De:
Cristian Annicchiarico
Enviado:
Martes 03 de Agosto de 2010 11:15
Asunto: Texto para el taller literario
Hola, soy Cristian Annicchiarico. Vivo en La Plata y, navegando por la vasta
Internet, me topé con su página.
Mando algo de mi autoría con la esperanza que lo pueda revisar y orientarme
en este hermoso camino que es la escritura.
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Versión corregida:
Tu cielo
Lloré sobre tu cielo,
sobre la falsa gloria de tenerte.
Equivoqué los pasos, retrocedí el camino,
jugué al olvido y conseguí derrotas.
Borré tus ojos de mis días futuros,
pero
una noche
de silencios y llantos
bordé tu nombre en la almohada de mis sueños.
Y mucho antes de huir hacia otros cielos
envolví mi corazón con harapos de destierro
y vestigios de aquel cielo primero
que en mis sueños había creído eterno.
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Versión
original:
Tu
cielo
Llore
sobre tu cielo,
sobre
la razón y la falsa gloria de tenerte.
Equivoque
los pasos, retrocedí el camino,
jugué
al olvido y obtuve derrotas.
Borre
tus ojos de mis días por venir
pero
una noche de silencios y llantos
borde
tu nombre sobre la almohada
de
todos mis sueños.
Y, mucho
antes de huir
a
otros cielos,
envolví
mi corazón
con
harapos de destierro
Y
vestigios de aquel cielo
Que
creí eterno.
Se modificaron signos de puntuación: acentos, punto, algunas comas faltantes
y sobrantes.
Al estar distribuido en distintas líneas el texto aparece visualmente como
un poema en versos libres, es decir, sin métrica ni
rima determinadas.
Por la ausencia de estas restricciones el verso libre aparenta ser más fácil
de escribir que el que está encuadrado en una forma estrófica
determinada, pero requiere de otros aspectos para que se manifieste lo poético:
Además de la calidad de su contenido, lo que convierte una prosa en
un poema es el ritmo que surge de la sucesión de sus sílabas:
la alternancia de vocales y consonantes, las pausas de la puntuación
y la acertada distribución de aliteraciones, sinalefas, hiatos, diéresis
y sinéresis.
En conjunto estos elementos permiten que el lenguaje fluya de un particular
modo, acompasado y armónico, que es característico del ritmo
poético. Por esta causa, tanto el ritmo como la rima deben ser evitados
cuando se escribe un texto en prosa, porque la regularidad de los sonidos
es un rasgo privativo del poema, y su aparición inesperada llama de
inmediato la atención del lector y produce su extrañeza.
En los versos de "Tu cielo" se han omitido deliberada y legítimamente
la métrica y la rima, por lo que se requiere que su ritmo esté particularmente
cuidado.
Como ejemplo didáctico sin pretensión de imponerlo al autor,
pero reiterando que los textos de un taller literario no son obras concluidas
sino ejercicios de aprendizaje se detalla a continuación
el motivo de las correcciones sobre todo rítmicas que aparecen
en la versión corregida:
Tu cielo
Lloré sobre tu cielo, (Acento en "Llore", y más abajo en "Borre")
sobre la falsa gloria de tenerte. (Se quitó "la razón y" para alivianar el verso)
Equivoqué los pasos, retrocedí el camino, (Acento en "Equivoque". Como los anteriores, su falta causa anfibologías)
jugué al olvido y conseguí derrotas. (En vez de la palabra grave: "obtuve", el ritmo requiere:"alcancé", "sólo hallé", "encontré", "conseguí", u otra palabra aguda)
Borré tus ojos de mis días futuros, (En vez de "por venir", porque el ritmo requiere aquí un acento grave)
pero
una noche (Dividiendo
el verso en dos se da más fuerza a su contenido)
de silencios y de llantos (La
reiteración de "de" es gramaticalmente más correcta,
y mejora el ritmo)
bordé tu nombre en la almohada de mis sueños ("en", en lugar de "sobre", para conservar el ritmo)
Y
mucho antes de huir (La
división de este inciso en dos versos es innecesaria porque no agrega
sentido)
hacia otros cielos, ("hacia"en
vez de "a", porque el ritmo requiere una sílaba más)
envolví mi corazón con harapos de destierro. (Uniendo los dos versos se resuelve más netamente la tensión de la estrofa)
y vestigios de aquel cielo primero (Se agregó: "primero", para que "cielo" no se repita como final de verso, y para mantener el ritmo)
que
en mis sueños había creído eterno. (El verbo no debe ir en pretérito indefinido: "creí" sino
en pluscuamperfecto:
"había
creído". Se agregó el giro: "en mis sueños" u
otro semejante para conservar el
ritmo. Los dos versos finales no llevan mayúscula porque la estrofa
es una sola oracion. )
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