Hugo del Carril

       Hombre a carta cabal                             
                                    Milonga - Letra: Ferrari y Valente
                                                               Música: Víctor D'Amario
                                                                         
                                           
           Hombre a carta cabal,
           derecho como ninguno,
           así es el amigo Hugo
           con esa voz sin igual.
           Por su amor a un ideal
           se jugó siempre la vida,
           y aunque parezca mentira
           nunca pensó claudicar.

           Por eso, de corazón,
           yo le rindo este homenaje
           y le digo a Hugo: coraje,
           no me afloje, por favor.
           Usted siempre fue un señor,
           y aunque no somos amigos
           con emoción yo le digo
           que en mí tiene un servidor.

           Yo no busco hacer desaires
           ni congraciarme tampoco;
           usted es por derecho propio
           el cantor de mi ciudad.
           Y ya para terminar
           sólo me resta decirle
           que estoy siempre disponible
           pa´lo que guste mandar.

"Para hablar de Hugo del Carril, hay que hablar del hombre y sus sentimientos; del hombre y sus sinsabores; del hombre y su felicidad... del hombre y del pueblo... (...) Hugo era el pueblo, y el pueblo vivía en un Hugo..." (Así se inicia la biografía de Hugo del Carril en la Colección "Los Grandes del Tango").

"Hugo del Carril fue además un hombre de una corrección ejemplar. Mientras dispuso de medios acudió en ayuda de cuanto colega lo necesitó.Y su palabra, su amistad y su consejo estuvieron siempre al lado de los jóvenes, a quienes asistió con su experiencia y su solidaridad. Siempre puso el gesto amistoso y cordial por sobre las diferencias que en algún momento lo hirieron.
Esa hidalguía, unida a su simpatía y a su apostura (una especial mezcla de porteñidad y criollismo), más sus condiciones artísticas, contribuyeron para ratificar el adjetivo de ídolo popular que hemos elegido para esta nota, como un merecido homenaje a su digna trayectoria."
(Gaspar Astarita)

MADE IN ITALIA
El santoral del 30 de noviembre recuerda a San Andrés, mártir. Bajo el signo de Sagitario, el mismo que recibió a Carlos Gardel, nacía en el hoy barrio de Flores, en 1912, Piero Bruno Hugo Fontana. Sus padres, ambos italianos, se llamaban Hugo Fontana, pintor y arquitecto, nacido en Milán, y Orsolina Bertani, nacida en Reggio de Emilia.

EL BARRIO DE FLORES
El barrio proporcionaba un marco ideal para las felices travesuras de un chico inquieto como él. Las mañanas embriagadas por el sol y el aroma de los malvones, la quietud de sus calles empedradas, las siestas interrumpidas por el pregón del sandiero, el "delito" de robar frutas que sobresalían de los árboles de las quintas, el picado futbolero en un baldío, la calesita tirada por caballos...

SUS AMIGOS
Piero tuvo muchos amigos, pero al que siempre recordaba era a Orosmán Cáceres. A los cuatro años, fue quien le despertó la vocación por el canto. Cantaba todo el día, como si se tratara de un juego. En su repertorio aún no había llegado el tango. Estamos hablando de 1916, cuando la radio era experimental y sólo podía escucharse tango si se concurría a los teatros.

EL PRIMER DOLOR
Los padres de Piero se separan y deciden dejarlo en las manos del matrimonio francés que integraban Francisco y Alina Fauré, quienes lo criaron como hijo propio y trataron de educarlo con la necesaria paciencia y sabiduría que deben poner todo padre y toda madre.

NACE PIERROT
Sus padres adoptivos apenas hablaban nuestro idioma, por eso acentuaban la "o" cuando lo llamaban, por lo que Piero se fue transformando, primero en Pieró y finalmente en "Pierrot". Esta particularidad de sus padres hacía que en el hogar conversaran en francés, lo que le permitió a Piero durante toda su vida dominar el idioma galo como el suyo propio.

SERENATAS
A los trece años, con toda su pinta y sus excelentes condiciones vocales, era reclamado por sus amigos para dar serenatas. No había noche que no se lo viera al pie de un balcón o una ventana entonando un valsecito romántico a la niña elegida por algún amigo o, a través de una reja, dedicándole su hermosa voz a la piba que lo tenía metejoneado. Alguna vez lo hizo a dúo con otro chico amigo, Floreal Ruiz. Pero en esos años, alrededor de 1920, el futuro astro no soñaba con ser artista profesional.

