Sent: Domingo 30 de mayo de 2004
Seudónimo: Diego
Ciudad: Bahía Blanca
País: Argentina
Comienzo este mensaje con un cordial saludo hacia usted y su esposa, felicitándolo además
por la excelencia de su programa.
Soy estudiante de Abogacía y le envío este mensaje a fin de hacerle llegar una pequeña reflexión sobre uno
de los varios y conflictivos temas que aquejan a nuestra sociedad y obtener su particular punto de vista de ello marcando los errores en que seguramente incurriré.
Esto no concluye el tema solo es una presentación del mismo para poner a su consideración y lograr con sus
críticas perfeccionar en cuanto sea posible el tema, puliendo ciertos aspectos o variando la perspectiva de otros.
Espero no aburrirlo con el mensaje y para finalizar querría expresarle mi interés, habida cuenta de su taller de corrección de textos, de que corrigiera mis errores de producción ya que la carrera que curso va ha exigirme y será fundamental para el éxito de mis peticiones jurisdiccionales una correcta y clara confección de escritos.
Profesor desde ya le agradezco por su tiempo y por el aporte que noche a noche nos hace desde su programa.
Tenga usted un buen día. Adiós.

Estimado Diego:
Solía decir Azorín -José Martínez Ruiz- que escribir era fácil, y que lo difícil era "limpiar" el texto. Coincido con
esa afirmación, que comparten por otra parte todos los que intentan enseñar la compleja habilidad de poner por escrito ordenada y claramente las propias ideas y sentimientos.
Para que la corrección realizada resulte útil a sus propósitos, le propongo que imprima ambas versiones,
la original y la corregida, y coteje luego detenidamente cada párrafo para interpretar el sentido de las modificaciones y supresiones efectuadas.
Lo saludo cordialmente.
Conrado

                            El problema de la inseguridad
Texto original:

Mucho se habla hoy sobre el "problema de la inseguridad"; aunque nadie diga exactamente de que está hablando al referirse a ello, así la situación en que se encuentra el sujeto que ha ingresado en el mundo laboral sin hallar un empleo con el que pueda obtener lo necesario para su mantenimiento y el de su familia es una situación de inseguridad; también el que actualmente cuenta con un empleo debido a la precariedad que como característica tienen la mayoría de los trabajos en nuestro País genera también una situación de inseguridad, estas entre otros muchos ejemplos que podrían darse al respecto pero a ninguna de estas situaciones parecen estar refiriéndose quienes hablan de la inseguridad. El tema de la inseguridad que está actualmente en boga está siempre ligado con algún ilícito del que alguien ha sido víctima y con el cual el resto de la ve o siente amenazada su seguridad. Así concretamente la víctima ha visto afectada con el ilícito sufrido un derecho suyo, en tanto el resto de la comunidad ve, con lo acontecido a su vecino, lesionado su sentimiento de seguridad, su sensación de estar a resguardo del accionar de aquellos que han elegido el camino por fuera de la ley.
Ahora bien muchos son los factores que inciden en la lesión de ese sentimiento de seguridad, aunque ninguno quizás tan importante como el que emerge de saber que aquellos a quienes se ha encargado de algún modo la tarea de procurarnos seguridad, eliminando o disminuyendo las situaciones que la afectan resultan ser muchas veces (no siempre, ni siempre son ellos) los autores de esas situaciones o quienes las permiten o alientan o encubren o tienen algún tipo de participación ya sea por acción o por omisión, y aunque en este tema son varios los intervinientes, es decir en la tarea de perseguir los delitos, quiero aquí referirme particularmente a la policía. Tenemos conocimiento de un buen número de sucesos en que miembros de la fuerza policial (no me refiero a la Policía como institución sino a algunos de sus integrantes) han tenido activa participación en ellos, otros no menores en que han participado indirectamente ya sea brindando información que facilite el accionar de un tercero, ya sea no haciendo lo que deben o cómo deben facilitando de este modo que determinado hecho quede sin castigo para sus autores, y esto sin olvidar los sucesos con el personal carcelario en que se dijo permitirían la salida de internos para cometer ilícitos. Pero ¿Porqué aquellos que optan por una profesión de servicio a la comunidad terminan haciendo lo contrario de aquello a que se comprometieron cuando ingresaron en ella? Este es el punto sobre el que brevemente me propongo reflexionar y tratar de dar alguna explicación quizás errónea pero si ello es así será un avance, al menos la nómina de posibilidades se habrá reducido. Muchas de las cuestiones de la humanidad suelen, mutatis mutandis, mantenerse a lo largo de su historia y la de hoy creo no es diferente a la que ya advirtió en el siglo XVI de la era de Nuestro Señor uno de los mas grandes observadores políticos de todos los tiempos, me refiero claro a Nicolás Maquiavelo. En su obra "El Príncipe" advierte en el "capítulo" XII sobre los inconvenientes que traería a un principado el tenerlo asentado sobre ejércitos mercenarios, no voy aquí a hacer un análisi de ésta obra sino simplemente preguntarme si lo que ahí refiere Maquiavelo no es en parte la explicación de lo que sucede con nuestra fuerza policial, (recordemos además los últimos comunicados del estdo provincial en el que se hacía un llamado a la comunidad para integrar la fuerza) en un país con escasa oferta laboral y grandes necesidades de su población el ingreso a la policía brinda una oportunidad de trabajo seguro y obra social con un mínimo esfuerzo para su ingreso, pero con total ausencia de vocación por la tarea que se va a realizar (esto no alcanza a todos los miembros una generalización aquí sería siempre falsa), sin sentir verdaderamente el servir a nuestro prójimo y brindarse a esa tarea, así como el principal móvil ha sido el obtener un trabajo es decir una remuneración pocos obstáculos se opondrán a que ese sujeto deje de lado su servicio y opte por hacer algo que le brinde mayor rédito, o bien no tiene mayor motivación para cumplir con su deber adecuadamente.
Las soluciones a este problema no parecen ser sencillas aunque no tengo del todo claro cuáles podrían ser ya que su raíz (la del problema) no parece ser exclusivamente legislativo interfiriendo también allí cuestiones culturales.
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Sugerencias:

