuales de procedimientos contra incendios.

Ya en enero de 1980 se adquirieron un equipo generador de espuma por un precio de
$ 5.011.200 -2950 dólares-, y posteriormente una partida del líquido emulsor requerido para la extinción de fuegos de hidrocarburos.

El 30 de noviembre de 1980 falleció Ángel Hermenegildo Trufero, quien durante varios períodos fue Tesorero de la Comisión Directiva y colaboró generosamente con la entidad. El 11 de abril de ese mismo año, cumpliendo con la caución requerida por el decreto municipal 1783/80 para autorizar nuevas rifas, Trufero había puesto como garantía hipotecaria su propia vivienda.

El 5 de julio de 1981 falleció Nicolás Gruicich, integrante de la Escuadra de Reserva, que había ingresado al Cuerpo Activo en 1939 y se había desempeñado durante décadas como chofer. El 31 de diciembre de 1981 falleció el Oficial 3º de la Escuadra de Reserva Pablo Squeo, que había ingresado al Cuerpo activo en el año1944.

En 1982 se celebró el 75º aniversario de la institución, por lo que además de la habitual compra de nuevos materiales y equipamiento -que ese año incluyó la adquisición de un motor cero kilómetro para la autobomba Nº 3- se dispuso la confección de 45 uniformes de gala, que fueron realizados con 153 metros de sarga de color azul por el sastre whitense Mario Everest Forte, quien en reiterados períodos ha sido miembro de la Comisión Directiva, y en esta oportunidad realizó una importante bonificación sobre el precio de su trabajo.

El 2 de marzo de 1982 falleció el presidente en ejercicio de la Comisión Directiva Walter Luis Mandolesi, que se había desempeñado en la institución en distintos cargos desde el año 1961, en que ingresó como secretario. Unas semanas después, el 15 de abril de 1982, falleció el integrante de la Escuadra de Reserva Hermes Beltramini, que había ingresado al Cuerpo Activo en 1952.

Osvaldo Ceci, quien se había hecho cargo de la presidencia de la Comisión Directiva en julio de 1982, fue nominado al año siguiente como candidato a ocupar un cargo por el partido Movimiento al Socialismo. Con la intención de evitar cualquier vinculación política que pudiera afectar a la institución, presentó su renuncia el 16 de septiembre de 1983, y fue reemplazado por Aquilino Fernández.

En 1982 comenzó la construcción de la segunda etapa del nuevo edificio, que comprendía depósitos, cocina y vestuarios y quedó concluida en 1983. Para equipar las nuevas instalaciones se adquirió también nuevo material contra incendio, vestimentas y diversos muebles y útiles.

También en 1982, el 11 de septiembre, se produjo el fallecimiento de Martín Gil, quien durante veinticuatro años desempeñó distintos cargos en la Comisión Directiva, de la que fue presidente entre 1959 y 1967.

Durante el ejercicio que concluyó el 30 de abril de 1984 el cuerpo activo intervino en cien incendios -se produjeron dos por semana- además de otras ciento cincuenta y nueve salidas por distintos requerimientos.

En 1984 se inició la tercera etapa del edificio del cuartel, consistente en vestuarios, baños, dormitorio, sala para la comandancia y sala de guardia. Estas obras se siguieron financiando con el producto de las rifas organizadas por la institución.

El 2 de junio de 1984 se celebró en La Boca el centenario de su cuerpo de bomberos. Por ser el primero del país, se ha instituido el 2 de junio como Día del Bombero Voluntario. Dos integrantes de la entidad whitense asistieron especialmente invitados a la cena conmemorativa de la fecha.

En agosto de 1984 se celebraron los primeros cuarenta años de amistad con el cuerpo de bomberos de Quilmes, que se había iniciado con motivo del gran desfile realizado en Buenos Aires el 17 de agosto de 1944 en homenaje al general San Martín. En esa oportunidad las entidades del Gran Buenos Aires fueron anfitrionas de las delegaciones del interior, y la de Ingeniero White recibió por primera vez la hospitalidad de la entidad quilmeña, en cuyas instalaciones se alojó. Desde esa fecha una especial relación de camaradería y afecto vincula a las dos instituciones, y en numerosas oportunidades sus hombres se alternan como anfitriones o como huéspedes en sus respectivos cuarteles.

