Argentino Ledesma


TODO SANTIAGUEÑO ES UN ARTISTA...

Se cuenta en Santiago del Estero que cuando el conquistador español Francisco de Aguirre, en 1553, intervino en la fundación de esta provincia, la primera en estos lares, no imaginó que ese terruño iba a producir tantos talentos. Entre los más notorios podemos citar a Andrés Chazarreta, Patrocinio Díaz, Santiago Ayala "El Chúcaro", los hermanos Ábalos, Marta de los Ríos, Argentino Galván, Hugo Díaz, Julio Argentino Jérez, y muchos más, como este santiagueño que nació el 24 de junio de 1928:
En su documento, Corazón Argentino Ledesma, y en el alma del pueblo Argentino Ledesma, que vino a confirmar, como lo expresa Jorge Palacio, "Faruk", la musicalidad de la naturaleza santiagueña, que se mete en la sangre de sus changuitos y changuitas: Ya desde su nacimiento "todo santiagueño es un artista, hasta que se demuestre lo contrario..."

            
         

  

LOS LEDESMA
Al inicio del siglo veinte, Corazón de María Ledesma, se radicó en la capital de Santiago del Estero. Y allí nació José María Ledesma, quien con la sólida educación impartida por sus padres y una no menos consistente formación intelectual se dedicó al periodismo y fue redactor del periódico santiagueño "Los Diarios", además de ocupar destacadas funciones en la administración pública.
De su unión matrimonial con Segunda Marcelina Paz, llegaron los hijos: "Corazón Argentino", "Querencia Argentina", "Alma Argentina", "Gracia Argentina", "Armada Argentina", "Marino Argentino", "Segunda Helvecia Argentina" y "Gloria Argentina".

SUS ESTUDIOS
Argentino Ledesma –Corazón Argentino Ledesma– cursó sus estudios primarios en la escuela "Manuel Belgrano" y los secundarios en el "Colegio Nacional", donde en 1944 obtuvo su diploma de "Perito Mercantil".

"ANCHÓ A TRABAJO SU SONRISA BUENA..."
Desde los siete años comenzó a trabajar, con puesteros de Abastecimiento de Santiago, en el Hotel Savoy, donde se encargaba de la limpieza del salón comedor, que fue el primer ámbito donde, en soledad, reverberó el cristal de su incipiente voz de una manera especial.
Cumplía el horario de 13, después de salir de la escuela, hasta las 19, por el que le pagaban un sueldo convenido. Luego de ese horario podía seguir trabajando, en la recepción del hotel, tarea, con sus mejores pilchas, se afirmó en su rostro la sonrisa que prodigaba a los pasajeros que ingresaban al hotel. Pudo ver de cerca de los grandes como Hugo del Carril, Agustín Irusta y Libertad Lamarque. Llegó a ganar más por las propinas que con su sueldo.
Luego trabajó como cadete en una confitería y a los catorce años, ingresó como mensajero, en el Correo. Su tarea consistía en repartir a domicilio telegramas y correspondencia expreso. Pero tenía que trasladarse a Río Hondo, distante 60 kilómetros de Santiago, por lo que fue acompañado por su madre, quien además de la compañía, debía echar mano al monedero, ya que su sueldo era igual, al gasto de la pensión, donde dormía y comía.

SE PERFILA EL CANTOR
Por las termas de Río Hondo, para actuar en el casino, llegaban directores de orquestas de la talla de Antonio Arciero y Alfredo Gobbi, con su pianista José Pascual. Escuchando a estos grandes se decidió. El pibe Ledesma encontró restaurantes, recreos y fiestas en casas de familias, para dar rienda suelta a su vocación de cantor y lograr incrementar sus bolsillos vacíos.

SU FAMILIA
Argentino Ledesma se casó a los 18 años, y sus hijos fueron Elba Cristina, Zaida Esther –"Perla"–, y Claudio. Después de iniciarse en el tango junto a su padre y como solista, Claudio Argentino Ledesma incursionó brevemente en el repertorio melódico a mediados de los '80, y desde hace quince años sigue cantando y grabando tangos. Puede visitarse su sitio en Internet: www.claudioargentinoledesma.com

EL DIEZ
Allá en Santiago del Estero, en el Club Mitre, en primera división, se destacaba un insider izquierdo que manejaba la de cuero con habilidad y ambas piernas, cosechando elogios todos los fines de semana. El "Negro" Ledesma, que de él se trata, soñaba con que Angelito Labruna le dejara el puesto en el cuadro millonario.

