Alberto Podestá
| SU
INFANCIA Alejandro Washington Alé Podestá nació el 22 de septiembre de 1924 en San Juan. Era muy niño cuando falleció su padre y pasaron privaciones con su madre y sus cinco hermanos. Ello le obligó a trabajar desde muy pequeño, para ayudar a su hermano mayor que se había constituido en el sostén de la familia que, además se completaba con su abuela. SUS ESTUDIOS "Yo llegué hasta sexto grado. Llegué a las trompadas, pero llegué" diría en un reportaje. En la escuela empezó cantar y simultáneamente en un programa de radio que dirigía una maestra. Era un recreación infantil y se llamaba "Rayito de sol" Cada alumno aportaba alguna canción de moda y el pequeño Albertito, a quien ya le había llegado la admiración por Carlos Gardel, aprendía rápidamente las letras del Zorzal y las vertía en esas audiciones. Por ese motivo comenzaron a llamarlo Gardelito. | ![]() |
GANARSE
UNAS CHIROLAS
Fue chocolatinero en el cine de una familia amiga, donde
obtenía unos pesitos diarios que contribuían a la economía hogareña.
EL
EMPUJONCITO
De gira, por el interior del país, llegaron para actuar en
San Juan, el dúo cómico Buono-Striano, quienes luego de escucharlo cantar, lo
invitan a viajar a Buenos Aires y le prometen darle una mano y conectarlo con
las principales figuras tangueras de ese momento. También Hugo del Carril "…un
tipo maravilloso. No creo que haya otro hombre tan correcto y derecho como Hugo
del Carril. Un hombre de una condición inigualable como ser humano", define Alberto
Podestá lo aconseja en el sentido que todo se cuece en la Capital Federal
y le pide que lo vaya a ver, ofreciéndole sus buenos oficios para desarrollar
su carrera.
PRIMAVERA EN BUENOS AIRES
Por fin en la primavera
de 1939, se decide y junto con uno de sus hermanos se instala en Buenos Aires.
En
la confitería "Paradise", local bailable que tenía habilitadas
dos secciones, desde las siete de la tarde hasta las nueve y desde las once de
la noche a las cuatro de la mañana, conoce a Roberto Caló. Por supuesto
el encuentro fue por la tarde ya que Podestá era menor de edad y los edictos
policiales, muy estrictos, tenían prohibida la presencia de menores en
esos locales luego de las diez de la noche.
Hizo una prueba con Roberto Caló,
cantando varios temas: "La mariposa", "Cosas olvidadas", "Martirio"
y "La que murió en París". Como la prueba fue satisfactoria,
Roberto Caló le prometió que hablaría con Miguel Caló,
a quien le faltaba un vocalista ante la deserción de Mario Corrales (Mario
Pomar).
Quedó en la orquesta, donde coincidió con grandes músicos
como Osmar Maderna, Domingo Federico, Armando Portier, Raúl Kaplún,
Enrique Mario Francini.
""Roberto Caló me hizo el puente para
que cante en la orquesta de su hermano Miguel, en la cual estaban las más
promisorias figuras de la nueva camada de nuestra música ciudadana. Pero
de ellos hubo dos que destacaré, ya que con el correr del tiempo se transformarían
en mis hermanos de vida: Armando Pontier y Enrique Mario Francini" cuenta
recordando sus inicios.
PUDO SER JUAN D´ARIENZO
Previamente,
recorriendo las posibilidades que se presentaban, se entera de que D´Arienzo
estaba buscando un cantor. Con sus mejores pilchas, se presenta hacia las diez
de la noche en el cabaret Chantecler. Pero D´Arienzo no estaba, y Héctor
Varela, le informó que sin el "Rey del compás" no podía
decidir nada. Después se supo que ya habían designado a Héctor
Mauré. Y se frustró la prueba y su probable vinculación con
D´Arienzo.
LAS TIRITAS
Suele recordar Alberto Podestá
que cuando comenzó a trabajar con Miguel Caló lo hizo en el cabaret
Singapur, en la calle Montevideo entre Sarmiento y Corrientes. Añade que
luego el local fue ocupado por un teatro y también por una academia de
tango. Para bailar con una chica, había que comprar una entrada para diez
bailes. Las chicas cada vez que bailaban cortaban una tirita. La orquesta de turno
no tocaba los tangos enteros. Y de esa forma las chicas, con menos baile, recaudaban
un poco más.
