Osvaldo Pugliese  

                             CUMPLEAÑOS

                      Devoto era una fiesta
                      para mí,
                      en esa nochecita
                      arrancada, especial,
                      cuando un cantor
                      me fraseó "La Pintada"
                      mientras el piano de Osvaldo
                      junto a los versos del viejo
                      tocaban entre rejas

                                            Norberto Amar

 

 



EL TANGO MISMO

"Osvaldo Pugliese fue algo más que un inspirado compositor, un excelente intérprete del piano o un delicado director. Fue como Aníbal Troilo y como Alfredo Gobbi, el tango mismo. Lo tenía adentro, le afloraba en la piel, lo traía en la sangre. Lo vivió en su casa, en la calle, en el barrio que era de barro e inundación del Maldonado. En los conjuntos que integró de pibe, en el Café de la Chancha, donde aprendió a ganarse el mango a los catorce años. Después amasó su estilo en las milongas bravas de los clubes de barrio. Se hizo grande, popular, querido. Tanto, que el mundo le quedó chico." (Eduardo Rafael, de la redacción de la revista "La Maga").

"Hay seres que oyen después que la música ha sonado; son la mayoría . Están los que oyen mientras suena, no son muchos. Por último, los que oyen ante de que suene. Osvaldo Pugliese ha percibido lo que antes no existía y compuso "Negracha" (Rodolfo Mederos, bandoneonista, compositor, director de orquesta)

SU LUCHA

"En su lucha, en ese empecinamiento por mantener la orquesta se le fue yendo la vida, actuando, ensayando, grabando, viajando permanentemente. Así le llegó la vejez ( Natalio Etchegaray, escribano general del Gobierno de la Nación, miembro de la Academia Nacional del Tango y de la Academia Porteña del Lunfardo)

SU ESPOSA

Cuenta Lidia Elman de Pugliese: "Osvaldo lo quería mucho a Joan Manuel Serrat. Me parece que el cariño era mutuo. Serrat se enteró de que iba a hacer una gira por España y le dijo que quería cantar con él. Osvaldo le envió desde aquí un casette con la música de "Melodía de Arrabal". Cuando llegamos a Madrid, de inmediato se puso en contacto con nosotros. Nos llevó a la televisión. Serrat no lo acostumbra, le escapa a la tevé. Por eso, apenas lo vieron, le dijeron: '¿Nano, tú por aquí?' y lo quisieron entrevistar. El se negó: 'No, los artistas son ellos –dijo–, yo los acompaño', y obligó a que le hicieran una nota a Osvaldo y a los músicos. Después hizo otra cosa que nunca hace: se visitó de esmoquin para cantar en el Teatro Albéniz.

 

  
   Lidia Elman de Pugliese en el homenaje a su esposo     realizado en la esquina de las avenidas Corrientes y               Scalabrini Ortiz el 25 de julio de 2008

SU HIJA

"Teníamos un terraza muy grande que estaba llena de plantas. Con mi 'viejo' nos pasábamos la tarde jugando a la pelota, con la redonda de goma. También me enseñó a armar barriletes". (Beba Pugliese, su hija)

SU PRIMER CONJUNTO

"El primer intento de Osvaldo Pugliese como director de orquesta fue en 1936 con un sexteto junto con Alfredo Calabró, Juan Abelardo 'el gallego' Fernández y Marcos 'Marquito' Madrigal (bandoneones), Rolando Curzel y Juan Pedro Potenza (violines), Aniceto Rossi (contrabajo) y el director en el piano. Debutaron en el Germinal de Corrientes 942. (...) El punto de partida de la que conocemos como la orquesta de Osvaldo Pugliese es el 11 de agosto de 1939, cuando debuta en el palco del Café El Nacional de Corrientes 974 con Enrique Alessio, Luis Bonnat y Osvaldo Ruggiero –se agrega luego Antonio Roscini– (bandoneones), Enrique Camerano, Antonio Pulcio, Julio Carrasco –luego Jaime 'Chino' Tursky– (violines), Aniceto Rossi (contrabajo), Amadeo Mandarino (canto) y Pugliese (piano). (...) La expresión que le dio Ruggiero difería de todo lo conocido, sin apartarse de la ortodoxia tanguística. Sus arrebatos, sus matices y sus canyengues son difíciles de separar del conjunto "(Nélida Rouccheto, redactora de "La Maga").

