De: Lilas
P
Enviado: Domingo 19 de abril de 2009 20:57
SEVERIDAD (Original)
Me enamoré de un hombre .
Que se creía Dios.
- Soy severo- decía .
¿Qué es Severidad?
Quizás el tono grave
de mi alma el lunes
la belleza de tundras y salitres
las estepas,
o la pasión de emociones contenidas
Severidad no es castigo,
ni prisión de pájaro enjaulado.
Menos aún, materia de melancolías.
Severidad no es quietud
Es vestidura.
Esperaba al hombre que
se decía severo
en Estocolmo
Con esa fiebre
Del torturado por el torturador.
Como un perro de ojos amarillos
Que olfatea su suerte cada tarde.
Lilas P
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Correcciones y sugerencias
La Academia Española no incluye los títulos de poemas o de cuentos
entre las palabras enteras que pueden escribirse en letras mayúsculas.
En estos títulos conviene utilizar solamente la letra mayúscula
inicial, por un criterio de sencillez formal análogo al que sugiere,
por ejemplo, no utilizar tipografías poco comunes y no justificar ni
centrar las líneas.
La
raya de diálogo (Alt+0150) debe ir pegada a la primera y a la última
palabra del período que enmarca.
La
letra inicial de cada verso debe ser mayúscula solamente cuando lo requiere
la sintaxis.
Incluir los signos de puntuación adecuados facilita
la lectura y realza la calidad del texto.
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Severidad
(Corregido)
Me enamoré de un hombre
que se creía Dios.
Soy severo decía.
¿Qué
es Severidad?
Quizás el tono grave
de mi alma el lunes;
la belleza de tundras y salitres,
las estepas,
o la pasión de emociones contenidas.
Severidad
no es castigo,
ni prisión de pájaro enjaulado.
Menos aún, materia de melancolías.
Severidad
no es quietud.
Es vestidura.
............................................
Esperaba al
hombre que se decía severo
en Estocolmo.
Con esa fiebre
del torturado por el torturador.
Como un perro
de ojos amarillos
que olfatea su suerte cada tarde.
Lilas
P
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Comentario
El
tono general, y algunos versos en particular, pueden relacionarse con el así
llamado "Síndrome
de Estocolmo". No es algo casual: La autora es psicóloga clínica, experta
en violencia de género y coordinadora del área de Psicopatología de la Fundación
Alicia Moreau de Justo.
Formalmente, el ritmo del poema va cambiando y ajustándose
tanto al contenido como a la extensión de cada estrofa:
Los tres primeros versos presentan con eficacia la situación
o contexto del poema.
La segunda estrofa tiene un nuevo ritmo: Se pregunta, pero
también describe con rápidas pinceladas la relación vivida.
Luego vienen dos respuestas al interrogante planteado al comienzo,
con un escandido de sílabas adecuado al pensamiento que enuncia cada
uno de ellos..
En los últimos versos aparece el drama, y las imágenes
hacen que el lector participe de la obsesión de la protagonista: Es
un perro que mira a su verdugo con ojos de sometimiento, y trata de anticiparse
al padecimiento cotidiano.
El tiempo pretérito proporciona el alivio de sugerir
que la protagonista ha conseguido liberarse y ahora puede referirnos poéticamente
su pasado sufrimiento.
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