El revisionismo de Cavallo
En sus declaraciones del día 2 de julio a La Nación, Cavallo "acusó los economistas
del CEMA
Roque Fernández, Pedro Pou, Pablo Guidotti, Carlos Rodríguez y Jorge Avila de
hacer campaña
con bancos y operadores en el exterior para que no inviertan en la Argentina",
y agregó "son
traidores a la Patria".
El delito de traición a la Patria está definido en el artículo 119 de la Constitución
Nacional que establece que "La traición contra la Nación consistirá únicamente
en tomar las armas contra ella,
o en unirse a sus enemigos prestándoles ayuda y socorro".
"Sólo el Congreso tiene poder para clasificar los delitos y fijarles, por
una legislación justa, la pena correspondiente. Ni el Poder Ejecutivo, ni persona
alguna privada o pública, pueden en forma ni documento algunos apellidar traidor
a la patria a quien no haya incurrido en ese tremendo delito, clasificado y
definido por la Constitución, y aplicado por los jueces propios". (Joaquín V.
González, Manual de la Constitución Argentina, 14ª edición,
Bs.As., Angel Estrada y Cía Editores, sin
fecha, página 186).
Por lo tanto, el descalificativo utilizado por Cavallo para denostar a los
economistas del CEMA
no es el adecuado.
El 3 de julio esas declaraciones de Cavallo fueron comentadas en "La
Nación" por el periodista
Joaquín Morales Solá en el artículo "Por qué Cavallo hace revisionismo".
En las postrimerías del gobierno de Alfonsín, Cavallo hizo campaña ante los
organismos
internacionales de crédito para que no prestaran dinero a nuestro país porque
el gobierno que sucedería al de Alfonsín no iba a reconocer esa deuda. Si la
expresión "traidor a la patria" fuera
la adecuada, la misma le sería entonces perfectamente aplicable a Cavallo.
Cavallo olvida -y pretende que olvidemos- que la crisis económica que padece
el país se debe, fundamentalmente, a su desempeño como presidente del Banco
Central primero y como ministro
de Economía después.
Siendo Presidente del Banco Central, Cavallo nacionalizó la deuda privada,
maniobra mediante la
cual esa deuda es asumida por toda la población y no por los auténticos deudores.
Como ministro de Economía, Cavallo aumentó la deuda externa contratando préstamos
a fin
de mantener artificialmente, y como una cuestión de prestigio personal (no del
país), la paridad
cambiaria de 1 a 1 respecto al dólar.
Con el argumento de reducir el déficit fiscal, Cavallo vendió a vil precio las empresas estatales de servicios públicos las que, una vez privatizadas, despidieron gran parte de su personal llevando la desocupación a niveles nunca alcanzados. Como consecuencia de esa venta se perdió el patrimonio nacional y se pauperizó a la población pero seguimos teniendo un enorme déficit fiscal.
Además, los ingresos obtenidos por esa enajenación permitieron el enriquecimiento ilícito de las autoridades del anterior gobierno y de sus allegados.
Para contestar a la pregunta de Morales Solá debe tenerse en cuenta que el
revisionismo que
practica Cavallo es selectivo. En lugar de revisionismo, lo que debería hacer
Cavallo es autocrítica.
Carlos A. Manus
Julio 5, 2001