De: María Agustina
G.
Enviado: Miércoles 5 de marzo de 2008 10:00
Miércoles 5 de Marzo de 2008 15:33
Sr. Conrado:
Me parece muy buena esta página y la oportunidad que se nos brinda a
los autodidactas para aprender las reglas poéticas.
Agradezco su gentileza; soy sólo licenciada en psicología, me
encanta la literatura, la música y la pintura que realizo
en forma digital pero en toda arte soy autodidacta.
Agradecida una vez más,
Agus
Ejercicio
1: Pastiche sobre un párrafo de La resistencia de
Ernesto Sabato.
Versión original:
Belleza
Solo un recuerdo de los cuadros
silenciosos de Millet
Placer
Ni aún el mate compartido
ni el café
Vínculos
En familia de regreso..
los amigos se han fundido y transformado
en pixeles de TV
¡Qué buen vino!
¡Qué buen guiso!
¡Caldo humeante!
No se siente, no se goza ni comparte
zapping...zapping...noche fría,
entregada... al producto invisible
al trabajo alienante y al estrés.
Agus
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Versión corregida:
Belleza:
Sólo un recuerdo de los cuadros
silenciosos de Millet.
Placer:
Ni aún el mate compartido,
ni el café.
Vínculos:
En familia, de regreso,
los amigos se han fundido y transformado
en pixeles de TV.
¡Qué buen vino!
¡Qué buen guiso!
¡Caldo humeante!
No se siente, no se goza ni comparte.
Zapping... zapping...
Noche fría,
entregada al producto invisible,
al trabajo alienante y al estrés.
Agus
Estimada Agustina:
Lo mejor que puede lograrse a partir de un ejercicio de pastiche
es producir un texto valioso por sí mismo, emancipado de su matriz originaria.
Usted lo ha conseguido con este poema, en el que perduran reminiscencias de
lo escrito por Sabato, pero con una nueva forma el ritmo poético
que le confiere incuestionable originalidad.
Por
otra parte, la calidad de su trabajo merece una prolija corrección de
sus aspectos formales, ya que por más que abunden los "talleres"
en los que en vez de habilidad literaria se cultiva solamente la vanidad de
sus participantes, un taller literario debe ser una oportunidad para aprender
a escribir mejor.
Correcciones
La puntuación
de su poema puede resultar más correcta si se indican con dos puntos
(.) los términos que anuncian su desarrollo en los versos que los siguen.
Pueden también incluirse comas y puntos en los lugares en
que corresponde, ya que la separación en versos señala el ritmo
que debe regir su lectura pero no reemplaza a los signos de puntuación.
La única
dificultad técnica que podría superarse cambiando algunos
términos son los dos hiatos en el anteúltimo verso, y el
hiato en el último, requeridos por el ritmo que establecen los versos
anteriores:
Al hablar empleamos sinalefas, de modo que el anteúltimo verso se pronuncia
así:
en-tre-gá-dal-pro-dúc-toin-vi-sí-ble (10
sílabas: "tatatáta tatáta tatáta").
Pero el ritmo impuesto por los versos anteriores del poema requiere dos hiatos:
en-tre-gá-da al-pro-dúc-to in-vi-sí-ble (12
sílabas: "tatatáta tatatáta tatatáta")
Del mismo modo, el último verso se leería, en una prosa:
al-tra-bá-joa-lie-nán-tey-al-es-trés. (10 sílabas:
"tatatáta tatáta tatatá").
pero el escandido requiere un hiato:
al-tra-bá-jo a-lie-nán-tey-al-es-trés (11 sílabas:
"tatatáta tatatáta tatatá).
Y un poco de cancionística
Observe, de paso aunque se
trata de preceptiva cancionística y no poética, cómo
la terminación aguda de las dos estrofas del poema facilita convertirlo
en letra de una canción: La primera frase musical cerraría con
"en pixeles/ de tevé", y la segunda remataría con "al
trabajo/ alienante/ y al estrés". (Usted ha escrito, correctamente,
el plural del neologismo "píxel", como
"pixeles", y no como la horrible e incorrecta esdrújula
"píxeles").
También el cambio de ritmo
de la segunda estrofa la hace particularmente apta para ponerle música,
ya que sus tres primeros versos ("¡Qué buen vino!/ ¡Qué
buen guiso!/ ¡Caldo humeante!") proponen logos (formas melódicas)
diferentes, que luego se resuelven volviendo a los de la primera estrofa, como
es habitual en la melodía de las canciones.
Conrado
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