La celebración del 40º aniversario se realizó en 1984 el 17 de agosto en Quilmes, y el 12 de octubre en Ingeniero White, para posibilitar la participación de bomberos y directivos de ambas entidades junto a los integrantes de sus familias.

El 7 de octubre de 1984 falleció Juan Bernardo Vignoni, miembro de la Escuadra de Reserva, que durante treinta y siete años fue bombero voluntario y uno de los choferes permanentes.

En la semana del 26 de septiembre de 1985 la entidad participó activamente en los festejos del centenario de Ingeniero White.

El 13 de marzo de 1985 se había producido el gran siniestro en el sitio 9 del elevador de granos Nº 5, en el que perdió la vida, junto a más de veinte personas, el Oficial 3º bombero Rubén Aceituno.

El párrafo sobre Vignoni está más arriba, entre las fechas de 1984 (por error decía 1985)

Para solventar en parte las dificultades económicas causadas por la permanente inflación,
en el último trimestre de1985 se llevó a cabo una intensa campaña para incrementar el número de asociados de la entidad, con un resultado altamente positivo, ya que antes de fin de año se habían inscripto 135 nuevos socios.

El acontecimiento más importante de 1986 fue que pudo realizarse la compra largo tiempo esperada de un chasis Scania T112, para carrozarlo posteriormente como autobomba y equiparlo con medios para la extinción de todo tipo de incendios. La unidad fue conducida desde la fábrica situada en Tucumán hasta Ingeniero White por los bomberos Gruicich y Terrón, y arribó el jueves 29 de enero de 1986.

Entre los actos para celebrar el día del bombero, el 2 de junio de 1986 se entregó al Centro Cultural Whitense, Biblioteca Popular "Mariano Moreno", una donación consistente en 328 libros, y colecciones de las clásicas revistas "Caras y Caretas" y "PBT", material que había sido obsequiado en distintas fechas a la entidad de bomberos.

El 17 de julio de 1987 la institución realizó su tradicional agasajo a los integrantes de la Casa del Niño de Ingeniero White, que estuvo a cargo de miembros de la Comisión Directiva, la subcomisión de casino y las Damas Colaboradoras, y del que participaron también los hijos de miembros de la entidad.

Como parte de la celebración de los ochenta años de la asociación, en septiembre de 1987 se facilitaron en préstamo al Museo del Puerto banderas antiguas, campana y cencerro para alarma, casco y máscara antigás utilizados en otras épocas, y otros elementos de interés histórico para ser exhibidos en sus salas durante 60 días.

Con motivo del 81º aniversario de la institución, en septiembre de 1988 la Fundación Esso efectuó una donación de cinco mil australes -330 dólares-, suma que se destinó a la compra de equipamiento para el Cuerpo Activo, cuyos precios se cotizaban entonces en dólares. Por su parte, la empresa Indupa comunicó la donación de 180 litros de nafta mensuales, y Petroquímica Bahía Blanca incrementó su contribución mensual al equivalente de 250 litros de nafta.

Hacia fines de 1988 se necesitaba reparar totalmente o cambiar el motor de la camioneta Ford utilizada como transporte. La municipalidad entregó a la entidad en enero de 1989 un subsidio de diez mil australes -570 dólares, por la constante devaluación del austral-, con el que de inmediato se adquirió un motor Ford 188, que fue instalado por integrantes del Cuerpo Activo en el mes de febrero.

En marzo de 1989 una delegación del Cuerpo Activo se hizo presente en el cuartel de Punta Alta en el velatorio del bombero voluntario cabo 2º Néstor Siracusa, fallecido en acto de servicio.

Durante la celebración del Día del Bombero, el 2 de junio de 1989, se entregaron sendos escudos conmemorativos de bronce al 2º Jefe de la Escuadra de Reserva Humberto Sposito, que cumplió cincuenta y dos años en la institución, y al Oficial 1º de la Escuadra de Reserva Osvaldo Chiarastella por sus cincuenta años de servicio.

