From: "Pucho"
Sent: miércoles, 23 de agosto
de 2006 15:30
Estimado Conrado: Revisando papeles encontré estos versos que
escribí hace unos años, cuetionándolo todo. Se los envío
para su consideración y corrección. Gracias,
Pucho
Estimado
"Pucho":
Me parece que su poema tiene un contenido valioso, y que
vale la pena pulirlo.
| Porqué?
Porqué en este mundo, en esta tierra, porqué en este tiempo, porqué hoy, porqué ésta, mi mente, ésta mi alma, porqué éste, mi cuerpo, porqué yo...? Porqué estos miedos los que temo? porqué la finitud, y después yo? que cambiará la muerte cuando llegue? y al hundirme en su manto seré yo? Qué será de mis ansias, lo que pienso? al morirme perecerá también mi amor? el milagro de la carne creó hijos, se esfumarán también al irme yo? Estas dudas porqué tanto me agitan? de ser o no ser porqué el temor? porque esa vaguedad inescrutable? porque la realidad de este dolor? Y llegará el olvido. El tiempo lo instalará en el corazón por siempre de aquellos que me quieren y ya nunca, volverá a sentirme como hoy... Y mi voz, mis palabras, mis silencios, mis risas, mis caricias, mi ilusión, mis lágrimas, mis besos, mis nostalgias, mis ideas, mis versos, mi dolor...? Porqué en este mundo, en esta tierra, porqué en este tiempo, porqué hoy, porqué ésta, mi mente, ésta mi alma, porqué éste, mi cuerpo, porqué yo...? |
Una primera revisión: |
Se
han agregado los signos de apertura de interrogación, necesarios en español.
La expresión "por qué", tanto si la pregunta es indirecta
"Quiero saber por qué no viniste." o directa: "¿Por
qué no viniste?" va separada y con acento. En ambos casos la respuesta
es siempre "porque", unido y sin acento. En cambio, lleva acento el
sustantivo "porqué": "Dime el porqué de tu ausencia".
El tema está bien tratado, tanto en su enfoque como en su desarrollo. La clase de preguntas que lo componen se suelen denominar, tanto en poética como en oratoria, "retóricas" porque quien las formula, o ya conoce las respuestas, o sabe que carecen de respuesta, pero las utiliza para expresar afectos, emociones o estados de ánimo o para exhortar a la acción o a la reflexión, como en los discursos políticos. Un ejemplo clásico son las "Coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre", que proponen una serie de interrogantes análogos a los que usted formula en su poema.
La puntuación, como siempre, es un aspecto bastante subjetivo, y una coma
puede reemplazarse por un punto y coma si el autor entiende que el pensamiento
anterior está en cierto modo concluido y se inicia uno nuevo. O inclusive
se puede probar cómo queda un punto y seguido y volver a comenzar con mayúscula.
Su sentido del ritmo lo ha llevado correctamente, "Pucho",
a omitir la coma en el sexto verso de la primera estrofa: "ésta mi
alma". La regla gramatical extrema prescribiría: "¿Por
qué ésta, mi mente, / ésta, mi alma," pero la prosodia
el ritmo de la pronunciación quedaría innecesariamente
interrumpido. Fluye mejor como lo puso usted: "¿por qué ésta,
mi mente, ésta mi alma..." con lo que se mantiene el ritmo implícito
de versos endecasílabos ("ta tá ta ta ta tá
ta ta ta tá ta") de toda la estrofa. (Con la coma se crearía
una sílaba de más: "Esta, mi alma" suena "tá
ta ta tá ta").
En el tercer verso
de la cuarta estrofa, "De ser o no ser", al repetir el "de"
no se altera el sentido y en cambio mejora el ritmo porque se completa el endecasílabo:
"Estas
dudas, ¿por qué tanto me agitan?
De ser o de no ser, ¿por
qué el temor?..."
Otro aspecto que se
podría considerar, a partir del análisis anterior que toma a los
versos como endecasílabos, es ensayar cómo quedaría el poema
presentándolo realmente en versos de once sílabas. Surgen algunas
dificultades nuevas que hay que resolver, pero dejo a su criterio el modo hacerlo,
porque tienen que ver más con el contenido que con la forma correcta:
¿Por
qué...?