PARAR LA OLLA
Luego de completar sus estudios, y para ayudar con los gastos de hogar, los padres consiguieron emplearlo en una importante fábrica. Más tarde, para lograr un sueldo mejor, se empleó en una cristalería.

EL PRIMER TANGO
Entonces comienza a rondarle la idea de dedicarse al canto profesionalmente. Ya era conocido por los amigos como Pierrot, y de ese modo lo llamó Francisco Canaro, desde ese momento y durante toda la vida.
De escuchárselo cantar a la muchacha que limpiaba los cristales en su casa, Hugo aprendió a cantar el tango "Carasucia", que seguramente cantó cuando se presentó, en 1927, en el palco de un café, aún con el nombre de Piero Fontana, o frente a los vecinos de una carnicería de su barrio, donde fue elogiado unánimemente.

LA RADIO
Se une a los hermanos Leguizamón, y el trío se presenta en locales de la zona de Flores. Un día junta coraje y se presenta en Radio "Bernotti" (más tarde sería Radio "Del Pueblo", y actualmente Radio "Buenos Aires"). Allí lo recibió ese gran señor, investigador y periodista que fue Raúl Outeda, que era jefe del informativo. La reconocida cordialidad de Outeda hizo que aquel muchachito pudiera entrevistarse con el propietario de la radio.
" Su debut fue en Radio Bernotti a los dieciséis años, cuando todavía vivía Ricardo Bernotti, en aquella casita de la calle Estados Unidos, a un paso de Entre Ríos (...) Actuar en radio tenía el misterio de la modernidad avasallante, y Hugo del Carril (todavía no usaba ese nombre) creyó en el porvenir de aquellos programas apenas financiados por los primeros anunciantes fervorosos... ´Vengo a dar una prueba...soy cantor´ le dijo al viejo y colorado don Ricardo, que lo contemplana con una benévola sonrisa paterna ´¿Cómo se llama usted?´ ´Oro Cáceres...´, contestó Hugo mirándolo a los ojos y jugueteando con el nombre en homenaje de Orosmán Cáceres, su amigo de la infancia. ´No tengo pretensiones -agregó con modestia y naturalidad- Esas son cosas que vendrán algún día...¡si vienen...!´ (...) Fue una prueba incipiente, insegura, llena de ansiedades esperanzadas... Pero la voz redonda y grave de Piero Bruno Hugo Fontana había despertado el interés del viejo perdiguero, que veía en el mozalbete a un locutor de fuste; a un speaker -como se generalizaba decir entonces-, más que un cantor..." (...) ´Bueno... muy bien... pero hará las dos cosas a la vez... Su tarea específica será la de anunciador... y, correlativamente, le vamos a dar algunos espacios para que se saque el gusto (...). Y 'Oro Cáceres, Cantor del Pueblo' entró a doblar a aquel speaker, que corría a situar el tono de la pieza en las guitarras o el piano, después de autoanunciarse." (Cátulo Castillo)

A TAL ORQUESTA, TAL CANTOR
Cuando la emisora pasó a llamarse "Del Pueblo", Oro Cáceres, sin dejar la locución, pasó a ser estribillista de todas las orquestas típicas del elenco de la emisora. Estas eran las de Juan Marini, Carmelo Taverna, Eduardo Requena, y otras... Lo curioso es que para cada conjunto tenía un estilo de cantar y un seudónimo diferentes... A veces fue Pierrot, y otras Hugo Funt, Carlos Cáceres, Horacio Cáceres, Hugo Caures y otros tres o cuatro nombres más. Más adelante continuó como solista.

DE CUARTETO A TRÍO...
Ya viviendo del canto, forma un cuarteto vocal con Emilio Castaing, Martín Podestá y Mario Podestá, conjunto que luego, con la deserción de Mario, pasa a denominarse "Trío París". En 1933 Martín Podestá se separa para actuar primeramente como solista y luego con la orquesta de Pedro Maffia.