Desde el mes de octubre de 1989 la institución ejerce el padrinazgo del cuerpo de bomberos voluntarios de Darregueira. La Comisión Directiva designó en esa fecha a los señores Anagnostópulos y Rana para viajar a la localidad y entregar a la institución apadrinada un escudo del cuerpo de bomberos y varios obsequios de los camaradas whitenses consistentes en elementos contra incendio, además de una motobomba donada por la ferretería industrial Casa Bernabé.

En junio de 1992, con motivo de la inauguración del Cuartel Central del cuerpo de bomberos de Quilmes, la delegación de Ingeniero White participó con su autobomba Dodge 1936 en el desfile de vehículos antiguos organizado por la entidad hermana, unida por lazos de amistad con los whitenses desde los actos en homenaje al General San Martín realizados en agosto de 1944.

El 6 de julio de 1994 el Jefe de Seguridad de la empresa Polisur visitó el cuartel para hacer entrega de una beca consistente en pasajes, gastos pagos y la suma de mil dólares, para participar en un curso de capacitación a dictarse en los Estados Unidos, en el estado de Texas. Para realizar el viaje fue designado el Jefe del Cuerpo Activo, Adrián Troisi.

En los primeros días de agosto de 1994 se recibió la visita del nuevo Delegado Municipal de Ingeniero White, Roberto "Tucho" Ursino, quien manifestó a las autoridades de la Comisión Directiva y del Cuerpo Activo su propósito de colaborar desde su cargo apoyando toda iniciativa que pudiera favorecer a la institución.

En octubre de 1994, al cumplirse cincuenta años de amistad con los bomberos de Quilmes, una delegación de bomberos y directivos whitenses visitó su cuartel. Desde el 7 de octubre, y hasta su regreso el día 10, se reafirmó la cordial vinculación entre ambas instituciones, y en los festejos pudieron reencontrarse siete bomberos que habían participado del primer contacto medio siglo antes: Rodolfo Alba y Ángel de la Joana del cuartel quilmeño, y los whitenses Osvaldo Chiarastella, Raúl "Rulo" Troisi, Humberto Spósito, Orlando "Naneta" Romano y Juan Spósito.

Una hermosa foto tomada en esa oportunidad en el cuartel de Quilmes, en la que aparecen Chiarastella, Troisi y Romano vestidos con sus uniformes de gala, acompaña desde una de las paredes del Casino del cuartel whitense los momentos de camaradería que comparten allí bomberos noveles y veteranos.

El 8 de septiembre de 1995, 88º aniversario de la institución, se impuso el nombre de "Antonio Valle" a la pequeña plaza ubicada en la esquina de las calles Sisco y Esmeralda, y se colocó un cartel indicador con el nombre del fundador de la entidad. Días después, en el 110º aniversario de Ingeniero White -el 26 de septiembre- el Delegado Municipal Roberto Ursino inauguró en la "Plaza Antonio Valle" juegos infantiles, jardines, farolas y una ermita con la imagen de la Virgen María.

El 8 de septiembre de 1997, en el 90º aniversario de la institución, se inauguró una referencia histórica en la plazoleta de la avenida San Martín y Avenente, que consiste en dos monolitos con los nombres de los miembros de la primera Comisión Directiva y del primer Cuerpo Activo que se constituyeron en 1907.

En esa misma fecha la Comisión de Reafirmación Histórica colocó una de sus características referencias con el dibujo de la planta de la Fortaleza Protectora Argentina -que dio origen a Bahía Blanca en 1828- en la avenida San Martín 3622, lugar en donde estuvo el domicilio de Antonio Valle y en el que se realizaron en 1907 las reuniones para constituir la "Asociación Voluntaria de Bomberos del Puerto Comercial de Bahía Blanca".

En abril de 1998 la Sociedad de Fomento y Cultura de Ingeniero White invitó a la institución a enviar por primera vez una representante a la elección de la Reina del Camarón y el Langostino, en la Fiesta Nacional que se celebra cada año en Semana Santa. Fue designada la señorita María José Mantovani Vigovich -bisnieta de Felipe Cot, quien durante más de un cuarto de siglo fue Tesorero de la entidad- y resultó electa como segunda princesa.