SU PADRE

"...es que el padre de Pugliese se queda sin trabajo, por lo que empieza a corretear música y se convierte en editor. Entonces, el muchacho dice a su padre: 'Mirá, viejo. Si a vos te gusta este tango, tomalo...Publicalo a tu nombre, y adelante... Veremos qué pasa' Esta es la razón por la cual la primera edición de 'Recuerdo' aparece con la autoría de Adolfo Pugliese, aunque el registro oficial correspondiente se hizo a nombre del muchacho"( de "Los grandes del tango").

PRESO

"Cuando caía preso, hacía las orquestaciones en Devoto, yo las llevaba y después las ensayábamos con la orquesta. En ese entonces el pianista que lo reemplazaba era Armando Cupo "(Enrique Alessio, bandoneonista, compositor, director de orquesta)

OPINIONES SOBRE OSVALDO PUGLIESE

"Osvaldo nunca aflojaba, hasta creo se ponía contento cuando iba en cana porque adentro lo mimaban todos: los presos y los compañeros del partido. En esos momentos lo bancábamos a muerte" (Oscar "Cacho"Herrero", violinista)

"Mientras estaba preso era de lo más común levantar la vista y verlo pasando el lampazo por el piso o pelando papas. Un día, un jovencito le acercó un poema y él le puso música; así nació el tango "No juegues a la guerra '"(*)  (...)"A mi hermano, a Osvaldo y a todos juntos, los valientes militares los iban a mandar vivos a pique (...) Osvaldo tocó el piano para fortalecer a los que empezaban a flaquear y, en medio de la emoción única del que sabe que va a morir, se puso a tocar el Himno Nacional (...) Cuentan que nunca se escuchó un himno igual, tenía la tragedia y la fuerza 'de la última vez'. Ese día 'todo el barco cantó', aunque algunos también lloraron" (Saúl Cascallar, compañero de militancia y de cárceles).

(*) El jovencito era Jacobo Amar, y la letra que le llevó a Pugliese pertenecía a M. R. Morales. El propio Jacobo Amar escribió a su vez tres temas que fueron musicalizados por Pugliese: "34 a comer", que era el número de presos en las tandas de los respectivos turnos de comida; "Parar la olla", en el que la letra refleja la miseria que debían atravesar sus respectivas familias, y "La pintada" que fue estrenado en 1955 en la cárcel de Villa Devoto en presencia de algunos familiares entre quienes estaba su hijo Norberto, que ese día cumplía ocho años. Es el "Cumpleaños" del poema que encabeza este artículo.

"Debuté el año en que acostumbrábamos a poner un clavel rojo arriba del piano. Era la época en que Pugliese estaba preso. Los primeros años en la orquesta fueron muy duros (...) En el '57 casi no tocó el piano. En las presentaciones había un reemplazante" (Ismael Spitalnik, bandoneonista)

"'La yumba' es la expresión total del maestro. Le pertenece en su totalidad, inclusive el arreglo. Creo que, si bien ya tenía éxitos en su haber, ese tango es el modelo de su escuela. Esa obra concentró toda la creatividad de Osvaldo y lo lanzó al camino del verdadero Pugliese" (Julián Plaza, bandoneonista)

"Aprendí que el tango es tan serio como la música de Bach" (...) "Era un purista de la armonía, y rechazaba cualquier arreglo que escapase a su estilo. Cada músico llevaba escrito su arreglo musical, lo atesoraba como si fuese un hijo y peleaba para que el Maestro lo incorporase al repertorio (...) 'Sí, sí –decía–, tendrá que ver con el estilo, pero yo no quiero tantas ideas juntas'. Osvaldo trababa de limpiar lo máximo posible la obra para que la melodía tuviese preponderancia" (Danilo Binelli, bandoneonista)

"Cuando murió su nieto, comenzó un proceso medio tristón que aumentó cuando también se fue Adriancito Guida. Ahí comenzaron a surgirle dolencias que antes no tenía" (...) "Rompió el abismo que existe entre la razón y el corazón" ( Alejandro Prevignano, bandoneonista)

"Osvaldo ha sido para mí mucho más que un músico que deleita. Fue un hombre francamente comprometido con él y con su tiempo. Guardo de él un recuerdo muy tierno" (Héctor Larrea, animador)