EL FÚTBOL Y EL CANTO
Sus actuaciones futbolísticas se mezclaban con las vidalas, zambas y carnavalitos, hasta que pudieron más que los noventa minutos de los domingos las cada vez más importante propuestas que le llegaban para actuar.
Con un conjunto de guitarras se presentaba, habitualmente, en Radio L.V. 11, con gran suceso.

RECHAZADO Y CONTRATADO
En 1947, influenciado por los hermanos de su padre, que era militares, intentó ingresar al Colegio Militar de la Nación. Cuando fue a rendir examen a Tucumán, un problema congénito en la vista, daltonismo, fue el obstáculo para su ingreso a la carrera militar.
Un grupo de amigos tucumanos, consiguió que Argentino diera una prueba en Radio "Aconcagua", consiguiendo un contrato por una suma inimaginable para Ledesma.

NACE ARGENTINO LEDESMA
Cuando el director de la radio le preguntó con qué nombre se iba a presentar, el Negro dijo que a él le gustaba "Raúl Ledesma", que era el nombre de uno de sus tíos. No pudo ser. Ya había un cantor con ese nombre y para colmo en esos días se presentaba en Tucumán, como vocalista del "D´Arienzo Chico del Tango", Tito Martín. Y al enterarse que su nombre real era Argentino, el director artístico dio un salto de alegría, exclamando palabras que fueron proféticas::"¡Argentino Ledesma! Con ese nombre va a triunfar en todas partes" Allí nació para el tango, Argentino Ledesma.

EL CANTOR DESPLAZA AL INSIDER
En la radio cantaba de lunes a viernes acompañada con un conjunto de guitarras integrado por Menéndez, Navarro y Bernal y los sábados lo hacía en clubes, entidades sociales y de fomento con diferentes orquestas típicas tucumanas. También volvió a jugar al fútbol en la primera división del Club Atlético Tucumán. En los mentideros del Jardín de la República, dicen que "la rompía" en el ala izquierda de la delantera. Pero pronto las trasnochadas de los sábados, le impidieron rendir en la cancha como debiera y dejó de jugar.

A LA REINA DEL PLATA, ¡NO!
En 1947, Ledesma concurre con unos amigos a un baile que se realizaba en el Recreo Lavalle, donde una orquesta típica de Buenos Aires, dirigida Alberto D´Ángelo, marcaba el tiempo de baile. Por indicación de los amigos fue invitado a cantar con esa agrupación. Fueron tres tangos: "Mi noche triste", "Siga el corso" y "Y volvemos a querernos".El director quedó impresionado por la hermosa voz y propuso llevárselo a Buenos Aires, pero el Negro no aceptó, ya que en Tucumán era casi el rey.
Sin embargo los ingresos eran exiguos y debió realizar todo tipo de trabajos para subsistir. Hasta que se empleó en una tintorería, propiedad de la esposa del pianista Joaquín Signorelli, director de orquesta típica que lo llevó a cantar a su orquesta.

DE VUELTA A SANTIAGO
Regresó a Santiago, trabajando en la Dirección de Rentas de la Provincia y volviendo a cantar. Fue cuando la Dirección de Cultura de Santiago del Estero llamó a concurso para una vacante de tenedor de libros para la Casa Rassetti, que tenía su asiento en la esquina de Sarmiento y Maipú, de la Capital Federal. Ledesma ganó el concurso entre 123 postulantes y viajó a Buenos Aires, el 10 de junio de 1952.

Y BUENOS AIRES LE ABRE SUS PUERTAS
A la noche siguiente de estar en Buenos Aires, concurrió a "La Querencia", el famoso local de Avenida de Mayo 870. Cuando iba a entrar se encontró con los hermanos José y Julio Rajel, artista de varieté que había conocido en Tucumán
Uno de los Rajel le propuso hacer una prueba con Julio de Caro. En la prueba cantó "Nostalgias" y "Malevaje" que agradaron a Julio de Caro, pero como todavía tenía contrato con su actual vocalista por tres meses más, lo conectó con la dirección artística de Radio Belgrano, a cargo de Jaime Más. Volvió a dar una prueba y ya salió con un contrato de doce meses en la emisora.