En 1998 el tradicional almuerzo en celebración del Día del Bombero Voluntario se realizó el domingo 7 de junio en el salón "Koketo" del Club Puerto Comercial. Además de las estrellas y medallas por antigüedad, se entregó un escudo de la institución al Sargento de la Escuadra de Reserva Héctor Tomas, en reconocimiento por haber cumplido cincuenta años de servicios. Asimismo se entregaron presentes a la contadora Nora Norma Meschini de Riaño y al abogado de la institución, doctor Francisco Fuster, por su permanente colaboración con la entidad.

El 6 de agosto de 1998 la Comisión Directiva resolvió adquirir seis equipos autónomos con sus correspondientes tubos para aire comprimido, para continuar equipando a la institución con el material requerido para actuar en siniestros industriales, en vista del continuo aumento de los riesgos potenciales originados por las fábricas que rodean a la población whitense.

En la misma fecha se aprobó la propuesta del 2º Jefe del Cuerpo Activo Néstor Magno, de colocar inscripciones identificatorias en las chaquetas de todo el personal en actividad para facilitar su identificación en los incendios y demás siniestros en los que se trabaja en conjunto con personal de otras reparticiones.

El 26 de septiembre de 1998, como parte de los festejos por el aniversario de la localidad, se realizó la elección de "Miss Ingeniero White", en la que la entidad participó por primera vez, siendo su representante en esta oportunidad la señorita Betiana Di Lernia.

El 5 de febrero de 1999 falleció el 2º Jefe de la Escuadra de Reserva Humberto Sposito.

El 3 de marzo de 1999 fueron agasajados el periodista televisivo whitense Salvador "Pichón" Fernández en reconocimiento a su tarea de difusión en apoyo de la entidad, y el empresario whitense Domingo Caserma por sus permanentes aportes a los bomberos y demás instituciones de bien público.

El Vicepresidente de la Comisión Directiva en ejercicio, Aquilino Rusell Fernández, falleció el 22 de octubre de 1999.

El 10 de marzo de 2000 se renovó por un nuevo año la designación del integrante de la Comisión Directiva Juan Germán García como representante de la institución ante la Federación Centro Sur de Asociaciones de Bomberos Voluntarios de la Provincia de Buenos Aires.

Entre los actos conmemorativos del Día del Bombero Voluntario, el 2 de junio de 2000 se impuso el nombre de Aquilino R. Fernández a la sala de reuniones de la Comisión Directiva, de la que fue presidente entre 1983 y 1988 y entre 1997 y 1998.

El 7 de septiembre de 2000, como parte de los actos por el 93º aniversario, fueron descubiertos el escudo y el nombre de la institución realizados en hierro que están colocados en el frente del edificio del cuartel, a la derecha de los grandes portones de la cochera.

Hasta fines del siglo pasado la institución conservaba el nombre de "Asociación Voluntaria de Bomberos del Puerto Comercial de Bahía Blanca", establecido en sus estatutos de 1909. El 28 de diciembre de 2000 la Dirección de Personas Jurídicas aprobó la reforma del artículo 1º de los estatutos, que establece la nueva denominación de "Asociación Voluntaria de Bomberos de Ingeniero White".

El 28 de enero de 2001 falleció el Oficial 3º de la Escuadra de Reserva Orlando Romano. Había ingresado en 1942, y permaneció como miembro de la institución durante casi seis décadas. Dos semanas después, el 14 de febrero de 2001, falleció el Oficial 1º de la Escuadra de Reserva Osvaldo Chiarastella. Había ingresado al Cuerpo Activo en agosto de 1939, pasó a reserva en mayo de 1978 y fue miembro de la institución durante sesenta y un años.

En homenaje a ambos oficiales, el 8 de septiembre de ese mismo año, en el aniversario de la institución, se impuso el nombre de "Oficial 1º Osvaldo Chiarastella y Oficial 3º Orlando Romano" a la unidad de transporte Peugeot Boxer que lleva el número

A comienzos de 2001 el municipio dispuso la colocación de mangas indicadoras de la dirección del viento en varios lugares de la localidad, entre ellos el edificio de la Delegación Municipal. El 15 de marzo el Comandante Mayor Néstor Magno sugirió a la Comisión Directiva que la manga asignada a la delegación se colocara en la torre del cuartel, donde resultaría más visible. A fines del mismo mes la propuesta fue aprobada por el municipio.