SUS VOCALISTAS

En la década del 40 fueron sus cantores Augusto Gauthier, Alberto Lago, Roberto Beltrán y Jorge Rubino. Solamente llegó a grabar, en 1943, Jorge Rubino. En ese año se incorporó a la orquesta Roberto Chanel (Alfredo Mazzochi). En 1945 Alberto Morán (Remo Andrés Domingo Recagno), y en 1949 irrumpe la voz recia de Jorge Vidal. En 1952 ingresó Juan Carlos Cobos ( Lorenzo Joaquín Pires) para compartir cartel después con Carlos Olmedo (Delmar Velázquez Childe), uruguayo, de Montevideo. En 1954 son reemplazados por Jorge Maciel (Carlos Pellegrini) y Miguel (Angel) Montero. Al tucumano Montero, y al solo efecto de una gira por China, lo sustituyó Carlos Guido (José Joaquín Ucha). Luego siguen Alfredo Belusi (Alfredo Belluschi) , Abel Cordoba (Abelardo González), Ricardo Medina (Domingo Marcelino Friera), María Graña, Gloria Díaz, Eduardo Espinosa y Adrián Guida.

SUS AMIGOS

"En las partidas de truco todo era mentira. Osvaldo era audaz, podía tener veintiuno que le cantaba falta envido igual. Uno le tenía respeto y dudaba que pudiese mentir, pero después nos dimos cuenta de que siempre cantaba sin nada. Echaba el quiero retruco y después nos enterábamos de que solo tenía tres cuatros " (César Racheff)

"Tenía la costumbre de que cuando ligaba el ancho de espadas se lo guardaba para el final. A veces había que ponerlo en la primera mano, pero no, él quería mostrarlo en la última para que tuviese más sabor la partida" (Luis Piñeiro)

"A veces alguien le decía 'maestro' y él decía : '¿Qué maestro? Yo soy un rasca, un rascaviruta'" (César Racheff)

"Pienso en Pugliese y me aparece la palabra cariño" (Gerardo Keselman, arquitecto)

"Podía hacer diez grados bajo cero o estar resfriado, que su helado no podía faltar" (Julio Rozemblum)

¡AL COLÓN! ¡AL COLÓN!

"La noche del 26 de diciembre de 1985 el arrabal entró en el Colón. Con la música y el corazón de Osvaldo Pugliese. El repertorio que interpretó esa noche había sido cuidadosamente elegido por Pugliese. Tenía que ser lo que fue: un paseo por la trayectoria de una orquesta que en esos momentos llevaba cuarenta y seis años de actividad ininterrumpida.
Arrancó (...) con 'Arrabal' (de José Pascual) y siguió con 'Los mareados' (Cadícamo y Cobián);' Después' (H.Gutiérrez y H.Manzi); 'Quinto Año' (Tavera y Tarantino); 'Chacabuqueando' (Roberto Alvarez); 'A Evaristo Carriego' (Eduardo Rovira);
'Melodía de Arrabal' (Gardel–Le Pera); 'Almagro' (Vicente San Lorenzo); 'Recuerdo' (Osvaldo Pugliese y Eduardo Moreno); 'Chiqué ' (Brignolo); 'Copacabana' (Julio De Caro); 'La canción de Buenos Aires' (Azucena Maizani); 'Contame una historia' (Eladia Blázquez y Mario Iaquinandi); 'Protocoleando' (Osvaldo Pugliese); 'Mala junta' (Julio De Caro y Pedro Láurenz); 'Milonga para Gardel' (Carlos Viván y Horacio Sanguinetti); 'Desde el alma' (Rosita Melo); 'La Yumba' (Osvaldo Pugliese); 'La mariposa' (PedroMaffia); 'Toda mi vida' (Aníbal Troilo y José María Contursi) y 'El encopao' (Osvaldo Pugliese).
(...) Esa noche del 26 de diciembre de 1985, Pugliese no llenó de público el Colón. El Colón se llenó de hinchas de Pugliese". (Eduardo Rafael, redactor de la revista "La Maga")

EL ADIÓS

"Una nochecita se las tomó. Dijo: 'Muchachos, yo llegué hasta aquí, ahora sigan ustedes. Alguna vez lo había anunciado. La cosa tenía que ser así, y fue.. No hubo drama. Fue un pasaje de su vida, nada más. Recién estaba por cumplir los 90 años. La juventud se le escapaba por la yema de los dedos que todos los días se empecinaba en ejercitar sobre las teclas del piano para que los chicos de la orquesta no lo sorprendieran con los 'dátiles' duros. Se fue.empilchado como para una milonga. Encanutado en el traje gris con el clavel en el ojal. Flaco y miope como siempre". (Eduardo Rafael, redactor de la revista "La Maga")
                                                                                                                                        Tino Diez
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