De: Odalis
Fernández Barrientos
Enviado: Lunes
07 de Junio de 2010 04:36
Asunto: Texto para
revisar
Estimado
profesor:
Muchas
gracias por la revisión del texto anterior (Poesía
primaveral ) con la cual me siento complacida.
Profesor,
al leer su currículo
supe que es usted graduado en Filosofía, materia por la que siento gran
curiosidad y respeto y de la que tengo conocimientos muy básicos; pero
que en ciertos textos de los que escribo, creo que algunos principios filosóficos
me asisten.
Dichos textos casi siempre están dirigidos a la gente
joven, a niños, de ahí su sencillez; y al mismo tiempo trato que
resuman una pregunta interior o manifiesta con asomos de la lógica y
la razón. Digo todo esto desde mi más modesto razonamiento.
Ejemplo es el siguiente texto que le envío y que usted puede revisar
desde todos los ángulos, incluyendo el filosófico. En mi opinión,
la pregunta: ¿Qué es lo primario, el ser o el pensar?, está
presente en muchos sucesos cotidianos, tanto en la naturaleza, en la sociedad,
así como en el pensamiento. Gracias por su atención.
Mucha
salud y suerte para usted y el colectivo de trabajo.
Saludos
fraternales,
Odalis
Fernández Barrientos
|
Filosofía
marinera |
|
________________________________________________
Estimada Odalis:
Su poemita es, como usted lo dice, un buen ejemplo de texto
sencillo. Es oportuno aclarar que "texto sencillo" no significa "texto
trivial", sino "texto adaptado a las personas a quien va dirigido",
en este caso la
gente joven y, en particular, los niños.
El
prócer cubano José Martí de quien la doctora Odalis
Fernández Barrientos es compatriota fue el primer latinoamericano
que fundó, en 1889, una revista para niños: "La
edad de oro", que además del propósito de entretenerlos
y de atraerlos a la lectura, fue un excelente recurso didáctico para
enseñarles toda clase de conocimientos y valores. "La edad de oro"
tenía la apariencia de un periódico de formato pequeño,
con mucho texto para leer.
El material escrito requiere un proceso incial de lectura
decodificación, y estimula luego la
reflexión discursiva y la imaginación creadora del lector. En
consecuencia, es de importancia fundamental proseguir desarrollando las capacidades
tanto intelectuales como morales de la infancia a través de materiales
literarios atrayentes como el poemita "Filosofía marinera".
Sería interesante agruparlo con otros textos semejantes en forma de libro.
En cuanto a la cuestión que usted menciona sobre
la preeminencia del ser sobre el pensar o viceversa, la ontología
antepone clásicamente al ser susceptible de ser pensado, abstraído
en sus rasgos particulares, generalizado, y comunicado por medio del lenguaje
al pensar. En el plano de conocimiento esto significa que el ser de los entes
rige el pensar acerca de ellos, concepción que se denomina realismo moderado.
Por su parte, el idealismo afirma que el ser existe sólo en tanto que
pensado, es decir, que no habría realidad sin un sujeto pensante.
Como síntesis, puede afirmarse que en todo acto de
conocimiento la existencia del sujeto cognoscente y del objeto conocido se implican
recíprocamente, lo que supone tanto la realidad del ser como la del pensar
acerca del ser. Es tan real el azul que su poemita ilustra con bellas imágenes,
como la idea el concepto de lo azul, que ha motivado la pregunta
del marinero.
La saludo cordialmente.
Conrado
___________________________
Apostilla:
Sobre la literatura infantil y los juegos electrónicos
En la Argentina existió desde 1919 una sobresaliente
revista infantil: "Billiken", fundada por el gran pedagogo uruguayo
Constancio C. Vigil. Se distribuía
en varios países de habla hispana, y su tirada llegó a niveles
jamás superados por esa clase de publicaciones: 340.000 ejemplares semanales
en 1950 (en 2002 había descendido a menos de 27.000).
Durante varias décadas su contenido fue excelente,
desde la calidad gráfica de su presentación hasta los textos referidos
a temas escolares, históricos, científicos y religiosos, siempre
adaptados a una niñez a la que se estimulaba a desarrollar los valores
universales del amor a la patria, a la familia, al trabajo y al estudio.
"Billiken", al igual que la revista fundada por Martí,
contenía material que interesaba tanto a los niños más
pequeños con cuentos, fábulas y excelentes ilustraciones
como a los escolares mayorcitos, que encontraban toda clase de textos que apoyaban
a lo largo del año los contenidos que se impartían en la escuela;
además de novelas de aventuras por entregas, sin ilustraciones, que interesaban
también a los adultos: "La tierra olvidada", "El submarino
pirata", El cazador de fieras"
Fallecido su fundador en la década de 1950, Billiken fue
declinando hasta convertirse en una revista meramente comercial. Su calidad
estética empeoró tanto como la sus textos, cada vez más
superficiales, y hasta vulgares, acompañados con ilustraciones efectistas
y estridentes.
El afán de lucro del capitalismo ha contaminado también
el ámbito de la niñez, a la que deberían ofrecerse los
mejores y más dignos productos de cada cultura. En cambio se considera
a los niños como meros consumidores, y una publicidad engañosa
abusa de su innata confianza y su inocente credulidad, para proponerles y hasta
para imponerles sutilmente la adquisición de toda clase de artefactos
que supuestamente "los harán felices".
Los niños no son realmente felices cuando se les proponen
entretenimientos de resultados previsibles y estandarizados como los de los
juegos electrónicos actuales. En realidad se sienten tan sólo
confortablemente aturdidos por la pasividad y la parodia de actividad lúdica
a la que se ven reducidos por las "consolas" y demás juguetes
electrónicos.
La lectura de textos adecuados a sus intereses y adaptados
a su edad estimula en cambio el despliegue de su capacidad inventiva y su imaginación.
Cuando un niño lee Los tigres de la Malasia de Salgari o De
la Tierra a la Luna de Verne, se siente motivado para improvisarse un turbante
con una bufanda vieja, y un kriss con una regla mellada. Ahora es Sandokan,
y se pone a jugar con su hermano, que hace de Yánez. O entreambos juntan
unas sillas de la cocina, las cubren con una frazada en desuso, y se instalan
en su nave espacial, equipada con instrumentos para controlar la marcha del
viaje y para comunicarse con la lejana base de la Tierra.
En cambio un niño que suma puntos apretando botones para hundir praos
enemigos en una Malasia abstracta, o derriba naves espaciales sin conocer siquiera
el nombre de los planetas del Sistema Solar, ve limitada su actividad a obtener
un número más alto que la vez anterior. En eso consiste todo el
entretenimiento.
Inmersos como lo estamos en la así llamada "epoca
técnica", es incuestionablemente sensato aprovechar todo lo que
ofrece la ciencia aplicada para que la vida humana sea menos esforzada y más
rica en posibilidades. Pero también debe ser salvaguardada su dignidad
evitando caer en el tecnicismo, que propone como valores superiores la
mera utilidad y funcionalidad, que proveen a las necesidades materiales del
hombre pero dejan de lado sus necesidades específicamente humanas.
Una profunda reflexión sobre este tema puede leerse
en el
libro del filósofo argentino cordobés Alberto Caturelli
La filosofía (Madrid, Gredos, 1966, 578 p.), Capítulo
XV,
"La técnica", pp. 251-265.