PRIMERA GRABACIÓN
Cantando con Miguel
Caló, además de los grandes músicos ya nombrados, conoce
a Homero Expósito, que llegaba todas las tardes desde Zárate. Su
familia tenía una confitería que se llamaba "Mimo", precisamente
el apodo familiar de Homero. Con esta orquesta graba su primer tango, que firmaban
Domingo Federico y Homero Expósito.
Luego registró dos preciosos
valses, "Pedacito de cielo" y "Bajo un cielo de estrellas"
de Enrique Mario Francini y Héctor Luciano Stamponi como compositores,
y la poesía de Homero Aldo Expósito y José María Contursi.
LA
CAMISA QUE NO COMPRÓ
Se encontraba a menudo con Francisco Fiorentino,
siempre hecho un dandy, y en una charla, café de por medio, se animó
a preguntarle donde podía comprar una camisa con la que vestía Fiore.
Solícito, el cantor de Troilo le indicó la sastrería de la
calle Maipú donde la había comprado. Podestá, aun no consolidado
económicamente, se desilusionó cuando supo el precio de esa prenda,
pero Fiorentino le aseguró que seguramente le iban a hacer una rebaja.
Pero el joven cantor de Miguel Caló, con sus diez y seis años, en
principio pensó que por ahora no estaba para semejante gasto.
CARLOS
DI SARLI
Al poco tiempo se decidió por la compra de la camisa, pero
en el trayecto coincidió con el representante de Carlos Di Sarli, quien
a boca de jarro le preguntó si quería incorporarse a la orquesta
del maestro bahiense, que actuaría en Radio El Mundo, en bailes y sobre
todo en los inminentes bailes de carnaval.
Con Miguel Caló solo actuaban
en el cabaret y de cuando en cuando en radio. Aún no era la gran orquesta
de las estrellas que tanto trabajo dio a lo músicos y vocalistas que lo
acompañaban.
Di Sarli, en la casa de él, en la calle Sarmiento,
lo escucha cantando varios temas y lo bautiza artísticamente como Alberto
Podestá, tomando su apellido materno y reemplazando el seudónimo
que usaba hasta entonces: Juan Carlos Morel.
"Miguel Caló me pagaba
250 pesos por mes cuenta Alberto Podestá. Cuando el representante
de Di Sarli me informó que ganaría 350 pesos por la actuación
en el cabaret; 250 en la radio y entre 30 y 35 pesos por cada baile, me volví
loco. Eran como 10.000 dólares
"
DERECHO DE PISO
Cuando
se anunciaba la orquesta el presentador decía: "Carlos Di Sarli, con
sus cantores, Roberto Rufino y Alberto Podestá", pero cobraba la plata
casi sin cantar. Iban cinco temas de Rufino y por ahí ligaba uno Podestá.
Rumiaba
su bronca, en parte porque Rufino era un fenómeno y lo pedía toda
la gente tanto en los bailes como en el Marabú o en el Príncipe
Georges y a él mismo le complacía escucharlo.
A pesar de las
cifras importantes de su remuneración, le planteó a Di Sarli su
incomodidad de cobrar por no cantar. Ya había conversado con Pedro Láurenz
e incorporado a su orquesta, pudo grabar dentro de lo poco que el mercado discográfico
le ofrecía a Láurenz. Registra entonces, para el sello Víctor,
el tango "Nunca tuvo novio".
ALMA DE BOHEMIO
Este tango
de Roberto Firpo tuvo para Alberto Podestá una primera vez ingrata. La
estrella de la orquesta de Carlos Di Sarli era Roberto Rufino. En determinado
momento de una reunión bailable, en que la gente dejaba de bailar para
escucharlo, Rufino, pidió que el tango "Alma de bohemio" que
siempre hacía él, lo cantara Alberto Podestá. (En realidad
Roberto Rufino, profundo conocedor de la interpretación, sentía
que con su compañero, peligraba su estrellato y preparó esta trastada
para desacreditarlo). Pequeño conciliábulo, le preguntan si lo conocía,
y al ser afirmativa la respuesta se inició el tango, con los cantables
a cargo del sanjuanino. Pobre Podestá, sin ensayo previo y "a lo toro",
la intervención no pudo ser peor. Casi inmediatamente la gente, en disconformidad
con la actuación de Podestá, se empezó a alejar del escenario.
