Tres
poemas de una cubana residente en Montevideo
De: Belquis
Masó (Montevideo, Uruguay)
Enviado: Viernes 03 de Julio de 2009 08:26
Asunto: Poemas
Estimado Conrado:
Una vez más, apelando a su generosidad y a su atinado juicio crítico,
le envío unos poemas míos para oír de usted una crítica
honesta.
Saludos a Nora, y les comento que los domingos oigo "Terapia Tanguera"
por Internet. Me pareció un programa hecho con seriedad y conocimientos.
Saludos cordiales,
Belquis
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Ausencia
No
sé por qué fue esa noche y no otra.
Si la luz de la luna y un piano
te nombraron distante,
como se nombra un recuerdo.
Tal vez la magia de tu vida
hizo conjunciones y truenos.
Yo estaba tranquila, sabiéndote lejos,
feliz con tu alquimia y tus tiernos miedos.
Estremeciste mi esencia
y te fue a buscar como pájaro en vuelo.
No encontró nada, sólo silencio.
Silencio que me sigue acompañando
hasta que a mí llegue un próximo sueño.
Belquis
Masó
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Ausencia
No
sé por qué fue esa noche, y no otra.
Si la luz de la luna y un piano
te nombraron, distante,
como se nombra un recuerdo.
Tal vez la magia de tu vida
hizo conjunciones y truenos.
Yo estaba tranquila, sabiéndote lejos,
feliz con tu alquimia y tus tiernos miedos.
Estremeciste mi esencia
y te fue a buscar como pájaro en vuelo.
No encontró nada, sólo silencio;
silencio que me sigue acompañando
hasta que llegue a mí el próximo sueño.
Belquis
Masó
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En lo formal sólo pueden proponerse cambios
en la puntuación y en el orden de algún término. Por
lo demás, el poema consigue eficazmente introducir al lector en el
clima anímico anunciado por su título.
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Noche
A complicidad me llamas
cuando las dos hacemos del tormento
más tormento, y de la alegría desasosiego.
Los fantasmas no faltan;
los acariciamos en silencio
para encerrarlos en nuestro círculo de misterio.
La vigía es la fuente de nuestros pensamientos;
se presenta ella sola como día de invierno.
Nos miente, y a las estrellas y a la luna
las pone como pretexto.
Y tú me dices:
no me dejes sola, le tengo miedo al sueño.
Entonces sucumbo en tu seno.
Cierro los ojos y veo manos y caras
que suspenden mi cuerpo
y se llevan de a poco mi aliento.
Belquis
Masó
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Un poema formalmente impecable. Su tema, que evoca
a Las flores del mal de Charles Baudelaire, puede resultar aún
hoy un tanto escabroso para algunas personas.
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Arrurú
negrito
Arrurú negrito
que ya viene el ñañigo.
Que pa' parecer angelito
ñañigo se pone el ñangué.
Dale duérmete negrito.
Porqué, porqué
sino mañana te dirán:
negro ñatico.
Lloradera has hecho
tu negrito pa' dormir
na' ma' que un poquito.
Deja el lloriqueo
y duerme negrito
pa' que la bolsa
del negro loco
no te lleve en su lomo.
¿Qué va a pasá
negrito llorón?
La chicha no va a tomá
y un changüi en la
choza se va a armá.
Negrito, queda tú
tranquilito pa' que
tú sea el angelito.
Belquis
Masó
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Arrurú,
negrito
Arrurú, negrito
que ya viene el ñañigo.
Que pa' parecer angelito
ñañigo se pone el ñangué.
Dale, duérmete, negrito.
Porque, porque
sino mañana te dirán:
negro ñatico.
Lloradera has hecho
tú, negrito, pa' dormir
na' ma' que un poquito.
Deja el lloriqueo
y duerme, negrito,
pa' que la bolsa
del negro loco
no te lleve en su lomo.
¿Qué va a pasá,
negrito llorón?
La chicha no va a tomá
y un changüi en la
choza se va a armá.
Negrito, queda tú
tranquilito, pa' que
tú sea el angelito.
Belquis
Masó
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Precioso
poemita, lleno de ternura femenina y de gracia cubana, con reminiscencias
de "Canto para dormir a un negrito",
de un compatriota de Belquis, el poeta cubano Emilio Ballagas:
Dórmiti
mi nengre,
dórmiti ningrito.
Caimito y merengue,
merengue y caimito.
Dómiti mi
nengre,
mi nengre bonito.
¡Diente de merengue,
bemba de caimito!
Cuando tu sia glandi
vá a sé bosiador...
Nengre de mi vida,
nengre de mi amor...
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