...DE TRÍO A DÚO
Al quedar disuelto el trío, Piero se vincula con el cantor Roberto Acuña, con quien forma un dúo en el que utiliza, ya definitivamente, el nombre de Hugo del Carril. El dúo se denominó Acuña-Del Carril.
"'Del Carril' me bautizó un gran amigo mío, ya fallecido, Roberto Acuña, con quien cantaba a dúo" recordó Hugo alguna vez.

DE SOLISTA A CHANSONNIER
En 1935 Hugo vuelve a la radio como cantor solista. Entonces es cuando lo escucha Edgardo Donato, que tenía una de las orquestas más populares. Le propuso a Hugo grabar discos como chanssonier, es decir, interpretar una breve parte de la letra de los temas. Dudó un poco, pero luego aceptó y dejó registrados nueve temas con esa orquesta. Esas grabaciones son una especie de bisagra entre los estribillistas que registraban temas hasta ese momento, sin lugar a dudas muy similares entre sí, y el profesionalismo de Hugo del Carril..

DE CHANSONNIER VUELVE A SOLISTA
Después de actuar con Donato, Raúl Rosales lo contrató, por indicación de Jaime Yankelevich, como figura central en Radio Nacional (hoy Radio Belgrano). Secundado por la orquesta "Víctor", del sello RCA, grabó el vals "Me besó y se fue" (6/9/36), y el tango "Nostalgias" (4/11/36); con piano y violín el tango "Yo soy aquel muchacho" (16/9/36), y con el trío integrado por Joaquín Mora, Ciriaco Ortiz y Cayetano Puglisi, el vals "Luna de arrabal" (4/11/36).

Y EL CINE
A fines de 1936 Hugo del Carril fue convocado por Manuel Romero para cantar el tango "Tiempos viejos", de Manuel Romero y Francisco Canaro, en la película "Los muchachos de antes no usaban gomina". El tango, una síntesis del filme, tiene como personajes al "guapo Cepeda", "los bailes de Laura". "lo de Hansen" y "la rubia Mireya".
Después intervino, ya como protagonista, en "La vuelta de Rocha" junto a Mercedes Simone. Prosiguió ese mismo año con "Tres anclados en París" y "La vida es un tango", y con"Gente bien" en 1938. Desde los países caribeños las películas argentinas sobre el tango eran muy solicitadas, y la pregunta de los exhibidores era qué cantidad de tangos tenía cada película.

RADIO EL MUNDO
Junto a su trabajo en el cine Hugo seguía presentándose por radio EL Mundo, y hacía 'fines de fiesta' en teatros, no como galán cantor sino como intérprete de su repertorio, basado en tangos y temas criollos.
También hacía presentaciones en clubes, donde llegó a actuar en tres clubes distintos en una sola noche.
Otros lugares en los que actuaba eran los varietée como el "Maipo", el "Casino" o el "Politeama".

EN EL EXTERIOR
Desde 1933, a poco de su debut profesional, Hugo del Carril se presentó en Montevideo, en el teatro "Solís". Luego viajó a Chile y a Colombia, donde grabó con Tito Ribero. Su gira más importante fue en 1941, con un rotundo suceso en Cuba, donde tanto éxito tenían sus filmes que el tango era más importante que la rumba y la conga.

TRES PASIONES
La fama de Hugo crecía vertiginosamente, en cierta medida por el vacío que había producido la muerte de Carlos Gardel, pero también por mérito propio. Su nombre aparecía en las crónicas sobre ascendentes figuras, que procuraban estar cerca de él para adquirir notoriedad. En vano trataba de llevar una vida tranquila con las tres pasiones que lo abarcaban: la barra del café, con Homero Manzi, Enrique Santos Discepolo, los hermanos Puccio, Rodolfo M. Taboada, Luis Bayón Herrera, Mario Soffici y otros; los "burros", donde dejaba buena parte de sus ganancias, y los cigarrillos, de los que encendía alrededor de cien por día.

NOTICIERO "LOWE"
La empresa Lowe Argentina, dedicada a cortos de cine comercial, realizó su primer aviso con la modelo Sara Olmos y la voz en off de Hugo del Carril.

LA DÉCADA DEL CUARENTA
"Aquella fue una época en la que se dio un fenómeno único, en la que se hicieron las películas más importantes. Y sobre todo no había problemas económicos, porque era un cine popular que encontraba apoyo en el público Además, como existían férreas restricciones a los filmes extranjeros, la producción tenía la posibilidad de defenderse mucho mejor..." (De un reportaje a Hugo del Carril).