HÉCTOR VARELA
Guillermo Brizuela Méndez que lo presentaba en sus actuaciones, quedó impresionado por su voz y sabiendo que Héctor Varela, estaba buscando el reemplazante de Armando Laborde que volvía con D´Arienzo, lo llamó a Varela para que concurriera a la radio a escuchar al "tapado". Escucharlo, citarlo y contratarlo casi fue un acto único y Argentino Ledesma ingresó a la orquesta del "As del Tango", para formar unos de los rubros vocales más espectaculares de la década del cincuenta..

EL DEBUT
El debut se produjo en el cabaret "Chantecler", la noche de 24 de junio de 1952, el día que el "Negro" cumplía veinticuatro años. Luego a la orquesta le llegó una importante propuesta para actuar en el mitológico Marabú de la calle Maipú 365

SUS PRIMERAS GRABACIONES
La primera grabación para el sello "Pampa", con la orquesta de Héctor Varela, fue el tango con letra de Horacio Sanguinetti y música de Juan Pomatti y Carlos García Dávila, "Novia provinciana", registrada el 21 de agosto de 1952, que en su reverso era acompañado por el tango "Yo también" de Luis Rubinstein y Luis Visca.

CARLOS DI SARLI
Ledesma, recibió un llamado de su colega y amigo Jorge Durán, quién le comunicó que Carlos Di Sarli, lo quería como cantor de su orquesta. La reunión se llevó a cabo en Maipú 555, donde lo esperaban el maestro bahiense y Durán. En el estudio había otros postulantes a quienes Di Sarli escuchó, juntamente con Argentino Ledesma. Hay dudas si la prueba de Ledesma fue tan contundente o el maestro estaba decidido de antemano a contratarlo. Le dijo que lo esperara en el bar del enfrente, con Durán, el hermano del maestro Roque Di Sarli y el compositor Armando Gallucci. Como conclusión Ledesma volvió a salir con el más importante contrato, ser el cantor de la orquesta de Carlos Di Sarli.

¿CÓMO LE DIGO A VARELA...?
Sin embargo, no pudo dormir esa noche.¿Cómo iba a decirle a Héctor Varela, que se iba de su orquesta? Al otro día se hizo de energía para visitar al maestro y comunicarle su alejamiento. A Varela no le gustó para nada la noticia. Ocurre que cuando se citaban las suculentas recaudaciones de la orquesta, algunos deslizaban que un 70 por ciento del mérito le correspondía a Argentino Ledesma. Finalmente, lo comprendió, le deseó mucha suerte.
El sitio vacante de Argentino Ledesma fue ocupado por Cholo Aguirre.

EL CORTO CICLO CON DI SARLI
En febrero de 1956, debuta como cantor de la Orquesta de Di Sarli, por LR1 Radio El Mundo y en el cabaret Marabú. También les correspondió animar los grandes bailes de Carnaval del Club Atlético San Lorenzo.
En el sello RCA Víctor dejó grabados tres temas.
Solo actuó algo más de tres meses con la orquesta de Di Sarli.
El sello "C.B.S. Columbia", seguramente verificó que la deserción de Ledesma provocó una caída importante en las ventas de su principal orquesta. Comenzaron a ofertarle contratos cada vez más importantes, que Ledesma fue rechazando, hasta que las cifras ofrecidas se hicieron irresistibles y aceptó volver con Varela.
El maestro Di Sarli no podía entender que el cantor lo abandonara, pero enfrentado a la realidad, accedió a la desvinculación y amigablemente se despidieron.

OTRA VEZ HÉCTOR VARELA
Con la vuelta de Ledesma, la consolidación del dúo con Rodolfo Lesica, la orquesta logró resonantes éxitos, imponiendo títulos de tangos, milongas y valses. El "Rolo" Lesica que debía grabar la milonga a dúo con el Negro Ledesma, "Silueta porteña", no se hizo presente en la grabadora y Varela optó por registrarla solo con el santiagueño, resultando un impacto total.
Argentino Ledesma y Rodolfo Lesica cumplieron un extraordinario ciclo en la orquesta de Héctor Varela realizando dúos de antología y realizaciones individuales que alcanzaron el éxito pleno y una venta inusitada de placas discográficas, que se prolongó desde 1952 hasta 1956. Además de las grabaciones la orquesta no podía atender la gran demanda para actuaciones, ya que además de su labor en Radio El Mundo, en el Glostora Tango Club", se presentaban en bailes, locales nocturnos, resultando el mejor momento de su carrera.