De no haber sido por Pedro Láurenz, que lo convenció de su calidad
interpretativa, no lo hubiera cantando jamás.
CAMBIO DE SELLO
Láurenz
es contratado por el sello Odeón y entonces llega su tiempo de grabar y
de que su nombre figurara en las etiquetas de los discos. Las grabaciones hechas
con Caló no indicaban su intervención, salvo con la frase "con
estribillo", a efectos de no pagar gravámenes por la intervención
del cantor. Graba su caballito de batalla, "Alma de Bohemio", y en el
reverso del disco "Patria mía", a los que siguen "Garúa",
"Como el hornero" y el vals "Paisaje".
ANÍBAL
TROILO QUE NO FUE
Conjuntamente con Láurenz vuelve a la orquesta
de Miguel Caló para completar la dupla de cantores con Raúl Berón.
Entabla una relación amistosa con la mayoría de las grandes figuras,
especialmente con Aníbal Troilo (lo llamaba Gordurita), pero también
con Francini, Pontier y otros, con quienes compartía partidos de fútbol
como excusa para compartir un asado. Actuaba de árbitro el "charro"
José Manuel Moreno, célebre jugador..
En dos oportunidades estuvo
a punto de cantar en la orquesta de Pichuco, la primera reemplazando a Alberto
Marino, pero tuvo que realizar una gira previa con Di Sarli al Uruguay, y al regresar
ya estaban ensayando en la orquesta Edmundo Rivero y Floreal Ruiz. Y la segunda
vez, cuando Podestá estaba actuando en Chile, se desvincula de Troilo Raúl
Berón, y aunque el interés de Pichuco era que el "Turco"
llegara de una vez a su conjunto, las urgencias empresariales le exigieron a Troilo
no esperarlo y contratar a Carlos Olmedo y Pablo Lozano, con lo que el sanjuanino
otra vez quedó afuera de la orquesta.
FRANCINIPONTIER
Corre
el año 1945 y se forma una gran orquesta, dirigida por el binomio Francini-Pontier,
y Alberto Podestá es el cantor, a quien pronto acompañaría
Julio Sosa.
Julio Sosa fue tal vez el mejor amigo que tuvo Podestá,
un muchacho decidido pero escuchador de los consejos de los más experimentados.
Era una persona ávida de conocimientos, a los que trataba de acceder siempre,
y de la mejor mesa. Aunque era de físico pequeño, no había
comida que le resultara suficiente y devoraba con fruición los postres.
LAS
ACTUACIONES
Actuaban en el Sans Souci, en Montecarlo y Picadilly, alternando
con Osvaldo Puglese, y el en Tibidabo, cubriendo la ausencia de Aníbal
Troilo, que durante los seis meses de primavera y verano dejaba de actuar.
LOS
POETAS
Para Podestá los poetas más destacados eran Homero
Manzi, Enrique Santos Discépolo, Héctor Pedro Blomberg, Francisco
García Jiménez y otros muchos más.
LOS BAILES
Había
muchos clubes bailables que reunían entre quinientas y dos mil personas.
Desde Independiente, a Villa Malcolm; estaban los bailes del "Apolo",
"Flores que surgen", el "Príncipe Georges", "Boca
Juniors", "Comunicaciones" por nombrar algunos, ya que en toda
la provincia de Buenos Aires y en la Capital se renovaban 350 bailes semanales,
y cada orquesta tenía músicos estables y exclusivos que pecibían
un importante sueldo, lo que les permitía una situación eonómicamente
desahogada..