IDEOLOGÍA JUSTICIALISTA
Nadie puede ignorar la devoción de Hugo por la causa popular y su profunda admiración por la ideología justicialista. Después de haber conocido al General Juan Domingo Perón, Hugo se hizo muy amigo de él. Es más, lo consideraba un verdadero padre. "Un día me llaman para ir a cantar en la Residencia Presidencial de Olivos. Voy y le digo a Homero Manzi, que ya estaba en sus últimos días: '¿Qué canto, Gordo? No puedo ir a cantarles "Mano a mano"'. Manzi me miró con calma, pidió papel y lápiz y me dijo que esperara un rato. Una hora después me entregó dos milongas, como de catorce pies cada una. La primera se llamaba ´Milonga a Perón´ y la otra, ´Milonga a Evita´. Las canté con el ritmo tradicional de la milonga pampeana. A Perón le corrieron las lágrimas...".

"LOS MUCHACHOS PERONISTAS"
El pianista Norberto Ramos, de lucida actuación en la orquesta de Florindo Sassone y en el "Trío Yumba", fue llamado en 1948 por un grupo de obreros gráficos con el fin de que compusiera la música para una letra escrita por los mismos compañeros, como marcha símbolo del sindicato. La pegadiza composición musical, bajo el título "Los gráficos peronistas" se estrenó el 2 de mayo de 1948, día de "San Perón", en el teatro "Colón", interpretada por la orquesta sinfónica y el coro estable del Primer Coliseo. En ese acto estaban presentes el presidente Perón y su señora María Eva. Los asistentes fueron impactados por la fuerza de esos acordes y el fervor puesto en la letra. Alguien sugirió cambiar la palabra "gráficos" por la de "muchachos". Ese día nació "Los muchachos peronistas", un himno que identifica al movimiento. Respecto de la grabación que hizo Hugo del Carril un año después, éste comentó: "Grabé centenares de tangos, pero hasta que me muera me van a recordar por la marchita...".

BORRADOS POR DECRETO...
Se puede agregar que la década del 40 duró en realidad hasta 1955. Ese año, funesto para la historia nacional y popular, el revanchismo salvaje barrió con todo lo que tenía sabor a pueblo. Se prohibió la actuación de figuras por el solo motivo de haber tenido contacto con el justicialismo. Nombres como Luis Sandrini, Enrique Santos Discepolo, Roberto Sciammarella, Mariano Mores, Carlos Acuña, Tita Merello, Lola Membrives, Eduardo Cuitiño, Sabina Olmos, Charlo y tantos, otros fueron borrados por decreto.

...Y EL EXILIO
Muchos tuvieron que irse del país, tal el caso de Hugo del Carril, que luego de estar detenido se radicó en México, donde trabajó con éxito gracias a sus condiciones actorales. Pero no sólo se persiguió a hombres y mujeres; también se prohibieron o se boicotearon, con escollos de todo tipo, producciones próximas a estrenarse. Así sucedió con "La Quintrala", que se retiró de cartel por orden oficial. La llamada "Revolución Libertadora", dificultó también, hasta su bajada de cartel, los filmes "Más allá del Olvido" y "Una cita con la vida".

DE VUELTA A LA CARGA
El Doctor Arturo Frondizi asume como presidente de la República en 1958, y el revanchismo parece aplacarse. Hugo del Carril vuelve a filmar en el país. Además monta la que denomina "La carpa del Pueblo", sobre la que manifestó: "La intención de montar el espectáculo ´La carpa del Pueblo´ fue la de llegar a la gente con las cosas auténticas nuestras. Los planes futuros implican solamente algunos cambios en el elenco o pequeñas variaciones, teniendo siempre como base el tango, el folklore, y algo de música moderna, pero nuestra..."