En la segunda quincena de abril de 2001 las persistentes lluvias y los deficientes desagües pluviales ocasionaron una inundación que requirió el auxilio de los bomberos durante varios días. El Comandante Norberto Colacce informó a la Comisión Directiva que en una semana el Cuerpo Activo debió acudir a casi cuatrocientos llamados efectuados desde domicilios y sectores inundados.

Días antes de la celebración de San Pedro y San Pablo, en cuyo honor cada 29 de junio se encienden las tradicionales fogatas, la Sociedad de Fomento en junio de 2001 solicitó a los bomberos realizar un control y vigilancia especial a partir de las 20 de esa noche, para prevenir cualquier posibilidad de incendio.

Debido "a la muy difícil situación económica" -como lo consigna el acta correspondiente- en septiembre de 2001 la Comisión Directiva dispuso conmemorar el 94º aniversario de la entidad realizando el acostumbrado homenaje en la necrópolis a los miembros fallecidos, y celebrando una reunión en el cuartel limitada a los integrantes de la entidad. El viernes 7 de septiembre se ofreció también el tradicional chocolate para la Casa del Niño de Ingeniero White, apadrinada por la institución.

El 27 de diciembre de 2001 la empresa Bahía Comunicaciones solicitó autorización para elevar la torre del patio del cuartel en una decena de metros para colocar una antena repetidora, ofreciendo hacerse cargo de su inspección y mantenimiento y abonar una compensación mensual. A solicitud de la Comisión Directiva, el ingeniero Eloy Varela proporcionó las especificaciones técnicas requeridas para la reforma. El 23 de mayo de 2002 se firmó el contrato de locación con la empresa y posteriormente se dio comienzo a los trabajos de ampliación de la torre.

El Día del Bombero Voluntario de 2002 se celebró con un almuerzo de la "familia bomberil", precedido por la habitual entrega de distinciones por antigüedad a los integrantes del Cuerpo Activo. En esa oportunidad el ex Comandante Velimir "Velko" Radulovich recibió un escudo de la institución en reconocimiento por sus cincuenta años de servicios.

El mismo 2 de junio de 2002 se inauguró el nuevo casino, al que se impuso el nombre de Julio A. Grillo en homenaje a quien se desempeñó como jefe del Cuerpo Activo desde 1990 hasta su fallecimiento, acaecido el 20 de septiembre de ese mismo año. También se inauguró la Sala de Capacitación ubicada en el primer piso del cuartel, que lleva el nombre de Raúl Troisi, Oficial 1º de la Escuadra de Reserva.

A raíz de grandes lluvias que originaron en agosto de 2002 una nueva inundación por deficiencia de los desagües pluviales, lo que motivó por segunda vez ese año el permanente concurso de los bomberos, el 29 de agosto el Presidente Neldo Quirico felicitó en nombre de toda la Comisión Directiva a los integrantes del Cuerpo Activo "por la actuación que les cupo como consecuencia de la reciente inundación de nuestra localidad."

El 8 de septiembre de 2002 el 95º aniversario de la institución fue conmemorado en un marco de austeridad debido a la situación económica general. Se realizaron actividades artísticas en el cuartel con la colaboración de la Asociación Artistas del sur, y se recordó la fecha con un ágape interno al que asistieron bomberos y directivos. La celebración se completó con un ciclo de charlas para alumnos de las escuelas de Ingeniero White sobre prevención y forma de actuar en casos de siniestro.

Como en otras oportunidades, el 11 de diciembre de 2004 se realizó en la Plaza Rivadavia una muestra de equipamiento que incluyó a la unidad Nº 16, preparada especialmente para intervenir en siniestros con sustancias peligrosas, y despertó el interés de gran cantidad de público bahiense, que realizó toda clase de preguntas acerca del funcionamiento y capacidad de los equipos expuestos.

El tema siempre acuciante de la seguridad de la población fue abordado una vez más en una reunión convocada por la Sociedad de Fomento y Cultura en el Teatro de Ingeniero White, realizada el 11 de mayo de 2005, de la que participaron representantes de la entidad.