LAS GRABACIONES
"Con Caló, en las
distintas épocas: ´Percal´, ´Bajo un cielo de estrellas´;
con Di Sarli, ´Al compás del corazón´, ´Nada,
, ´La capilla blanca´. Pedro Laurenz marcó otra etapa de mi
vida artística. Con ese gran hombre y excelente músico, director
y compositor, grabé por primera vez: ´Alma de bohemio´, ´Garúa´,
´Recién´, ´Paisaje´... Con Francini-Pontier, ´Margo´,
´Qué me van a hablar de amor´, ´El milagro´; el
vals de Francini y Sanguinetti ´El hijo triste´ que lo hice
a dúo con otro gran amigo: Julio Sosa, ´Calesita de mi barrio´,
´La cumparsita´, ´Sin palabras´; con Enrique Francini:
´Bailemos´, ´Fueron tres años´, ´Un tango
para el recuerdo´. Con Armando Pontier en 1963 estrené el último
gran éxito de nuestro tango: ´Qué falta que me hacés´.
También "Pecado", "Es nuestra despedida", entre muchos
otros. Asimismo grabé en Colombia con Cristóbal Ramos, Ramón
Ozán y Joaquín Mauricio Mora, que lo hizo como bandoneonista y no
como pianista. En Venezuela con ´Los caballeros del tango´. En Uruguay
con ´El potrillo´ César Zagnoli. También la hice en
Chile con Lucho Ibarra. Como solista en nuestro medio con Juan José Paz,
Leopoldo Federico, Alberto Di Paulo, Luis Stazo, Jorge Dragone, Tití Rossi
y Roberto Grela y sus guitarras."
RONDA DE ASES
Dos veces
semanales se transmitía desde el teatro Casino un programa de tangos denominado
"Ronda de Ases", por la onda de Radio El Mundo. El auspiciante era aceite
Cocinero. Las orquestas que se sucedían eran Osvaldo Fresedo, Aníbal
Troilo, Carlos Di Sarli y Ricardo Tanturi., que ejecutaban un tango cada una.
Y luego un "grupo soporte", como se dice ahora: tocaba la orquesta de
Alberto Soifer con el cantor Roberto Quiroga; y en la segunda media hora, las
cuatro orquestas con temas cantables, y de acuerdo al aplauso del público,
se determinaba qué tango u orquesta había gustado más. Alberto
Podestá ganó, en una de las audiciones, con el tango "Al compás
del corazón".
ALBERTO PODESTÁ SOLISTA
En el
año 1951 comienza su carrera como solista, debutando en Radio Splendid,
locales y cabaret Maipú Pigall, el recordado Tronio, lugar de variedades
donde desfilaron las grandes figuras internacionales, y confiterías de
Buenos Aires.
Fue nombrado Académico de Honor por la Academia Nacional
del Tango de la Argentina.
GIRAS POR AMÉRICA
Ha recorrido
con el tango países como Colombia, Chile, Perú, Venezuela, Ecuador,
México, República Dominicana, EEUU, actuando en Nueva York, Chicago,
Los Ángeles, Boston, Filadelfia.
SUS GRABACIONES Y ACOMPAÑAMIENTOS
Grabó
en los sellos RCA Victor, Odeón, Music Hall, Magenta y recientemente en
Vaivén.
En sus grabaciones contó con acompañamientos de
Alberto Di Paulo, Leopoldo Federico, Luis Stazo y Jorge Dragone.
En Colombia
grabó con el gran compositor Joaquín Mauricio Mora, en Venezuela
con Los Caballeros del Tango; en Chile con Luis Ibarra, y en este país
fue galardonado con el Disco de Oro por el gran éxito del tango "Qué
falta que me hacés".
También grabó con guitarras,
con el acompañamiento de Roberto Grela.
Ha grabado casi quinientas versiones,
entre las que se encuentran: "Alma de bohemio", "Nada", "Percal",
"Al compás del corazón", "Nido gaucho", "La
capilla blanca", "El milagro", "Margo", "Qué
falta que me hacés", "Qué me van hablar de amor"
entre otras, y un sinfín de tangos que fueron jalones inolvidables y creaciones
en su voz, como el éxito que le pertenece junto a Roberto Rufino "El
bazar de los juguetes".