Conviene presentar el tema de la manera más directa posible, para interesar al lector desde
el comienzo y facilitar la lectura. Esto requiere eliminar redundancias y simplificar la sintaxis.
El texto resulta más ágil y fácil de comprender espaciando los párrafos y reduciendo e incluso suprimiendo aquellos que no añaden conceptos significativos.

Texto corregido:

                            El problema de la inseguridad

En la actualidad se habla mucho sobre el "problema de la inseguridad" pero nadie especifica con precisión a qué se está refiriendo, ya que la inseguridad reviste distintas formas: Así, quien tiene un empleo en condiciones precarias, o con una remuneración insuficiente para sus necesidades, está en una situación de inseguridad. Sin embargo, quienes hablan de inseguridad no suelen referirse a estas situaciones, sino a delitos de lo que han sido víctimas otras personas, pero que son percibidos como una amenaza a la propia seguridad.

Uno de los factores más importantes que lesionan el sentimiento de seguridad es el conocimiento de que aquellos a quienes se ha encomendado la misión de eliminar o al menos disminuir el número de situaciones que afectan la seguridad, resultan ser muchas veces sus autores, o quienes las permiten, las facilitan, las encubren o tienen algún tipo de participación en ellas por acción u omisión. Y esto sin olvidar los casos en que el personal carcelario habría permitido la salida de internos para cometer delitos.

Pero, ¿por qué aquellos que optan por una profesión de servicio a la comunidad terminan haciendo lo contrario de aquello a lo que se comprometieron cuando ingresaron en ella?

Muchas de las cuestiones humanas suelen, mutatis mutandis, repetirse a lo largo de la historia, y lo que acontece hoy no es diferente a lo que ya advirtió en el siglo XVI uno de los más grandes observadores políticos de todos los tiempos, Nicolás Maquiavelo. En el capítulo XII de su obra El Príncipe previene sobre los inconvenientes que traería a un principado el tenerlo asentado sobre ejércitos mercenarios.

Esta advertencia de Maquiavelo puede aplicarse a lo que sucede cuando el estado provincial hace llamamientos a la comunidad para integrar la fuerza policial: En un país con escasa oferta y gran demanda de puestos de trabajo, el ingreso a la policía brinda un empleo seguro y una cobertura social. Por otra parte, como los requisitos para el ingreso son mínimos, se corre el riesgo de que exista una total ausencia de vocación por la tarea que se deberá realizar.

Cuando el principal móvil para ingresar a la policía ha sido el de obtener una remuneración, no se tiene suficiente motivación para cumplir con los deberes del servicio, y pocos obstáculos se oponen a que el sujeto los deje de lado y opte por hacer otra cosa que le brinde mayor rédito.

El problema de la inseguridad no parece por consiguiente poder solucionarse tan sólo con medidas legislativas, sino que involucra también cuestiones culturales.                                                         _____________

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