DE NUEVO LAS TENTACIONES
El sello Odeón le propuso grabar como solista. Las condiciones eran óptimas, pero Ledesma no se decidía. En el ambiente se comenzó a hablar de la posibilidad que el Negro, dejara de cantar con Varela. Y los ofrecimientos se incrementaron desde varias orquestas, entre los que participaron Miguel Caló y Santiago Adamini. Todo era confusión en la mente de Argentino Ledesma. Fue cuando Edmundo Rivero paternalmente, le puntualizó: "Si se va de la orquesta, trate de rodearse de gente que lo asesore y que lo ayude, porque usted. es muy joven" y le recomendó a su propio representante Mario Batistella, una persona conocedora del medio que le allanara el camino. La historia no se repitió. Esta vez Héctor Varela entendió que su excelente vocalista, se había ganado la condición de solista y le dio un abrazo como deseo de un venturoso porvenir.

LEDESMA SOLISTA
Gracias al trabajo de Mario Batistella, cantó en 34 bailes en el lapso de un mes y medio, con un ingreso que ni la orquesta de D´Arienzo, pudo igualar en ese momento. El conjunto que de daba marco orquestal, estaba a cargo de Jorge Dragone, como director, pianista y arreglador.
Pronto ocupó espacios centrales de Radio Belgrano, con un programa propio que durante un año tuvo el auspicio de Jabón Palmolive. Todo, merced a los oficios de Batistella, que le organizó una importante gira por todo el país, los bailes de carnaval del Club Atlético Huracán y su contrato con el sello Odeón, donde el 16 de junio de 1957, registro su primer disco como solista con la orquesta de Jorge Dragone (Un vals "Cantinera" y un tango "Nochera")

EL TEATRO Y EL CINE
En 1959 en el teatro Cómico intervino en una obra musical con Tito Lusiardo, Marcos Caplán, Ángeles Martínez y Fidel Pintos entre otros, en la pieza de Germán Ziclis "Patio de Tango".
En ese mismo año participó como actor en la película dirigida por Kurt Land "El asalto" junto a Alberto de Mendoza, Egle Martín, Tato Bores, Mario Lozano y Thelma del Río y como cantor interpretó dos tangos ( "Dame mi libertad" y "Cafetín de Buenos Aires" y la milonga "El asalto")

LA TELEVISIÓN
Fue de los cantores más solicitados por los canales de televisión, de todos el país. Participó en "Siete notas para el tango", "Tango y punto", "Amistangos", "Séptimo piso", "Todo es nuestro", "El tango del millón", "Yo te canto Buenos Aires", "Tango y goles", "Variedades concert", "El Show de Pedrito Rico", "Siete y medio", "Sábados circulares de Mancera", "Sábados continuados", "Grandes Valores del Tango", "Sábados de la bondad" y muchos más.

HOMENAJE A CARLOS GARDEL
Francisco Canaro grabó las pistas de doce temas a los que en homenaje a Carlos Gardel se le iba a acoplar la voz del cantante melódico chileno Lucho Gatica.
Gatica por compromisos laborales no lo pudo hacer y el sello Odeón encomendó a Ledesma para que le agregara su voz. La tarea solo pudo completarse con la mitad de los temas, por el fallecimiento de Francisco Canaro. El proyecto fue archivado y reflotado casi diez años después. Con la dirección de Carlos García, se terminaron de grabar los seis temas restantes. Sin embargo al escucharse los temas no se advierte diferencias entre aquellos que supervisó Canaro en 1964 con los que se hicieron en 1973. La voz del cantor no había perdido nada de su frescura, timbre y color. Este disco resultó un suceso en América, parte de Europa, Japón y Australia.

OTRAS ORQUESTAS
Después de un frustrado emprendimiento gastronómico, Ledesma grabó para el sello Diapasón" con la orquesta de Cayetano Conti para grabar con el sello Efe, más tarde para Microfón y por último con el sello C.B.S. Columba y la dirección de Roberto Pansera. También grabó con Carlos García, Mario Demarco, Osvaldo Requena, Tití Rossi y Osvaldo Fresedo. En 1976 dejó en Microfón nueve grabaciones acompañado por guitarras.

