Dos breves y logrados poemas

From: Jolmash
Sent: Martes 22 de agosto de 2006    1:57
Hola; escribo desde México para preguntar si aún está activo el Taller Literario, y si puedo enviar lo que escribo para que me ayuden a corregirlo. Muchas gracias.
www.colectivomedusa.com

Estimado Jolmash:
Sigo teniendo en mi sitio el Taller literario, y precisamente en estas últimas semanas he recibido algunos poemas desde su país, México. Tengo allí una amiga, una señora que me envió un texto hace un par de años, y que ahora me escribe regularmente. Está en Nogales, Sonora.
Mi hijo mayor, que es docente de música, ha estado allí hace un año y medio, y volvió muy encantado de la gentileza de los mexicanos.
Puede usted enviarme algún material, poema, cuento, o el tipo de texto que usted escriba, y gustosamente lo revisaré y le propondré alguna corrección que requiera, o sugerencias para mejorar el estilo o la estructura de sus escritos.
Lo saludo cordialmente, y espero que vuelva a escribirme.
Conrado

Sent: Martes 22 de agosto de 2006 2:45
Muchas gracias, Conrado, me da mucho gusto saber de sus disponibilidad.
Actualmente tengo 28 años, estudié la Ingeniería en Sistemas Computacionales, y me dedico al desarrollo de sitios web y de aplicaciones para computadora. Con todo lo matemática y fría que es mi ocupación, me gusta el arte: escribir, componer música, tocar instrumentos. A los quince años me surgió la inquietud por escribir y por la música. Desde hace ya algun tiempo quiero perfeccionar mi manera de escribir (por no decir, simplemente, hacerlo bien, dado que perfeccionar es hacer mejor lo que ya se hace bien, que no es mi caso), sobre todo porque me llama mucho la atención escribir sonetos. He hecho algunos, descuadrados y muy mal, pero estoy practicando constantemente.
Ahora mismo no le envío ningún texto, sólo este extenso correo de presentación, pero en unos días más le envio algo.
De verdad estoy muy emocionado que conozca algo sobre México y que su hijo haya estado por aquí. Yo soy de Colima, que está aproximadamente a diez horas del Distrito Federal y a veinte horas de Nogales, Sonora, que, por cierto, he visitado e incluso llegué a vivir dos años en Sonora, más específicamente en Ciudad Obregón, aunque de allí a Nogales son aproximadamente siete y ocho horas. Bueno, no le quito más su tiempo, además, aquí ya son las 12:45 AM y es hora de dormir.¿En qué lugar de Argentina está usted? Yo tengo un amigo en Bs.As. y otro en Rosario.

Sent: Martes 22 de agosto de 2006    13:18
Hola, Conrado: Le envío dos pequeños textos, para empezar. Espero que me reciba algunos más, y un poco más extensos.
Yo escribo bajo el seudónimo "Der Jolmash" o "Jolmash", que significa "Cara de Mono" en lengua Tzotzil (que proviene del Maya) de la zona de los altos de Chiapas, México."Der" es "El" en Alemán. Vaya combinación, ¿no?
De Jolmash, el personaje, hay una historia que se llama "La cueva del deseo", que está en uno de los comunicados del Subcomandante Insurgente Marcos. Lo puede leer en www.ezln.org/documentos/1995/19950317a.es.htm, al final del comunicado.
Bueno, me dejo de tanta palabra inútil y procedo a enviarle mis dos pequeños textos. Por cierto, ¿cómo se los puede llamar? ¿poesia, o cómo? Otra cosa. Yo tenía entendido que el verso era el que rimaba, pero he estado leyendo y, no sé si entendí mal, ¿la rima es una cosa y el verso otra?

                   Desde el suelo
     Marchan los pies morenos en la noche fría,
     Se esconden dignos bajo la tierra húmeda,
     El llanto muerto alcanza el suelo,
     y desde él llega la madrugada.


                       A ciegas
     Abren los brazos mutilados su camino completo,
     recibe un cuerpo tibio la fría mirada,
     los brazos cierran, y sin atrapar, un hombro es almohada,
     da la espalda el camino y deja de verse el horizonte.


