Sent: Lunes 26 de Mayo de 2003 09:10
   Seudónimo: Mercedes
(Sin título)

Este texto responde a la propuesta del ejercicio Nº 1 de nuestro taller: Recrear de manera personal
un fragmento de La resistencia de Ernesto Sabato.

Nos levantamos a la mañana casi llegando tarde, sin tiempo para el desayuno, sin tiempo para planear lo que nos gustaría que ese día nos dé, sin tiempo para decir buen día.
Al volver del trabajo, a nuestros hogares, para compartir con familiares o amigos, para volver a la calma, para que en torno a esa cena se pueda dar un ambiente de fraternidad, el tele se entromete y no somos capaces de apagarlo, porque a veces es más fácil escuchar que hablar y opinar, el tele se convierte en un "rellenaespacios", espacios que nosotros no podemos llenar, por las mismas preocupaciones que la vida de autómata nos hace llevar y que nos anula la capacidad de compartir...

En lo formal la única corrección fue agregar los acentos. Mucho teclados están configurados para escribir en inglés, que carece de acentos. Para quienes escriben en español es conveniente adecuar el teclado para no dar impresión de descuido al escribir.
Como solución de compromiso, hay quienes al final del escrito agregan: "En este texto se han omitido los acentos y demás signos ortográficos", pero la salvedad no atenúa la impresión desfavorable que produce un texto formalmente incorrecto.

En lo que respecta al contenido de este ejercicio, pueden hacerse algunos comentarios:

El comienzo abrupto del texto es un buen recurso para expresar el clima de premura y precipitación con el que se inician las actividades de la jornada. Conviene evitar las reiteraciones ("día"..."día"), y ordenar la oración:

Nos levantamos a la mañana apremiados porque se está haciendo tarde, sin tiempo para el desayuno ni para planear lo que nos gustaría que nos dé la jornada o al menos para decirnos "buen día".

El texto prosigue:

Al volver del trabajo, a nuestros hogares, para compartir con familiares o amigos, para volver a la calma, para que en torno a esa cena se pueda dar un ambiente de fraternidad, el tele se entromete y no somos capaces de apagarlo, porque a veces es más fácil escuchar que hablar y opinar, el tele se convierte en un "rellenaespacios", espacios que nosotros no podemos llenar, por las mismas preocupaciones que la vida de autómata nos hace llevar y que nos anula la capacidad de compartir...

El uso del verbo "Compartir" está de moda por la vaguedad de su significado que permite usarlo como comodín para cualquier situación. Pero como se trata de un verbo transitivo, su empleo correcto exige determinar su objeto: ¿compartir qué cosa?

"Esa cena": ¿Cuál? aquí se puede circunstanciar, especificar, hacer más concreta y real la descripción.

"...fraternidad, el tele...": Aquí no va como sino punto seguido, porque se inicia una nueva oración.

"...opinar, el tele..." Igualmente, aquí se requiere como separación al menos un punto y coma. Evitar la caída del nivel de lenguaje que produce el término "tele" en vez de "televisor". Puede evitarse la reiteración: "tele...tele"
con sólo dejar el sujeto tácito la segunda vez:

El televisor se entromete y no somos capaces de apagarlo, porque a veces es más fácil escuchar que hablar y opinar. Se convierte en un "rellenaespacios" para nuestra escasez de comunicación, porque las preocupaciones nos hacen llevar una vida de autómatas y nos anulan la capacidad de compartir nuestros pensamientos, nuestros proyectos...

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