LAS NUTRIAS
Más tarde fueron quedando de lado sus proyectos artísticos como cantante, actor o director de cine, porque llegó a concretar una idea que tenía en la cabeza desde muchos años atrás: la crianza de nutrias."Me gustó el animalito; yo era un chiquilín que venía merodeando por el bañado de Flores, y ahí lo conocí. Cincuenta años después (...) un empuje inconsciente (...) me llevó de nuevo a él. El criadero está en el Tigre, a hora y media del embarcadero, y se llama ´Idahome´. Ya son ocho años de crianza y me va muy bien. Tengo 2600 hembras de cría, y para este fin de año completaremos unas 4000. La finalidad es la exportación (...). Hay un gran interés por la piel de nutria en Estados Unidos, España e Italia (...); lo turbio de las aguas produce un constante masaje sobre la piel que hace que nuestra nutria tenga una sedosidad tan especial (...). Va a ser una buena entrada de divisas para el país (...). Si lo logramos, en pocos años más puede significar una de las exportaciones del agro más importantes...". Todos estos ambiciosos sueños y proyectos de Hugo fueron derrumbados por falta de apoyo oficial. Hacia falta más tierras, dada la multiplicación de los animalitos. La idea de Hugo era utilizar las lagunas Las Encadenadas, en la provincia de Buenos Aires, como criadero natural de la nutria. Pero no lo escucharon. Del Carril sacrificó y malvendió su criadero. La pérdida para él y para el país, y el desinterés de los que no ven o no quieren ver, abatiendo las esperanzas de creer que lo que viene puede ser mejor, los resumió en una frase llena de bronca: "Los hombres cambian, pero las cosas siguen igual o peor... Ya no vale la pena, hacer más nada."
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HUGO DEL CARRIL, COMPOSITOR
No dejó muchas obras escritas por él. Compuso dos tangos: "Como la mariposa" y "Viejo camarada", la milonga "Felicita", la canción infantil "Blanca nube" ("Blanche nuage") y el tango partidista "Un solo corazón", con música de Jorge Dragone.

SU VIDA
Ana María Martínez, mendocina, fue el primer amor de Hugo. Era una ferviente admiradora suya. Un día fue a visitarlo a una de sus filmaciones. Hugo quedó encandilado y se enamoró perdidamente de ella. La recomendó como actriz, y así en 1941 ambos realizan "En la luz de una estrella", comenzando a vivir un comentadísimo y turbulento romance. Ella había adoptado el nombre de Ana María Lynch, y juntos recorrieron todo el continente presentando sus películas.
Al cabo de un tiempo la relación se desgastó y, aunque quisieron evitarlo, se fueron bifurcando sus caminos. Fue entonces cuando decidieron separarse, y Ana María emigró a Estados Unidos, en donde realizó una importante carrera.
Al realizarse la filmación de "Una cita con la vida", Hugo conoce a la actriz Gilda Lousek. Esta película inició un romántico capítulo en la vida de Hugo, ya que "la ternura de la joven lo conquistó". Idas y vueltas, situaciones inexplicables, facetas desconocidas de su vida de relación, hicieron que lo proyectado no llegara a cumplirse...

VIOLETA COURTOIS
En 1959, llega Violeta Courtois, que era empleada contable de SADAIC. El galán tenía cuarenta y siete años, y ella veintisiete.
Lo importante es que, a su lado, Del Carril encuentra la paz que tanto ansiaba. Se casaron en 1971.

SUS HIJOS
Llegan los hijos, primero Marcela Alejandra y luego Hugo Miguel, Amorina Eva y Eva Cristina. En una autorización desde su residencia madrileña de "Puerta de Hierro", el teniente general Juan Domingo Perón designa como personero a su representante en la Argentina, Jorge Daniel Paladino: "Autorizo por la presente al Señor Don Jorge Daniel Paladino, para que en mi nombre y representación apadrine el bautismo de la niña Marcela Alejandra Fontana. Madrid 14 de junio de 1971." Firmado: "Juan Perón".

