Paul Geraldy y Enrique Cadicamo


Como observara Ricardo Ostuni en su libro Presencia de la poesia culta en las letras de tango, es notable la influencia que ejercio Despedida (o Adios) -el poema con el que Paul Geraldy (Paul LeFevre, tal su verdadero nombre) cierra su libro Toi et Moi- sobre los versos de los tangos Los mareados, Por la vuelta y Rubi cuyo autor es Enrique Cadicamo.

Dicen los versos de Paul Geraldy:

Con que, entonces, adios. No olvidas nada?
Bueno, vete… Podemos despedirnos.
Ya no tenemos nada que decirnos?
Te dejo, pues, irte… Aunque no, espera,
espera todavia
que pare de llover… Espera un rato.
…………………………………….
De modo que te he devuelto todo?
No tengo tuyo nada?
Has tomado tus cartas, tu retrato?

Por su parte, dice Enrique Cadicamo en Rubi:

Ven… No te vayas…
Que apuro de ir saliendo.
Aqui el ambiente es tibio
y afuera esta lloviendo.
Ya te he devuelto
tus cartas, tus retratos.
Charlemos otro rato
que pronto ya te iras.

Y en una admirable utilizacion del pasado, el presente y el futuro continua Geraldy:

Asi es que vas a entrar en mi pasado.
Y he de verte en la calle desde lejos.

Que recrea Cadicamo en Los mareados:

Hoy vas a entrar en mi pasado,
y hoy nuevas sendas tomaremos…

Continua Geraldy:

Te acuerdas? La apoteosis! El encanto!
Nos amabamos tanto!
Y esto era aquel amor? Quien lo creyera!

Y en Los mareados se lamenta Cadicamo:

Que grande ha sido nuestro amor!…
Y, sin embargo, ay!,
mira lo que quedo…

Prosiguen los versos de Geraldy:

Tu no puedes salir asi lloviendo.
Vamos!, quedate, mira, te lo ruego,
ya trataremos de entendernos luego.

En Por la vuelta dice Cadicamo:

Afuera es noche y llueve tanto!…
Ven a mi lado, me dijiste,
hoy tu palabra es como un manto…
un manto grato de amistad…

Analizando la similitud entre Despedida y Los mareados, reflexiona Carlos Hugo Burgstaller:

Como suele ocurrir, (…) los hechos suceden sin que en apariencia tengan relacion alguna y, sin embargo, en algun punto se unen para dar forma a, en este caso, una pequena obra de arte.

Y concluye preguntandose:

Fue este un secreto homenaje de Cadicamo a Geraldy? Fue acaso una casualidad que
ambos imaginaran una misma linea?

A lo que se contesta:

Yo no tengo respuesta para ninguna de las dos preguntas. Solo se que muchas veces sucede que los acontecimientos que ocurren suelen tener la virtud de ir mezclandose en
el acertijo de la vida y cuando la mezcla es la correcta pasan estas cosas.

Horacio Belmana, por su parte, responde asi a las preguntas de Burgstaller:

Creo que el asunto se puede aclarar diciendo simplemente que esta coincidencia es obra de la propia retroalimentacion que opera entre los poetas quienes se inspiran unos a otros. Duda ademas insustancial que cede frente a la existencia de un tango (se refiere a Los mareados) que se inscribe entre las mas hermosas obras del genero y que cada dia se escucha con mas deleite.

Probablemente Paul Geraldy no haya sido un extraordinario poeta y, tal vez, Despedida fue su mejor poesia. Coincido con la afirmacion de Ricardo Ostuni en el sentido de que la belleza de los versos de Cadicamo supera a los de Geraldy.

Respecto a la "presencia de la poesia culta sobre las letras de tango" -como titula Ostuni su trabajo- es evidente el parentesco entre el poema El dia que me quieras de Amado Nervo con la cancion de igual titulo de Alfredo LePera, pero "eso es otra historia". Dicen los versos de Nervo:

El dia que me quieras tendra mas luz que junio,
la noche que me quieras sera de plenilunio.
Con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habra juntas mas rosas
que en todo el mes de mayo.
……………………………..
Las fuentes cristalinas
iran por las laderas
saltando cantarinas
el dia que me quieras.


Referencias:
Oscar del Priore e Irene Amuchastegui, Cien tangos fundamentales, Editorial Aguilar, Buenos Aires, 1998.
"Tango y Cultura Popular", Volumen II - No. 19, Diciembre 2001.
www.todotango.com


Carlos A. Manus
Marzo 2003

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