ARGENTINO LEDESMA AUTOR
Sobre tres poesías suyas, surgieron la milonga "El asalto" y los tangos "Sin un adiós" musicalizado por Mario De marco y "Sin un adiós" con música de Marsilio Robles

EL SANTIAGUEÑO INTERNACIONAL
La proyección internacional de Argentino Ledesma, se fue dando casi naturalmente. Desde Santiago de Chile, lo contratan para actuar en el famoso "Goyescas", donde el cantor fue viajó con la orquesta de Jorge Dragone. A partir de esa actuación las giras anuales que encaraba, tenían como destino prefijado la patria de nuestros hermanos trasandinos.
En 1961, El director de "Radiofilm" y "Cantando", Emilio Roca, organizó un espectáculo para presentarlo en el Teatro "Sixtina" de Roma. La delegación la integraban Chola Luna, Carlos Acuña, el periodista Osvaldo Ardizzone, la orquesta de Miguel Nijenson, el trío Los Santos y Argentino Ledesma. En la capital de Italia los aguardaba Fernando Ocho, para completar el elenco. Realizadas las presentaciones comprometidas, la embajada regresó a Buenos Aires, con excepción de Carlos Acuña y Argentino Ledesma. Acuña se dirigió a España y Ledesma contratado por Manuel Pizarro, recorrió Francia y Alemania durante tres meses
Entre 1965 y 1967 las giras fronteras afueras se sucedían unas a otras. Perú, con una consagración total, Venezuela, donde lo nombraron, "el nuevo Rey del tango". Allí logro el Disco de Oro, por superar los topes de venta. Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay y México reeditan sus discos y sigue consiguiendo distinciones. Y así actuó en Estados Unidos y en Europa, admirado por su privilegiada garganta.
Con el devenir de los años recorrió casi todos los Estados Unidos. Visitó las principales ciudades de Egipto e hizo lo propio por invitación de la cancillería argentina, llevando un espectáculo a las ciudades de Nueva Zelandia, Canberra, Sydney, Melbourne y Adelaide

EN PRIMERA PERSONA
"Mi idea fue siempre hacer un tango melódico porque pienso que es el que perdura a través del tiempo. Sigo las preferencias del público que me obliga a continuar evolucionando junto al tango. Mi vida es un eterno agradecimiento a la canción popular que me permitió ser alguien...(...) Siempre tuve una humilde pero auténtica expresión de gratitud de provinciano, al que Buenos Aires y su gente convirtieron en triunfador y, por sobre todo, lo hicieron sentirse porteño" ("Argentino Ledesma" en Los grandes del tango)

UN AMIGO DE LOS AMIGOS
Los amigos siempre están presentes en el tango. Suele decirse que, en las buenas y en las malas, los amigos comparten las alegrías y las penas como propias. Este es un recuerdo de un gran amigo tanguero y de los amigos que sembró y cosechó en sus recorridos por el país y por el mundo luciendo su arte de intérprete de la canción ciudadana.
Ssus giras abarcaron, por supuesto, nuestra ciudad y las localidades de la zona, en donde cultivó amistad y admiración. Por eso cada vez que llegaba a Bahía Blanca debía multiplicarse para estar con los amigos bahienses y whitenses y compartir con ellos un café, un mate, un trago o un asado.

Cabe recordar cuando, próximos los 500 años del descubrimiento de América, en Ingeniero White se preparaba la puesta en escena del desembarco de Colón, que incluía la caracterización de las tres carabelas. En esa oportunidad pudimos verlo a nuestro amigo presenciando la intensa labor que realizaron los operarios para adecuar las lanchas que simularían ser la Santa María, la Pinta y la Niña, junto a la comunidad que prestó su tiempo, su voluntad y su participación para la recreación de tan importante hecho histórico.