¿Por qué en
este mundo, en esta tierra,
por qué en este tiempo, por qué hoy;
por
qué ésta, mi mente, ésta mi alma,
por qué éste,
mi cuerpo, por qué yo...?
¿Por qué
estos miedos, los que temo? (Aquí
habría que agregar dos sílabas)
¿por qué la
finitud, y después yo?
qué cambiará la muerte cuando llegue?
y al hundirme en su manto, ¿seré yo?
¿Qué
será de mis ansias, lo que pienso? (Alternativa:
"¿Qué será de mi ser, de lo que pienso?"
¿al
morirme perecerá también mi amor?
Cambia un poco el sentido, pero mejora el ritmo)
El milagro de la carne
creó hijos;
¿se esfumarán también al irme yo?
Estas
dudas ¿por qué tanto me agitan?
De ser o de no ser, ¿por
qué el temor?
¿por qué esa vaguedad inescrutable,
por
qué la realidad de este dolor?
Y llegará
el olvido; al fin el tiempo (Toda
esta estrofa está modificada para
por siempre lo pondrá
en el corazón enderezar
su sintaxis y mejorar el ritmo,
de aquellos que me quieren, y ya nunca
pero queda a su
cargo trabajarla mejor.)
volveré a sentirme como hoy...
¿Y
mi voz, mis palabras, mis silencios,
mis risas, mis caricias, mi ilusión,
mis
lágrimas, mis besos, mis nostalgias,
mis ideas, mis versos, mi dolor...?
¿Por
qué en este mundo, en esta tierra, (Aunque
esta estrofa es similar a la primera, la pregunta final,
por qué
en este tiempo, por qué hoy, separada
del resto de la estrofa y puesta en un verso aparte
porqué ésta,
mi mente, ésta mi alma, una
especie de "pie quebrado" sirve como remate
por qué
éste, mi cuerpo...? para
enfatizar y sintetizar el sentido de todo el poema.)
¿Por qué
yo...?
___________________________
From:
"Pucho"
Sent: Martes 17 de octubre de 2006 14:52
Estimado Conrado:
Le envío el poema en versos endecasílabos,
agradeciéndole sus correcciones y sugerencias para
bruñir formal
y gramaticalmente este osado acercamiento mío a las "Coplas de Jorge
Manrique..".
Fueron de mucha utilidad sus indicaciones y me dieron oportunidad
de modificar algunos conceptos
demasiados ambiguos, para la conformación
actual.
Por supuesto quedo al aguardo de sus comentarios y lo saludo fraternalemente
Pucho
¿Por
qué...?
¿Por
qué en este mundo, en esta tierra,
por
qué en este tiempo, por qué hoy;
por
qué ésta, mi mente, ésta mi alma,
por
qué éste, mi cuerpo, por qué yo...?
¿Por
qué estos fantasmas que me aterran?
¿por
qué la finitud, y después yo?
¿qué
cambiará la muerte cuando llegue?
y
al hundirme en su manto, ¿seré yo?
¿Qué
será de mi ser, de lo que pienso?
¿al
morirme perecerá también mi amor?
El
milagro de la carne creó hijos;
¿soportarán
la orfandad, al irme yo?
Estas
dudas ¿por qué tanto me agitan?
De
ser o de no ser, ¿por qué el temor?
¿por
qué esa vaguedad inescrutable,
por
qué la realidad de este dolor?
Y
llegará el olvido; al fin el tiempo
por
siempre lo pondrá en el corazón
de
aquella que me quiso, donde nunca
volverá
a palpitar aquel amor...
¿Y
mi voz, mis palabras, mis silencios,
mis
risas, mis caricias, mi ilusión,
mis
lágrimas, mis besos, mis nostalgias,
mis
ideas, mis versos, mi dolor...?
¿Por
qué en este mundo, en esta tierra,
por
qué en este tiempo, por qué hoy,
porqué
ésta, mi mente, ésta mi alma,
por
qué éste, mi cuerpo...?
¿Por
qué yo...?