También en su momento, durante mucho tiempo,
su actuación en Caño 14, y al lado de Edmundo Rivero en El Viejo
Almacén.
En teatro lo hizo junto a Juan Carlos Copes y su ballet.
Últimamente
realizó una gira por los estados de Brasil con el espectáculo "Una
noche en Buenos Aires", con el acompañamiento orquestal de Carlos
Buono.
DECLINACIÓN
Según su pensamiento, la caída
del tango ha tenido varias motivaciones internas y externas. Los conjuntos se
sindicalizaron y los representantes, en el afán de sostener situaciones
especiales, comenzaron a intervenir en las contrataciones de los conjuntos con
los empresarios exigiendo igual tratamiento: para todos igual retribución,
lo que obligó a las salas, cabarets y clubes a plantearse la necesidad
de efectuar las reuniones bailables con registros grabados de las principales
orquestas, debido a lo oneroso que resultaba contar con orquesta en vivo.
Por
el lado de las empresas discográficas se produjo una invasión de
música importada, que llevó a los sellos grabadores no sólo
a reemplazar el tango por otros ritmos, sino como en el caso del sello del "perrito",
donde el señor Ricardo Mejía borró parte del acervo cultural
al destruir las matrices de todas la orquesta de tango.
ES OPTIMISTA
Cree
que la gente joven está retomando el tango, aprendiendo a bailarlo, y aspira
a que se siga tocando tango ("No Piazzolla", acota). Refundar a Troilo,
a Tanturi, a la raíz misma del tango.
PIAZZOLLA
Expresa
sobre Piazzolla: "
sabía mucho de tango. Estuvo al lado de Troilo.
Y al lado de Troilo se tocaba tango. Pero hay un motivo muy especial que nosotros
decíamos: "¿Pero cómo puede ser esa orquesta?"
Todos, Francini, Pontier, lo admiraban a él, cómo tocaba, como orquestador.
La orquesta que él tenía en el '46 era netamente tanguera. Yo compré
dos CD de él con tangos que grabó en el '46. Después él
hizo el Octeto Buenos Aires, que todavía era tango. Estaban Francini, Federico,
Bragato, Stampone
Y se fue cambiando, cambiando. La orquesta de él
trabajaba, pero no le llegó a gustar al público. No entró
en el público nuestro, de tango.
Después fue buscando su línea
y encontró su bache, su "música de Buenos Aires", como
él la llamaba. Indiscutiblemente no se le puede negar nada. Es un musicazo
bárbaro y admirado por todos los músicos de este país y de
afuera. Hay obras que él habrá hecho en la cocina de su casa y las
sacó. Pero hay obras como "Verano porteño", "Invierno
porteño", "Otoño porteño", "Adiós
Nonino", que son magníficas. Una obra sublime." 1
"EL
TANGO ME DIÓ LA VIDA
"
Acota como conclusión:
"Al tango le debo mucho, le debo mis hijos, mi familia, mi bienestar. Nunca
sobresalí, pero nunca faltó trabajo, el cariño de ustedes,
el público argentino. A mí nunca me han hecho sentir menos. El tango
me dio la vida, es adoración que siento por mi música, por mi país
y por la gente de mi país." 2
"Estoy
en una nube. Los cantores pibes me hablan, me tocan, me piden consejos; Gustavo
Santaolalla, que es un fenómeno de muchacho, me hace grabar para Café
de los Maestros; en octubre voy a empezar a filmar como protagonista la película
El cantor de tango, con dirección de Eduardo Calcagno; vos que venís
hasta mi casa y me hacés esta nota... Escuchame: yo ví cantar a
Gardel a los nueve años y me cambió la vida. Después estuve
en las mejores orquestas. Viajé por todo el mundo. Pero estas caricias...
nunca". 3
Florentino Tino Diez
www.tangomias.com.ar
Fuentes:
1
Todo Tango www.todotango.com/Spanish/biblioteca/CRONICAS/apodesta.asp
2
ABC Tango: Angeline Montoya en www.abctango.com/noticia_ind.php?idnro=500&tipo=2&idioma=1
3 Diario Clarín: www.clarin.com/diario/2005/07/14/espectaculos/c01011.htm
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