En una de sus visitas, café de por medio con otro gran amigo de todos, dejó suspendido el sorbo para preguntar por alguien de quien había caído en la cuenta de que hacía tiempo que no veía. El amigo bahiense le contó que, lamentablemente no estaba bien de salud, y permanecía internado en el hospital de la Base Naval de Puerto Belgrano.
"Negrito", balbuceó nuestro personaje, utilizando su mejor manera de expresar su sentimiento, "¿no me llevás a verlo?" "¡Cómo no te voy a llevar, Argentino!" –le respondió Gustavo Gabí, (1) y de inmediato salieron en busca dell automóvil para cumplir el deseo de Argentino Ledesma, de visitar al Lungo Brusa. (2)

Llegaron al Hospital, y. luego de saludar a la gente de la guardia, tras el intercambio de preguntas habituales –como empresario, tenía una relación fluida con el personal de la base–, Gabí les manifestó el motivo de la visita. El guardia contestó que no había inconveniente, y les pidió los documentos de identidad. El Negro Ledesma no tenía el suyo, por lo que pareció que se iba a frustrar la posibilidad de acceso. Fuera por el desconsuelo que se dibujó en el rostro del Negro, por la seguridad que le daba la presencia de Gustavo, o tal vez por ambas razones, se les permitió ingresar.
Gustavo se adelantó y al llegar a la sala donde estaba Brusa, le anticipó: "Lungo, cómo te va? Te traigo a un amigo!"
Desde varios metros atrás, el Negro Ledesma comenzó a cantar: "Cuartito azul, / dulce morada de mi vida, / fiel testigo de mi tierna juventud..." Gran emoción, repetidos abrazos. Preguntas, algunas respuestas. Alguna anécdota. También lágrimas, que se repitieron en el momento de la despedida.

Se retiraban, conmovidos, por el pasillo del hospital, cuando una persona que habían visto al entrar, se dirigió a ellos: "¿Me permiten? ¿Usted es Ledesma, no?" El Negro asintió. "Perdóneme, mi esposa tuvo un accidente y está internada aquí. Como le comenté que estaba usted.. a ella le gusta mucho como canta... ¿No podría visitarla un ratito...? En su estado le va a hacer muy bien".
Y Ledesma no sólo fue a ver a la enferma; la llenó de mimos y canciones, demostrando que no sólo tiene "Corazón" como parte de su nombre artístico.

De nuevo en la ruta, cuando ya se había borrado el incendio del sol en el ocaso y comenzaban a avistarse las luces y los contornos de la ciudad y del puerto, el Negro, con ese tono con el que no se le podía negar nada, preguntó, inocentemente:
"Negrito... ¿y Eladio?".
Solícito, Gustavo repreguntó:
"¿Querés verlo?"  En otro gesto suyo habitual, Ledesma bajó su cabeza repetidamente, tal vez pensando que estaba abusándose un poco, mientras Gustavo, esbozando una sonrisa, ya se aprestaba a doblar en la rotonda hacia Ingeniero White, en dirección a las últimas luces del anochecer portuario.
Departieron con Eladio Luciani (3) y su esposa Norma, mientras hacían bajar el nivel de la botella de whisky que Eladio guardaba sólo para los buenos amigos.


    
          Argentino Ledesma con Gustavo Gabí y Eladio Luciani

 

Argentino Ledesma, que nos dejó el 6 de agosto de 2004, seguramente seguirá cantando su "Cuartito azul", mientras Eladio buscará el whisky para acompañar el encuentro y el Lungo seguirá recordando el cine nacional, el básquetbol y los amigos. Y tantos tangueros que "nunca se fueron" contemplarán a ese trío, "el más mentado que pudo haber caminado por esas calles del sur".

(1)  Gustavo Gabí es el nombre artístico de Heriberto Cornaccioni, locutor y difusor musical, animador del ciclo televisivo "Tango en la Bahía",      que ha obtenido el premio "Martín Fierro". Desde hace más de medio siglo actúa en las emisoras bahienses. Condujo por LU2 Radio Bahía      Blanca un ciclo incomparable, "Voces y melodías de América", y conduce actualmente por LU3 Radio del Sur, el programa musical           "Nocturno", los domingos de 21 a 0:30. Prosigue también con la conducción de "Tango en la Bahía" en un canal de televisión por cable.
(2)  Bill Américo Brusa, el "Lungo Brusa", enorme biblia del tango, el cine argentino y el básquetbol –del que fue jugador y director técnico–,
      y cultor de la amistad.
(3)  Eladio Luciani, muy buen cantor y apasionado estudioso del tango. Integró el "Círculo Gardeliano", que agrupaba a intérpretes tangueros
     de Ingeniero White.
Fuente consultada: Los grandes del tango.

                                                                                                                                       Tino Diez
                                                                    Volver a La página de Tino Diez
                                                                       Volver a la Página principal