MÚSICOS QUE LO ACOMPAÑARON
Además de los conjuntos ya citados, Hugo cantó acompañado por pequeños conjuntos, y con guitarras. .Los músicos que lo secundaron fueron Tito Ribero, Miguel Ángel y Roberto Puccio, Manuel Romero y Luis Bayón Herrera. En 1981 lo acompañó Osvaldo Berlingheri.
Ante la pregunta acerca de con qué orquesta se sentía identificado, expresó: "Es difícil poder determinarlo, porque las orquestas fueron sufriendo modificaciones a través del tiempo. Pero cuando Canaro ´era Canaro´ me sentí cómodo, porque tenía el ritmo firme, marcado, que permitía mi lucimiento vocal. (...) Cuando fui a los Estados Unidos con Horacio Salgán, en 1972, también me sentí cómodo. En una de las grabaciones que hice con Armando Pontier también me sentí bien. En cuanto a las orquestas que escucho, me gustan Salgán y Pugliese. Me gusta más lo que aporta algo nuevo: Piazzolla es un hombre de grandes valores como ejecutante, como instrumentista, como arreglador. Pero en lo que se refiere al tango en sí, que es una cosa muy simple que debe llegar a todos los ángulos y a todas las sensibilidades, tengo la impresión de que él se escapa un poco. No sucede así con otros renovadores (...) como lo fueron De Caro o Troilo. (...) No creo que su fuerza de inspiración [ las de Salgán y Pugliese] sea precisamente Piazzolla(...); pueden tener cosas de Fresedo o de De Caro. Pero Pugliese es tango-tango, aferrado al ritmo, con un marcado compás...".

EN LOS DISCOS
Desde Edgardo Donato en 1935 hasta Osvaldo Requena en 1970, lo acompañaron Joaquín Mora, Tito Ribero, Atilio Bruni, Domingo Marafiotti, Waldo de los Ríos, Armando Pontier y Mariano Mores

CON SU HIJO
Antes decaer enfermo, en Mar del Plata, Hugo del Carril tuvo la satisfacción de cantar a dúo con su hijo. La emoción que esto le causó fue evidente para todos los presentes en la sala.

SUS FILMES
"Los muchachos de antes no usaban gomina" (1937); "La vuelta de Rocha" (1937); "Tres anclados en París (1938); "Madreselva" (1938); "La vida es un tango (1939); "La vida de Carlos Gardel" (1939); "Gente bien" (1939); "El astro del tango" (1940); "Confesión" ( 1940); "La canción de los barrios" (1941); "En la luz de una estrella" (1941); "Cuando canta el corazón" (1941); "La novela de un joven pobre" (1942); "Amor último modelo" (1942); "Pasión imposible" ( 1943); "La piel de zapa" (1943); "Los dos rivales" (1944); "La cabalgata del circo" (1945); "El socio" o "Canción desesperada", en México (1946); "La noche y tú", en México (1946); "La cumparsita" (1947); "Pobre mi madre querida" (1948); "Historia del 900"* (1949); "El último payador" (1950); "Surcos de sangre"* (1950); "Senda sin culpa" o "A media luz" (1950); "Las aguas bajan turbias"* (1952); "El negro que tenía el alma blanca"* (1953); "La quintrala"* (1955); "Vida nocturna" (1955); "La Tierra del Fuego se apaga" (1956); "El último perro" (1956); "Más allá del olvido"* (1956); "Una cita con la vida"* (1958); "Las tierras blancas"* (1959); "Culpable"* (1960); "Che, Buenos Aires" o "Buenos Aires, Buenos Aires" (1960); "Amorina"* (1961); ·Esta tierra es mía"* (1961); "La calesita"* (1963); " La sentencia"* (1964); "Buenas noches, Buenos Aires"* (1964); "El día que me quieras" (1969); "Viva la vida" (1969); "Amalio Reyes, un hombre" (1970); "La mala vida" (1972); " Siempre fuimos compañeros" (1973); "Yo maté a Facundo"* (1975) y "El canto cuenta su historia" (1976).
(*) Estos filmes fueron dirigidos por Hugo del Carril.

PREMIOS POR LAS PELÍCULAS
"Las aguas bajan turbias" recibió los premos "Diploma de honor" (Festival de Venecia de 1952), "Espiga de oro" (Festival Internacional de la Exposición Agrícola de Roma en 1953) y "Mejor película de habla hispana" (Asociación de Críticos de Radio Cine y Teatro del Perú, 1953).
"La quintrala" recibió en 1954 mención honorífica de la Federación del Periodismo Cinematográfico italiano.
"Esta tierra es mía" recibió el "Premio a la cultura y la amistad ente los pueblos" en el Festival internacional de Moscú, en 1961. "Amorina" recibió el "Premio César Tiempo" en el Festival internacional de Calcuta, India, en 1960.

