Linaje de arrabal

   Parto del tango canyengue
y la ilusión del percal;
de gacho gris y de lengue,
junto a negros de timbal
y a los gringos nostalgiosos,
a las cosas y los cosos,
fue creciendo el arrabal.

   Con el tango marginal,
enraizado en los turbios
malandrines del suburbio
como piedra bautismal,
con barbijos y coperas,
malevos y vitroleras,
se empilchaba el arrabal.

   Noches donde niños bien
con taitas rivalizaban,
y a cuchillo se jugaban
la propiedad de un beguén.
Noches que el tango soñaba
que diera "buena" la taba
para llegar al trocén.

   El tango entre el bien y el mal
torció su destino infausto,
y paseó por el Abasto
en la gola del Zorzal,
y ya embrocado en el centro
no olvidó el apuntamento
transfundido de arrabal.

                                              Tino Diez

 

 

 

 

    Este poema obtuvo el Quinto Premio en el concurso de poemas y cuentos sobre el arrabal organizado por
    el Centro Cultural del Tango Zona Norte, de San Isidro, Provincia de Buenos Aires, en octubre de 2009.

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