Sent: Martes 25 de Mayo de 2004 16:50
Seudónimo: Matyp
Buenos Aires, Argentina
Todas las personas a lo largo de la vida experimentamos la pérdida
de seres queridos,
y el duelo consiguiente nos impulsa a intentar mitigarlo, así sea mínimamente,
poniendo
por escrito los recuerdos, los acontecimientos vividos, las pequeñas
anécdotas domésticas.
El texto que presentamos es una efusión de sentimientos de esta clase,
expresados en
una prosa que tan sólo requiere algunas correcciones. Como no se trata
de un poema,
la partición de las oraciones es innecesaria y sólo interrumpe
la continuidad de la lectura.
Veamos la versión original:
VEINTINUEVE AÑOS
Ya pasaron veintinueve años desde que partiste
Sin embargo estás en mí como si el tiempo no pasara
Abro el álbun de mis recuerdos y los veo a todos
Mi casa, mi cuarto, mi escritorio grabado con mi primer amor
Cierro los ojos y te veo como ayer, como eras, simple
Estamos todos juntos, nadie se fue, nadie envejeció
Estás vos, mamá, mis dos hermanos, los tíos, los primos
y la abuela con sus ravioles de los domingos.
También esa tía tan especial, con su paciencia
Sus cuentos, algunos inventados, otros no.
Aquellas golosinas que esperábamos y tanto nos gustaban
Y cuando corríamos a su casa a refugiarnos de algún reto.
Ya pasaron veintinueve años desde que partiste
Y detrás de tuyo, fueron partiendo de a poco uno a uno
Toda aquella historia de cuentos, navidades felices
Se fueron perdiendo en el tiempo, en los años.
Quedamos solamente una familia de cuatro
Mamá en su lucha y tres hermanos en sus mundos
Llegaron los nietos y nuevamente la alegría.
Otra vez las Navidades, los regalos y Papá Noel.
Hoy, después de veintinueve años y larga espera
Volví a abrir mi libro de los recuerdos
Y con lágrimas en los ojos y una tristeza infinita
Pegué otra foto junto a la tuya. La de mi hermana.
Matyp
A continuación, el texto con la puntuación y algunas preposiciones
corregidas
y con el agregado de algunos nexos para dar fluidez al sentido:
VEINTINUEVE AÑOS
Ya pasaron veintinueve años desde que partiste; sin embargo, estás
en mí como si el tiempo no pasara. Abro el álbum de mis recuerdos
y los veo a todos: mi casa, mi cuarto, mi escritorio grabado con mi primer amor.
Cierro los ojos y te veo como ayer, como eras, simple, Estamos todos juntos,
nadie se fue, nadie envejeció; estás vos, está mamá,
mis dos hermanos, los tíos, los primos, y la abuela con sus ravioles
de los domingos. También esa tía tan especial, con su paciencia,
sus cuentos -algunos inventados, otros no-, y aquellas golosinas que esperábamos
y tanto nos gustaban. Recuerdo cuando corríamos a su casa a refugiarnos
de algún reto...
Ya pasaron veintinueve años desde que partiste, y detrás fueron
partiendo de a poco uno a uno. Toda aquella historia de cuentos, de navidades
felices, se fue perdiendo en el tiempo, con los años... Quedamos solamente
una familia de cuatro: mamá en su lucha, y tres hermanos en sus mundos.
Llegaron los nietos y con ellos nuevamente la alegría: otra vez las Navidades,
los regalos y Papá Noel.
Hoy, después de veintinueve años y larga espera volví a
abrir mi libro de recuerdos, y con lágrimas en los ojos y una tristeza
infinita pegué otra foto junto a la tuya: la de mi hermana.
Matyp