Muchas, muuuchas gracias.
                                                         Jolmash


Estimado Jolmash:
Es un hermoso estilo el de sus breves poemas. Los publico sin correcciones porque no las han requerido, de modo que los comentaré respondiendo al mismo tiempo a algunas de sus preguntas.

La verdadera poesía dice mucho más a la mente y al corazón del lector que lo que ha quedado plasmado en las palabras. Tiene el poder de crecer y desarrollarse en el ánimo de quien la lee, elevándolo a nuevos niveles de percepción de la realidad y de su belleza. Cuando esto no se logra, sólo se tiene un relato o una descripción prosaica, a la que se enmascara mediante los recursos formales de la métrica y la rima para intenar otorgarle algún vuelo poético..

Un campeón de esas simpáticas ramplonerías ha sido en Buenos Aires don Héctor Gagliardi. Siempre me han agradado sus evocaciones de la maestra, la colimba, el cartero, el almacén del barrio, y he leído casi todos sus libros: Versos de mi ciudad, Puñado de emociones, Por las calles del recuerdo, Esquinas de barrio. Pero esas humildes producciones no tienen nada que ver con la poesía. Pueden ser, a lo sumo, muestras de ingenio impregnadas de una sensibilidad que muchas veces se convierte en sensiblería.

Recuerdo cómo me sentí ofendido cuando escuché consideraciones semejantes en boca de mi profesora de literatura, en el bachillerato. Yo tenía quince años, vivía –y sigo viviendo– en los suburbios de Bahía Blanca, y me sentía expresado y representado en mis intuiciones de pibe de barrio por esa clase de "poemas". Ahora le estoy muy agradecido a la señora Beba Cenoz por haberme evitado el riesgo de permanecer satisfecho con esa vulgaridad, y sin mayores aspiraciones estéticas.

No estoy postulando que un poema para ser valioso deba emplear términos desusados, o ser difícil de entender. Tampoco se requiere necesariamente que cumpla con los cánones de la métrica, la rima o la estructura en estrofas: los versos populares a los que he aludido tienen todas esas características, pero esa cualidad no las redime de su bajo nivel literario.

No es poesía tampoco la producción de los así llamados "poetas repentistas" –los payadores–, ni las letras picarescas de las murgas, perfectamente medidas y rimadas, que se cantan sobre la música de "Se va el caimán": "Tu hermana me regaló/...".

Ernesto Sabato describe en Sobre héroes y tumbas a una horda quemando objetos religiosos en la noche del 16 de junio de 1955 –en lamentable respuesta al asesinato de civiles cometido ese mismo día por la aviación naval argentina, instigada en parte por la iglesia católica–. Los desaforados entonan estrofas como "A la chica de Gonzalez/ le gusta la banana/...". del tipo de las verdosas cuartetas que suelen cantarse en los asados cuando se han bebido algunas copas de más.

Sin duda algo mágico produce también en el ánimo el mero recurso de la rima, particularmente asociada con el ritmo del que ella misma forma parte. Lo prueban los cantitos del público de las tribunas deportivas, y los ingeniosos dísticos y cuartetas que se emplean en algunos juegos de barajas españolas como el "Truco" para responder a la invitación del contrincante o para anunciar que se poseen las cartas ganadoras. Por ejemplo, tres naipes del mismo palo integran una "flor", y el jugador que la posee lo dice y gana esa parte del juego:

–Envido.
–La flor lo ha jodido.

Otras veces se anuncia la suerte con una cuarteta, como ésta de resonancias patrióticas:

"Cuando Urquiza en Caá-Guazú
juntó a la correntinada,
estaba entre la muchachada
la FLOR de la juventud."

Como acotación final, volviendo a sus poemas, quería sugerirle que, si aun trabajando con perseverancia como usted dice, le resulta dificil lograr un buen soneto, considere si su don poético no podrá canalizarse mejor en producciones breves pero llenas de sentido como las que ha enviado para esta página: son dos joyitas construidas con imágenes y cenestesias que inducen en el lector un clima anímico original y nuevo. No mucho más que esto –o más bien nada menos– es lo que se pretende de un buen poema
                                                                                                                             Conrado De Lucia

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