El 30 de junio de 2005 la empresa Petrobrás invitó a la institución a participar de la inauguración del Primer Centro de Defensa Ambiental de la República Argentina. Asistieron al acto el Comandante del Cuerpo Activo Néstor Magno y el secretario de la Comisión Directiva Florentino Cimini.

En otro rasgo que señala su permanente presencia en la comunidad, los bomberos whitenses asumieron un nuevo padrinazgo, el del Jardín de Infantes Nº 932. El 3 de octubre de 2006 el Consejo Escolar de Bahía Blanca aprobó la solicitud presentada por la Inspectora de Educación Inicial Marta Poggiese de Blanco y por la Directora del Jardín Dora Nilda Splendiani, y el 14 de diciembre de 2006 se realizó el acto de inicio del padrinazgo en el establecimiento educativo, situado en Daniel de Solier y Juan B. Justo, en el Bulevar del mismo nombre.

Como acostumbran hacerlo desde hace varios años, el 6 de enero de 2007, Día de Reyes, los bomberos estuvieron presentes con sus unidades distribuyendo juguetes y golosinas en distintos sectores de la localidad y participando en un festival organizado por el Centro de Salud "Leonor Natali de Cappelli" de Ingeniero White, que se realizó en esa fecha en el barrio Saladero.

El 2 de febrero de 2007 a las 21 se produjo un incendio en cercanías del Puente "La Niña", en el Bulevar Juan B. Justo, en el que fue preciso rescatar a una persona que se encontraba dentro de una vivienda en llamas. En el informe elevado a la Comisión Directiva por el Comandante Mayor Magno, consta que "al ver que los dos bomberos que estaban provistos con equipos autónomos de respiración no ingresaban, alegando lo elevado de la temperatura y la carencia de una línea de apoyo, el Suboficial Subayudante José Manuel Ftuli, sin equipo de respiración y sólo con su traje estructural rescató a la víctima en forma heroica arriesgando su propia vida."

A propuesta del Comandante Mayor del Cuerpo Activo, el 30 de mayo de 2007 la Comisión Directiva aprobó que se ascendiera a José Ftuli al grado de Suboficial Ayudante y se le otorgara el "Diploma de Honor por acto de arrojo en servicio como Bombero Voluntario Argentino". El 2 de junio se le entregó también una medalla conmemorativa con los colores argentinos, que en adelante lucirá en su uniforme de gala.

Esta cronología, que de ningún modo puede incluir todos los acontecimientos que sigue originando cada día la actividad de los bomberos, directivos y demás personas que colaboran con la entidad, debe necesariamente detenerse aquí para poder ser registrada en las páginas de un libro.

Concluirlo refiriendo el reciente acto heroico de un bombero voluntario -uno más de los tantos protagonizados durante este primer siglo- constituye un símbolo del espíritu que anima a la institución desde sus comienzos, y produce el legítimo orgullo de comprobar que en los hogares de Ingeniero White se siguen inculcando los valores de abnegación, desinterés y altruismo que desde aquel lejano 1907 inducen a formar parte de nuestro cuerpo de bomberos voluntarios.

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Conclusión

Para referirme a la historia de nuestros héroes civiles por antonomasia, los bomberos voluntarios, y a los hombres y mujeres visionarios y tenaces que crearon y han conservado hasta nuestros días en permanente expansión y desarrollo a la institución que les da marco y cobijo, he tratado de evitar el empleo de elogios y de glosas sin duda merecidos, pero también obvios, ya que las acciones valerosas y las obras meritorias hablan por sí mismas.

Presentarlas en forma sobria y mesurada ha tenido también la intención de motivar una actitud de agradecimiento cordial y emocionado hacia los hombres y mujeres que trabajan para la institución, y hacia cada uno de los bomberos voluntarios, esa gente sencilla y valerosa que custodia nuestra tranquilidad de cada día y nuestro sueño apacible de cada noche, desde hace ya cien años.

Al concluir estas páginas quiero expresar un anhelo personal, compartido sin duda por todos quienes vivimos en Ingeniero White y en la amplia zona de la ciudad que tienen a su cargo nuestros bomberos voluntarios: Que Dios los bendiga y los siga iluminando y protegiendo en su tarea, hoy y siempre.

                                                                                                               Conrado De Lucia
                                                                                        29 de junio de 2007, Día de San Pedro y San Pablo


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