EN "CAÑO 14"
El jueves 6 de marzo de 1980, al debutar en "Caño 14", Hugo del Carril debió cantar 57 minutos seguidos por imposición de un público enfervorizado.

LA TELEVISIÓN
En 1962 intervino intervino en la miniserie argentina "La calesita", con libro de Rodolfo M. Taboada, por Canal 9..
En 1963 el canal 7 lo tuvo como figura central de "El show de CAP", y en 1963 participó en programas de música popular por Canal 13..
Alejandro Romay, ya en posesión de Canal 9, puso en el aire el sainete de Alberto Vaccarezza "El conventillo de la Paloma", con el rol protagónico de Hugo y la producción de Martha Reguera.
Vuelto a Canal 7, en 1971 protagoniza el programa "Del Pueblo", basado en su espectáculo "La carpa del Pueblo".
En Canal 11, en 1972, los hermanos Sofovich producían "El tango del millón", donde Hugo del Carril participó acompañado por el "Tango Trío" y la orquesta de Osvaldo Requena.
"Hugo del Carril, en sus espectaculares 1975" se denominó el ciclo que presentó ese año Canal 9.
En 1976 condujo, también por Canal 9, "Grandes valores del tango".
Desde el advenimiento del "Proceso de Reorganización Nacional" el 24 de marzo de 1976, Hugo no quiso aparecer en televisión ni siquiera en un reportaje.

CIUDADANO ILUSTRE DE BUENOS AIRES
En el año 1986, se hizo justicia. En un acto que presidió el entonces intendente municipal de la ciudad de Buenos Aires, don Julio César Saguier, Hugo del Carril fue nombrado "Ciudadano Ilustre de Buenos Aires". Junto a su hija María Cristina, y con los ojos llenos de lágrimas, el talentoso Hugo del Carril, expresó: "Este premio, esta distinción que hoy me entregan no me pertenece exclusivamente, es de todos los que se encuentran aquí brindándome su cariño y su afecto, y también es de todos lo que, alguna vez, se cruzaron en mi camino...". A continuación, atado siempre a la coherencia de una conducta intachable, cuando un grupo intentó entonar la Marcha Peronista, casi en un murmullo, expresó: "Compañeros, sería una falta de respeto para los autoridades que aquí se encuentran presentes". En esos momentos presidía el país el doctor Raúl Ricardo Alfonsín, de la Unión Cívica Radical.

¡TE SEGUIMOS AMANDO, HERMANO!
Un año antes, en el mes de marzo, un Hugo del Carril, delgado, pálido, casi avejentado, se presenta en el escenario del Teatro "General San Martín", en un ciclo de la Sala Casacuberta. La sala estalla en prolongados aplausos, en gritos, en vítores, y el astro de 73 años aparece sobre el escenario. Hugo y su garganta comenzaron con su tango preferido: "Madame Ivonne". Luego siguió "La calesita" y más tarde arribó a la cita la milonga "Betinotti". La sala explotaba de aplausos, y a Hugo se le llenaron los ojos de lágrimas. Había pasión en esas manos que, golpeándose entre sí, demostraban el calor de la gente, el amor que siempre profesaron por él. Tal vez fue un homenaje más, no el que se merecía, porque siempre mereció más, pero homenaje al fin, en el que el público tuvo oportunidad de decirle:"¡Te seguimos amando, hermano!.

EL "LUNA PARK" PARA HUGO
Por fin el famoso Palacio de los Deportes se engalanó para la devoción la noche del 8 de septiembre de 1988. Un homenaje a Hugo del Carril, ofrecido por su público: "Hugo del Carril, Homenaje de su ciudad. 50 Años con la música nacional y la cultura popular". La dirección general y la animación estuvieron a cargo de Lionel Godoy, y por el palco desfilaron figuras del arte nacional como Virginia Luque, Jorge Sobral, Ángel Cárdenas, Nelly Vázquez, Nelly Omar, Carlos Acuña, Alberto Castillo, Hugo Marcel, Roberto Goyeneche, Hugo del Carril (hijo), Néstor Fabián, las orquestas de Leopoldo Federico y de Atilio Stampone, Alejandro Dolina y muchos más. Fue lo que correspondía, un homenaje en vida. Desde el más allá, Evita y Perón también estuvieron presentes.
                                                                                                                                 Tino Diez  

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